Educación desde el amor

10 maneras de demostrar amor a tus hijos más allá de las palabras

Debemos demostrar amor a nuestros hijos todos los días. El amor no se esconde en grandes detalles y regalos, sino en pequeños gestos en forma de frases y acciones que harán sentir queridos a los niños.

El amor se demuestra en los pequeños gestos del día a día, en las acciones que hacemos de manera desinteresada por la otra persona, en los sacrificios que estaríamos dispuestos a hacer por esa persona a la que queremos y en nuestra alegría y felicidad cuando nos transmite la suya.

¿A quién pueden querer más unos padres que a su propio hijo? El amor por los hijos traspasa fronteras, es algo que nadie que no los tenga puede entender y que permanece intacto en el tiempo por los siglos de los siglos. Los niños beben de nuestro cariño y lo transforman en aprendizaje para ser mejores personas, para querer en el futuro y para ser correctos ciudadanos.

Los niños que crecen en un lugar rebosante de amor suelen ser bastante más felices y estables emocional y psicológicamente hablando que aquellos que, por desgracia, crecen en medio de un ambiente y contexto desestructurado o con algún tipo de problema.

¿Cómo demostrar amor a los hijos?

“La mejor definición de amor incondicional en la relación padre-hijo es la de quererlos y educarlos lo mejor que sepamos en todas sus condiciones”, afirma el neuropsicólogo Álvaro Bilbao en su archiconocido blog. “Eso implica muchos besos, muchos abrazos, muchos juegos y también muchos ‘no te levantes de la mesa’”, especifica. Y es que, de acuerdo a este experto, la mejor manera de demostrar amor no es esa de dar siempre lo que nos piden, sino de saber lanzar órdenes partiendo del deseo incondicional de que mejoren y de ayudarlos a ser la mejor versión de sí mismos, para que puedan desarrollarse en el futuro como adultos felices.

No se trata de alabar continuamente sin corregir, sino de saber mantener el equilibrio a través de una relación sana en la que no existan las malas palabras.

Y lo hacemos, créenos que lo hacemos cada día, en cada gesto, en cada detalle, en cada ‘ven a la mesa que ya está la comida’. Demostramos amor a nuestros hijos, entre otras, de estas diez maneras diferentes:

  • Con abrazos y caricias

Los abrazos tienen enormes beneficios físicos, psicológicos y emocionales sobre los niños y su cerebro en desarrollo. Generan protección, confianza, seguridad y fortaleza.

Además, disminuye los niveles de cortisol en sangre (la hormona responsable del estrés). ¿Quieres saber cuántos abrazos diarios hacen falta para ser felices? Te lo contamos.

  • Cuando nos preocupamos por su educación emocional

Ya no hablamos de la manera de educar o de criar, sino del nivel de preocupación que los padres expresemos con respecto a ello: el simple hecho de preocuparse por mejorar la salud emocional de nuestros hijos a través de la nuestra propia es uno de los signos de amor más grandes hacia ellos.

  • Intentando no gritar

Si te preocupa e intentas no gritar a tus hijos cuando tienes que corregirle, entonces estás demostrando amor por los cuatro costados porque estás dejando claro lo mucho que te preocupa su desarrollo y su salud emocional.

  • Cuando jugamos con ellos

Sabemos que, como padres, no siempre os apetecerá jugar, pero también sabemos que si es lo que vuestro hijo quiere, sacrificaréis vuestro poco tiempo de descanso para hacerle feliz. Y eso es una muestra de amor.

  • Dejas tu móvil a un lado cuando estás con él

El tiempo de calidad en familia es del que más se nutren nuestros hijos día tras día, así que si procuras no estar pendiente del móvil o de otras obligaciones cuando estás con tu hijo, lo estás haciendo genial.

  • Preparando su merienda y su comida antes de ir al cole             

Una gran muestra de amor diaria que hacemos casi sin darnos cuenta y de forma automática.

  • Cuando nos alegramos por eso que le está haciendo tan feliz

Y cuando así se lo transmitimos.

  • En cada beso de buenos días (y en el de buenas noches)

No hay una muestra de amor más tierna y sincera que el beso de buenas noches y el de buenos días. A ellos les reconforta y les da seguridad y a nosotros nos permite demostrar un poquito más todo lo que sentimos por nuestros hijos. Algo que, si pudiéramos, seguiríamos haciendo toda la vida.

  • Evitas los ‘eso te pasa por no hacerme caso’

Leticia Galcés explicaba hace uno mucho tiempo porqué hay que evitar el tono autoritario al educar y corregir a los niños. Además, explicaba por qué es necesario que sigamos confiando en nuestro hijo pese a que nos mienta en algún momento.

  • Te preocupas por no darle todos los caprichos

No, no demuestra más amor ese padre o esa madre que da todos los caprichos al niño (y mucho menos si esos caprichos son fruto de un sentimiento de culpabilidad por no poder pasar más tiempo a su lado). El ‘no’ es muy necesario a la hora de educar y aquí te explicamos por qué

Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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