Comportamiento del niño

Mi hijo se porta peor conmigo que con los demás

¿Es normal que mi hijo se porte bien en el colegio y no tan bien en casa? ¿Por qué ocurre?

Si te preguntas si es común que tu hijo se porte peor contigo que con el resto, debes saber que es normal. Y no solamente es normal, más habitual de lo que te imaginas, sino que también lo podemos considerar como algo positivo, pero cuidado, no generalicemos ni pensemos que lo contrario es malo, no se cumple en todos los niños, en todos los casos, ni siempre. Simplemente os invito a ver la parte positiva de que los niños tengan un comportamiento diferente en casa y en clase. 

Mi hijo se porta peor conmigo
Foto: Istock

Y esta diferencia tan clara, ¿a qué es debido? Aunque aparentemente hayan pasado una buena mañana y según la maestra “haya estado de maravilla”, si nada más verte se “tuerce” tiene más que ver con la buena relación que tiene contigo que con otra cosa. El amor incondicional de los padres hace posible que los hijos no teman perder nuestro amor, el vínculo afectivo que existe entre vosotros le permite relajarse nada más verte, por fin puede dejar de “fingir” que es un “buen niño” y puede expresarse sin máscaras.

Cuando a veces hablo sobre el vínculo afectivo entre padres e hijos, pongo este sencillo ejemplo. Un vínculo es igual a los mocos que nos dejan los hijos en la ropa después de llorar sus penas.

Imagina que estás en un parque con tu hijo de tres años, tú le observas en la distancia, él o ella está jugando en el tobogán y con verte le es suficiente para explorar con tranquilidad (apego seguro), pero de repente se cae y entre la multitud de padres te busca, sólo te quiere a ti, aunque se acerque otro adulto a consolarlo no le sirve, corre a tus brazos, llora dejando sus mocos en tu ropa y sin decirte demasiado vuelve al juego con tranquilidad. Su malestar lo ha dejado con la persona que más confianza le genera, su figura de referencia, su puerto seguro.

Este ejemplo es muy gráfico porque expone perfectamente por qué los hijos con quien peor se portan es con quien más seguros se sienten, más amados son y más confianza tienen, esto es la parte positiva, que tu hijo sabe que lo amas, que lo seguirás amando, aunque su comportamiento se tache de “malo” y que aunque te enfades, no hay nada en juego porque lo que más necesitan lo tiene asegurado: tu amor.

¿Qué hacer cuando explota frente a ti?

Te pongo un ejemplo que me ha tocado explicar muchas veces. Son las cinco de la tarde y después de trabajar vas a buscar a tus hijos al colegio, aunque estás cansada ya tienes ganas de verlos, abrazarlos y preguntarles qué tal han pasado el día. Les llevas bocadillo de queso para merendar, que, aunque les encanta, ese día parece que no tanto, el pequeño coge su bocadillo y se va a jugar, pero el mayor deseaba comer otra cosa y nada más verte, sin casi saludarte, te pregunta “¿no había de jamón? yo no quiero merendar queso…”.

Ante este hecho más habitual de lo que te imaginas, los padres pueden reaccionar de muy diferentes maneras. Unos optarán por empezar bien la tarde evitando conflictos y enfrentamientos, así que directamente guardarán el bocadillo y le ofrecerán una alternativa, “ya te compro algo que te apetezca en la tienda más cercana...”.

Otros intentarán convencerle de que es su queso favorito, que otras veces lo ha comido muy a gusto y le animarán a comerlo, quizás hasta le prometan algo más tarde, “luego en la cena eliges un postre que te guste…”.

Otros sin ningún tipo de comprensión, interpretando que su hijo se está comportando como un “tirano” y por miedo a ese adolescente conflictivo en el que se pueda convertir se mostrarán firmes, pero emocionalmente distantes y poco amorosos “esto es lo que hay, si lo quieres bien y si no mejor cenarás…”. ¿Nos queda alguna otra respuesta posible? La verdad es que sí, una que llamaremos” conectar para corregir”.

Qué hacer cuando nuestro hijo se porta peor con nosotros
Foto: Istock

Si lleva toda la mañana esforzándose por adaptarse a las normas de aula, expresando sólo algunas emociones, conteniendo mucho de lo que siente y no tanto expresando, porque como seres adaptables saben que saltarse algunas normas les puede perjudicar, como quedarse sin recreo por hablar en clase (un castigo nada educativo), seguramente se parezca más a una olla a presión que a otra cosa.

Por lo tanto, es comprensible que en cuanto salga de clase, te busque, te encuentre y necesite vaciar parte de lo que lleva acumulado durante la mañana. De verdad, es un privilegio poder ser la persona mejor capacitada para ayudar a tu hijo a sentirse mejor consigo mismo para que el resto de la tarde se exprese mejor con los demás.

¿Y qué hago si no quiere merendar? Seguramente en los primeros quince minutos no quiera nada, ni comer, ni responder a preguntas, ni contar qué tal el día ni seguir ganando puntos con su “buena conducta”.  Si le ofreces la merienda y no quiere puedes responder “puedes ir a jugar, en un rato te lo vuelvo a ofrecer…” con esto le estás diciendo “no tienes que comer nada más salir de clase, entiendo que sales con ganas de desconectar y creo que un poco de tiempo libre te vendrá genial para poder conectarnos emocionalmente”

No podemos dejar pasar dos horas porque nos juntaremos con la cena, pero seguramente antes de media hora ya tendrá hambre, se sentirá mejor y cualquier comentario que venga de ti le sentará mejor. Es más, seguramente encajará mejor una amonestación, una llamada de atención incluso el aviso de que hoy toca ir a la extraescolar.

Eres tú la personas que él o ella necesita ver cuando peor se siente, es tu voz la que le calma, es tu mirada la que le reconforta, son tus brazos los que rebajan sus niveles de cortisol y son tus besos los que aumentan la hormona de la felicidad; más oxitocina y menos cortisol. Tú puedes equilibrar la balanza emocional de tus hijos cada día.

Leticia Garcés

Leticia Garcés

Pedagoga. En 2010 fundó Padres Formados, desde donde imparte cursos de  formación a familias y profesionales en temas relacionados con la Educación Emocional y la Parentalidad Positiva tanto presencial como online, a nivel nacional e internacional (Colombia y México).

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