Técnicas de estudio

La técnica Pomodoro para mejorar el estudio de los niños

Es una técnica que sirve para mejorar el estudio de los niños y ayuda a aumentar su productividad. Si no la conoces, debes saber que ya tiene unas cuantas décadas de antigüedad y que es bastante utilizada también entre los adultos. ¿Quieres saber en qué se basa y como ponerla en práctica con tus hijos?

técnica estudio
Fuente: Depositphotos

¿Alguna vez has oído hablar de ella o la has utilizado? Si no conoces de qué se trata, debes saber que la técnica Pomodoro es un método que sirve para gestionar el tiempo y que tiene el objetivo de aumentar la productividad. Es utilizada por universitarios y por profesionales y lo mejor es que también se la podemos enseñar a los niños

Fue creada por Francesco Cirillo a finales de los años 80 y consiste en mejorar la administración de nuestro tiempo mediante su división en fragmentos (a los que se les denomina “pomodoros”). 

La base de esta técnica es el hecho de que hacer pausas frecuentes hace que seamos capaces de mejorar nuestra agilidad mental. Y si lo aplicamos al trabajo o estudio, como decimos, mejora por ende la productividad. ¿Cómo lo consigue? Básicamente su fin es reducir las posibles interrupciones o distracciones que podamos tener (en especial los más pequeños que todavía no controlan ni conocen su capacidad de atención). 

¿Cómo ponerla en práctica?

Ahora que sabemos sus objetivos y cuándo fue creada, aprendamos a ponerla en práctica con los niños. Para ello, lo primero es dejar de pensar que tiene algo que ver con pizza o con ningún tipo de receta. Es más bien una forma de estudio ideada para los adultos, pero que pueden utilizar los peques si la sabemos adaptar a sus capacidades

  • Tenemos que dividir el tiempo de estudio en fases, unas serán de estudio y otras de descanso.
  • Cada fragmento equivale a unos minutos determinados. Aquí es donde entra en juego la edad del niño. Si tiene entre unos 6 u 8 años, cada porción puede ser de unos 20 minutos, mientras que, si es más mayor, puede tener una duración de unos 40 o más. Esto dependerá de su habilidad para concentrarse.
  • Cuando el niño se encuentre en los minutos de trabajo debe poner atención en ello y no distraerse.
  • Para percibir el cambio de periodo podemos poner alarmas en el móvil o utilizar un cronómetro
  • El tiempo total seguirá entonces un proceso así: 

- Periodo 1 de entre 20-40 minutos de estudio.

- Periodo 2 de 5-10 minutos de descanso

- Periodo 3 de 20-40 minutos de estudio o repaso de lo aprendido. 

- Periodo 4 de 5-10 minutos de descanso. Después de ello, puede finalizar o volver a repetirse desde el principio

Debemos considerar que cada niño es diferente y que no todos los métodos de estudio funcionan por igual. Otros consejos que podemos tener en cuenta es que, utilicemos la técnica que utilicemos, el ambiente debe ser adecuado para estudiar, que el peque debe estar tranquilo y que no hay demasiados elementos de distracción a su alrededor. 

 

 

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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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