Dependencia en niños

Mi hijo es muy dependiente: causas y síntomas

Cuando un niño es muy dependiente puede deberse a varias causas. Mira aquí las principales y algunos signos para reconocer esta dependencia.

Es habitual que los niños puedan tener problemas de dependencia. Es decir, que tienen una necesidad excesiva de estar con sus padres para sentirse seguros y protegidos. Esto es porque su proceso de independencia no se va desarrollando cómo debería en su infancia. Veamos los posibles motivos que lo producen y cómo identificar este problema.

Decir que los niños son independientes realmente no es muy adecuado. Los niños pequeños son dependientes por definición: son pequeñas personitas que necesitan de apego, cariño, atención y muchos cuidados para desarrollarse y sobrevivir.

Esto significa que todos nacemos siendo dependientes, necesitamos comida, limpieza, afecto… Pero poco a poco nos vamos emancipando para llegar a ser personas independientes y autosuficientes.

No obstante, puede ocurrir que ese proceso de emancipación no evolucione cómo debería. Normalmente, tendrá mucho que ver con el tipo de apego y con la forma de educación que reciba un niño. Y es que, la manera en la que se comportan los padres con sus hijos acaba influyendo es su forma de ser.

Es por eso que cuando ese proceso no se cumple correctamente, la dependencia del niño hacia sus padres puede volverse excesiva.

Posibles causas por las que se produce

En torno a los dos o tres años, los niños van lentamente ganando independencia y autonomía personal. Y es entonces cuando la atención que necesitan deja de ser tan necesaria. Sin embargo, a veces puede suceder que este proceso no se cumpla, y estas pueden ser las posibles causas:

  • Falta de reconocimiento. Aparece cuando los padres no dan importancia a los logros de su hijo, le regañan o le corrigen a manudo. Esto suele generar que el niño tenga una personalidad insegura, de modo que el pequeño piensa que no es capaz de conseguir ningún objetivo relevante.
  • Falta de apego. Se da como resultado de una carencia afectiva por parte de los padres. En esta situación, el niño también se vuelve inseguro y, sobre todo, muy dependiente porque al tener una baja autoestima, busca apoyo externo.
  • Sobreprotección. Es la situación contraria a las anteriores, los padres están continuamente pendientes del niño, ofreciéndole todos los cuidados. Esto provoca que el pequeño no logre ser independiente.
  • Ausencia de normas. Si un niño crece sin reglas ni límites, la situación puede hacer que no asuma responsabilidades, de forma que no llegue a adquirir esa independencia y autonomía necesaria.

Señales de alerta: cómo podemos identificar la dependencia

Generalmente es fácil de identificar cuando un niño es muy dependiente. Estos son los principales signos:

  • Es inseguro y tiene autoestima baja y poca confianza en sí mismo.
  • Tiene la necesidad excesiva de estar junto a los padres. Tiene miedo a la soledad.
  • Puede tener miedos irracionales.
  • En edades superiores, tiene la necesidad de ser aprobado y reforzado.
  • También puede ocurrir que sienta la necesidad de que otros hagan sus tareas, es decir, para así evadirse y no tener que asumir responsabilidades.
  • Tiene dificultades para relacionarse con otras personas, es posible que no quiera estar con otros niños si no están sus padres. Tiene escasas habilidades sociales. 
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