Sueño infantil

Mi hijo no quiere dormir solo en su cama: ¿qué puedo hacer?

Terrores nocturnos, pesadillas, falta de autonomía... Son muchos los motivos que pueden llevar a los niños a no querer dormir en su cama solos, así que aquí van unos consejos para conseguirlo sin dramas.

Una de las pesadillas de muchas familias con niños pequeños llega cuando cae el sol: no hay una noche en la que los terrores nocturnos o las pesadillas les impidan dormir solos en su habitación.

El resultado son noches de insomnio, de llantos o, lo que es peor, un mal descanso para todas las partes implicadas: los niños pasan a la cama de mamá y papá y ahí sí que duermen tranquilos.

Tanto si este es tu caso, como si es el de las familias que buscan soluciones para pasar de la cuna en la habitación de los progenitores a la habitación propia, estás en el sitio adecuado porque vamos a contarte algunos trucos o tips para conseguir que los niños duerman solos en su cama con total tranquilidad.

Antes de decir nada más, vamos con lo más importante: conseguir que el niño duerma en su cama sin hacer ningún drama es algo que llegará de manera natural, siguiendo el curso de su desarrollo y de su maduración emocional. Pero sí es cierto que existen algunos trucos para que ese momento llegue lo antes posible.

Poner una lamparita como luz de apoyo para que no sienta que la oscuridad invade su cuarto, llenar el techo de la habitación de pequeñas pegatinas que brillan cuando no hay luz, dejar un suave hilo musical, darle su objeto de consuelo, no irse de la habitación hasta que no te cercioras de que está completamente dormido… Si has probado todo esto (y mucho más) y, a la hora de la verdad, llega la madrugada y el peque aparece como un sonámbulo en vuestra habitación o, directamente, no sale de ella en toda la noche, entonces tenéis que seguir leyendo porque los consejos que os damos van en la línea de evitar que esto siga ocurriendo y, además, están inspirados en lo que dice la ciencia y los expertos en crianza respetuosa.

Y no, no hablamos del colecho, hablamos de los casos en los que la dependencia del menor hacia sus padres es tal que no es capaz de concebir el sueño si no es con ellos al lado, sintiéndose seguro. Todo un riesgo para el desarrollo del menor (y también para el bienestar de los padres como pareja).

Consejos para que tu hijo quiera dormir en su habitación

Como hemos explicado, el momento llegará de manera natural, propio de los frutos de la maduración de los niños. No obstante, aquí van una serie de consejos para intentar que el niño quiera pasar a dormir a su habitación lo antes posible:

  • Por encima de cualquier cosa, no le obligues: “El objetivo de los padres no debería ser que su hijo duerma solo”, nos decía Rosa Jové hace algunos meses. “Tarde o temprano querrá hacerlo, así que no es una cosa que haya que enseñarle porque la van a hacer sí o sí”, explicaba.
  • No le separes de su objeto de consuelo: El objeto de consuelo es el que le da el apoyo y el calor de mamá cuando esta desaparece, así que será su compañero inseparable. No es un juguete cualquiera. Es ‘el juguete’, sin el que no puede dormir. Así que, lo mejor será que no lo perdáis y que, de hacerlo, lo remplacéis lo antes posible
  • Lo mejor es cultivar el sueño en su habitación desde que son pequeños: los expertos insisten en que lo mejor es cultivar ese sueño y esa autonomía desde que los niños son pequeños, para evitar males mayores. Lo mejor es que comiencen a dormir en habitaciones separadas a partir de los seis meses desde el nacimiento.
  • Practica rutinas antes de ir a dormir: Las rutinas ayudan a los niños a estar tranquilos. Así que, para evitar que lleguen a la hora de dormir alterados, lo mejor será establecer algunas que se repitan siempre
  • Acuéstalo a la mejor hora para su descanso: Él neuropsicólogo Álvaro Bilbao afirma en su blog que aunque parezca irrelevante, que el peque pierda media hora de sueño diaria (en función del tiempo que necesita estar descansando) puede tener resultados catastróficos en su desarrollo. Por eso, propone una tabla con las horas específicas a las que un niño debería irse a la cama, en función de su edad.
  • La habitación debe ser lo más confortable posible: si no se siente en un ambiente cómodo y seguro para él, le costará mucho más conciliar el sueño
  • Fomenta su autonomía en otros momentos: el momento de dormir solo en su habitación sin traumas llegará cuando esté madurativamente preparado. En otras palabras, cuando sea lo suficientemente autónomo. Así que, para estimular eso, deberemos estimular su autonomía en todos los sentidos y no solo a la hora de ir a la cama
  • La luz de apoyo, una de las ayudas más eficaces: a veces lo que más miedo provoca en ellos es la completa oscuridad, así que una luz de apoyo (siempre suave, que no destelle hasta el punto de provocar insomnio) puede hacerles sentir seguros
Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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