La importancia del ejemplo

Los niños se adaptan mejor al fin de las vacaciones que los adultos

Los niños se adaptan con rapidez a los cambios, por eso es fundamental que los mayores no les transmitamos negatividad a la hora de “volver al cole” y se mantengan así positivos.

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A pesar de que a los niños les cuesta un esfuerzo volver a las aulas e iniciar un nuevo curso escolar, lo cierto es que les resulta mucho más sencillo que a los adultos poner fin a sus vacaciones. Por eso es importante dar ejemplo y no transmitirles negatividad.

Después de las vacaciones, los viajes y los días de descanso, puede hacerse un poco cuesta arriba la vuelta a la vida cotidiana llena de rutinas y horarios.

Sin embargo, los padres no deberían preocuparse en exceso por cómo vaya a ser la adaptación de sus hijos a la vuelta a clase, pues, aunque se les puede hacer algo pesado volver, en la gran mayoría, no les sería tan difícil como lo que a veces les supone a los adultos regresar al trabajo. Este es uno de los apuntes que hace Ramón Novella, psicopedagogo y profesor de Psicología de la Universidad Abat Oliba en Barcelona.

No debemos transmitirles negatividad

Teniendo en cuenta que para los menores no les es tan difícil el inicio del colegio, la mejor forma de mantener y transmitir ese positivismo es precisamente dando ejemplo. En general, los niños se adaptan rápidamente a los cambios, y aunque a algunos se les haga más difícil que a otros, la mayoría también querrá volver para poder hacer un reencuentro con sus amiguitos.

Es por ello que el conocido “síndrome posvacacional” por el que pueden pasar las personas adultas tras sus días de vacaciones, es poco común verlo en menores. Y en el caso de que los niños lo acaben padeciendo, hay una gran probabilidad de que haya sido transmitido por sus padres.

Si los niños tienen afán por volver a ver a sus compañeros y a tener sus rutinas, pero continuamente están oyendo en casa quejas de la “vuelta al trabajo”, casi inconscientemente se les está transmitiendo una actitud de negativismo.

A algunos les puede costar más de la cuenta

No obstante, también es verdad que a algunos pequeños por sí solos, la vuelta al cole se les hace algo angustiosa, y pueden presentar signos que nos lo demuestran, como nervios, dificultad para dormir, falta de apetito y molestias digestivas, mal comportamiento o desobediencia, irritabilidad y apatía o el evitar hablar sobre el tema.

Para intentar prevenir esto, además de dar ejemplo, lo ideal es hablarles de las experiencias que vivirán, y estar atentos a cómo reaccionan según pasan los días.

Y es que, en este aspecto, reside la importancia de que, en verano, durante los días libres, aunque sean momentos de descanso, siempre debemos mantener algunas rutinas para que una vez terminen las vacaciones, la vuelta no sea tan dura y los pequeños puedan acostumbrarse con mayor facilidad a los ritmos y horarios habituales.

Algunos consejos que podemos tener en cuenta para ayudar a los niños a adaptarse es seguir manteniendo en su medida el ocio, ya que en septiembre aún hay buen tiempo y es posible que todavía tengan unos horarios reducidos durante este mes para ir adaptándose. En el caso de niños pequeños, los padres también pueden acompañarlos al colegio con tiempo para poder despedirse con calma y que así no vivan tanto la ansiedad de separación.

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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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