Trastornos del aprendizaje

Mi hijo sabe contar, pero no reconoce los números

¿Tu niño tiene problemas para identificar dígitos? ¿Omite algunos números? ¿Le cuesta en exceso hacer un cálculo matemático? Quizá podría padecer un trastorno del aprendizaje relacionado con el campo de las matemáticas, la llamada discalculia. Descubre aquí en qué consiste y algunos de los signos que presenta.

Algo que debemos tener muy en cuenta antes de nada es que todos los niños tienen su propio ritmo para aprender. Eso sí, si percibimos que nuestro hijo tiene una dificultad excesiva para hablar o aprender los números y las letras podría tener un trastorno del aprendizaje.

Esta clase de trastornos afectan a la forma en que el cerebro procesa la información y por eso entender ciertos conceptos les puede suponer un gran obstáculo. Por ejemplo, un niño puede saber contar, pero luego tener problemas con ejercicios matemáticos sencillos o con comprender conceptos tales como mayor o menor. En este caso, estaríamos hablando de discalculia, veamos en qué consiste.

¿Qué es la discalculia?

En general, los trastornos del aprendizaje se pueden dividir en tres grandes categorías: trastornos del habla o lenguaje; trastornos para leer, escribir y aprender matemáticas y trastornos relacionados con la memoria, coordinación o motricidad. Es habitual que aquellos que los padezcan tengan una combinación de varios.

En concreto, la que llamamos discalculia es una dificultad específica del aprendizaje, pero dentro del ámbito matemático. No está relacionada ni con los métodos educativos utilizados ni con la capacidad cognitiva de la persona. En pocas palabras, sería como un equivalente de la dislexia, solo que, en vez de tratarse del área de la escritura y la lectura, aparece en la comprensión del cálculo matemático.

Algunos signos que presenta son: tener problemas para identificar los dígitos o para integrar los símbolos numéricos con la cantidad de objetos reales que representan. Es decir, que no se llega a entender la relación entre el dígito y la cantidad.

Esta discapacidad se da en edades tempranas, pero se mantiene con los años, consta de varios tipos de dificultades que cambian en cada persona y no tiene que ver con un coeficiente intelectual menor, de hecho, puede estar a un nivel normal o incluso superior.

niña discalculia
Fuente: iStock

En cada niño, los signos y dificultades son distintos y diversos, además de que pueden cambiar según la edad. Algunas de las señales más comunes incluyen dificultad para:

  • Entender el significado de cantidades y conceptos como “mayor que” y “menor que”.
  • Acordarse de datos matemáticos como las tablas de multiplicar o retener los números mientras se resuelven problemas.
  • Comprender que la palabra “cuatro” es lo mismo que el número 4 y que ambos hacen referencia a cuatro cosas.
  • Estimar cantidades como el tiempo, la velocidad, la distancia…
  • Entender la lógica de las propias matemáticas.
  • Contar dinero y calcular los cambios.

Si estamos preocupados por este posible problema lo mejor es hablar con sus profesores y con el pediatra en un primer momento. En caso de alguna sospecha, para hacer un diagnóstico fiable el niño se someterá a una evaluación de distintas actividades educativas que podrá hacer un psicólogo un psiquiatra.

Hay que considerar por un lado que no debemos precipitarnos en exceso, pues puede ser que simplemente se trate de un retroceso puntual, pero, por otra parte, debemos tener en cuenta que un diagnóstico y una intervención temprana pueden ser cruciales para el futuro académico del pequeño.

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