Conciencia por el medio ambiente

Los huertos urbanos se cuelan en las escuelas

Los colegios tratan de recuperar el contacto con la tierra a través de la creación de huertos urbanos. Descubre las mil bondades de esta actividad para los niños y no tan niños.

huerto

Hace tiempo que se viene hablando de huertos urbanos, jardines verticales y salen a la luz proyectos de carácter social para la recuperación de espacios en las ciudades a través del cultivo de huertos urbanos. Estos huertos sirven de entretenimiento y terapia para, entre otros, personas con discapacidad. ¡Una labor importantísima! Un metro cuadrado de cubierta vegetal puede generar la cantidad de oxígeno que necesita una persona durante un año.

Ahora hay un nuevo escenario en el que los huertos urbanos están consolidando su espacio, las escuelas. El cultivo y mantenimiento de productos vegetales es algo lejano para los niños de ciudad. En muchas ocasiones, inmersos en el ritmo de la ciudad y los paisajes de hormigón, estos niños no tienen la oportunidad de ver de dónde vienen los productos que comemos.

Esta toma de conciencia, unida a la búsqueda de un modelo de vida más sano y natural es lo que ha llevado a un buen número de escuelas a integrar el trabajo en el huerto urbano entre sus programas de educación.  Los objetivos van desde conocer, plantar, cuidar y recolectar las hortalizas base de nuestra alimentación; educar en hábitos alimenticios sostenibles y saludables; hasta conocer y dignificar el trabajo agrícola creando lazos entre los agricultores ecológicos y los centros con huerto escolar

A través de la instalación de huertos urbanos en los colegios, los pequeños pueden dedicar unas horas a la semana a cultivar las semillas, cuidarlas y verlas crecer hasta que pueden recolectar los frutos. Y ahí llega la recompensa, poder disfrutar de algo que ha salido del trabajo de los estudiantes.

Un laboratorio vivo en clase

El huerto escolar es un laboratorio vivo en el centro educativo, un elemento globalizador de las diferentes áreas del conocimiento. Este tipo de actividades fomentan numerosos valores positivos, como la conciencia por el medio ambiente, los hábitos de vida saludables y la alimentación natural. Pero también fomentan el compañerismo y el espíritu de esfuerzo. Trabajar el huerto da frutos y estos frutos se pueden tocar, oler y saborear.

Si no es el caso de la escuela de tus hijos, ¡propondlo! Esta tendencia tiene que crecer y crecer para que podamos ver huertos urbanos en todos los colegios e institutos. Y podamos ver a nuestros jóvenes en contacto con la tierra.

Información sobre cubierta para huertos urbanos: Digebis

Etiquetas: ecología

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