Educación y desarrollo

Masturbación compulsiva en niños pequeños

Mi hijo pequeño se masturba, ¿es normal?. El tema de la masturbación en los niños, especialmente en los más pequeños, suele ser algo que preocupa a muchos padres.

La masturbación en los niños pequeños suele iniciarse en torno a los 2 años (con la retirada del pañal) y es algo normal dentro del desarrollo sexual. La masturbación es una conducta de autoestimulación de los genitales que a los niños les genera placer físico (no erótico) y les ayuda a comprender cómo es su cuerpo. No debes alarmarte si tu hijo pequeño se masturba, porque es una conducta fisiológica normal y no es perjudicial para él.

Masturbación compulsiva en niños pequeños
Foto: Istock

En general, la masturbación es una conducta que suele ir a menos con el paso de los años y vuelve a aparecer hacia los 10-12 años de edad, cuando comienza el despertar sexual. No obstante, si tu hijo pequeño se masturba de manera excesiva, es conveniente abordar esa situación para que no llegue a convertirse en una compulsión.

¿Por qué se masturba de manera compulsiva mi hijo pequeño?

Si tu hijo pequeño tiene una conducta de masturbación compulsiva, esto es indicativo de que le está sucediendo algo a nivel psicológico. Como consecuencia, debéis prestarle atención, tanto padres como educadores, y también profesionales si la conducta perdura en el tiempo.

Una de las causas por las que tu hijo pequeño puede masturbarse de manera compulsiva es por falta de atención o aburrimiento. Al tener menos estimulación por parte del entorno, ya sea familiar o escolar, el niño se aburre y comienza a autoestimularse. En estos casos la conducta se repite varias veces al día, y es significativo, por ejemplo, que lo hace en lugares públicos (en el aula, en el parque o en otros lugares públicos).

Otra de las causas de esta conducta en tu hijo pequeño es la presencia de conflictos familiares, en concreto las discusiones frecuentes entre los padres. Cuando esto sucede, la masturbación compulsiva es una vía de liberación del malestar emocional.

Por último, otra de las causas es que el niño ha recibido una sobreestimulación sexual, ya sea porque ha presenciado situaciones similares en adultos o, en el caso más grave, porque ha sido víctima de abuso sexual.

La masturbación es una conducta normal dentro del desarrollo sexual de los niños y no es perjudicial para ellos. Sin embargo, debes poner atención a esta conducta si se vuelve compulsiva.

¿Qué puedo hacer para evitar la masturbación compulsiva de mi hijo pequeño?

Si tu hijo pequeño presenta masturbación compulsiva, evita reñirle o castigarle para que deje de hacerlo. Si actúas así, el castigo puede convertirse en un refuerzo y acabar provocando que tu hijo lo haga con mayor frecuencia o durante más tiempo. Por otra parte, tu hijo puede entender que es algo sucio y puede llegar a sentir malestar emocional, como complejos sexuales o sentimientos de culpa y vergüenza.

Por el contrario, hay una serie de recomendaciones que puedes seguir si tu hijo pequeño presenta masturbación compulsiva:

Cómo tratar la masturbación del niño
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1. Ponle límites, pero sin castigarlo

Recuerda que la masturbación en niños pequeños es algo natural y no debes castigar a tu hijo por hacerlo. No obstante, sí debes poner límites: por ejemplo, decirle que eso es algo que se hace en privado, e invitarle a hacerlo en su habitación.

2. Distráelo

Si fomentas que tu hijo se mantenga ocupado y entretenido con otras actividades, es más difícil que la conducta de masturbación aparezca. Si has detectado ciertos momentos en que aparece la conducta compulsiva, prevenir su aparición es el primer paso que debes intentar.

Por otra parte, cuando percibas que tu hijo realiza la conducta con mucha frecuencia o durante mucho tiempo, intenta distraerlo también con otra actividad. De esta manera, evitarás que llegue a convertirse en una conducta compulsiva.

3. Dile que solo él puede tocar sus genitales

En general, no es conveniente que nadie, ni siquiera los padres, toquen las zonas íntimas de los niños más allá de los 2 años. El niño podría percibir esto como una conducta normal y correr el peligro de que otras personas (niños más mayores o adultos) puedan tocar sus genitales. Este mensaje es importante para su educación sexual y para prevenir situaciones de abuso.

4. Consulta con un profesional

Deberías acudir a un profesional para que valore si tu hijo presenta masturbación compulsiva si la conducta es muy frecuente, si la realiza fuera de casa, si es difícil hacerlo parar o si se enfada cuando le interrumpimos, o si afecta a sus actividades diarias.

La autoestimulación de los genitales o masturbación es completamente normal y forma parte del desarrollo del niño. No obstante, como hemos comentado, en ocasiones se vuelve una compulsión, y en ese caso su función ya no es la exploración del propio cuerpo o el desarrollo sexual, sino la expresión de conflictos emocionales.

Es en estas ocasiones cuando es necesario prestar atención a qué puede estar pasando para poder actuar en el origen de esta conducta.

Úrsula Perona

Úrsula Perona

Úrsula Perona es psicóloga infanto juvenil y mamá de 3 hijos. Lleva más de 15 años tratando a pacientes de todo el mundo, estando especializada en psicopatología en infancia y adolescencia. El asesoramiento a padres es otra de sus pasiones, pues concede especial atención a la impronta que los padres dejan en los hijos. Es colaboradora habitual en medios de comunicación nacionales de prensa y televisión. Docente universitaria, traslada su experiencia en el campo clínica a los estudiantes de psicología de la Universidad Católica de Murcia. Ha escrito dos libros de divulgación para padres: 'Hijos de Alta Demanda,' y 'Niños altamente sensibles'.

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