Educación en positivo

Este es el motivo por el que los psicólogos infantiles insisten tanto en evitar el NO al educar

Si tú también sientes a veces que te pasar el día con el “¡no!” en la boca, está pieza te interesa.

¿Alguna vez has tenido la sensación de ser un disco rayado del que solo se escucha “¡No!”? Es un clásico de la crianza, así que si lo has experimentado, no estás solo. Le ocurre a la mayoría de los padres y madres. Si no te funciona, lo cual es muy probable, deberías plantearte un cambio de estrategia: se puede decir no de una forma positiva, aunque parezca imposible.

Introducir la palabra ‘no’ en una frase puede hacer que la persona lejos de escuchar se ponga a la defensiva y trate de desobedecer o que acabe haciendo una pataleta”, explica el equipo de Mundo Psicólogos, que recomienda “dejar esta palabra que es muy cortante y directa para actuaciones realmente importantes, como cuando el niño está en peligro o cuando lo que ha hecho es grave.

En el resto de situaciones, lo recomendable por los expertos es marcar límites sin recurrir a la palabra no. Fácil no es porque hay que esforzarse por cambiar este hábito, pero se puede conseguir. Con esfuerzo, autorrevisión y, antes de todo esto, documentación y aprendizaje sobre consejos eficaces para hacerlo. 

Cambiar el NO por otra construcción en positivo

Convertir una frase en positivo es clave para que la recepción del mensaje sea menor cortante y amable. En vez de decirle al niño “no juegues ahí que te puedes hacer daño”, se le puede proponer una alternativa. “Vamos a jugar en este espacio que ‘mola’ mucho”, por ejemplo. Sin decirle que no se puede conseguir que deje de hacer algo el peque sin que eso suponga un enfado, desgaste o enganchón. 

En otras ocasiones, tal y como señalan desde Mundo Psicólogos, el problema de usar repetidamente el “no” con los peques es la ausencia de explicaciones. Eso del “porque soy tu padre y lo digo yo” suena a otro tiempo y, sobre todo, no ayuda nada al niño. “Saber por qué no pueden hacer algo es importante, ya que aprenderán que la negativa no es porque sí, sino que tiene una explicación”, señala el equipo del portal especializado en psicología. 

El tono importa

Y cuando no quede más remedio y el “no” sea necesario, también es importante tener en cuenta el tono y la forma en la que se utiliza. “Hay que decir no a los niños con una voz suave, pero eso no quiere decir que permitamos que el niño haga lo que quiere o seamos más laxos sino que marcamos sin ser agresivos”, inciden desde Mundo Psicólogos. “Eso nos puede funcionar en un primer momento, cuando el niño se asusta, pero la tendencia es a que los hijos se acostumbren a esa manera de funcionar y cuando realmente necesitamos alzar la voz, no obedezcan, quedándonos así sin recursos”, añaden.

Por lo tanto, las alternativas en positivo y la comunicación fluida para explicar las consecuencias que tienen ciertas acciones, por qué es mejor evitarlas y, en caso de que las haya, cuáles son las normas, son los consejos más importantes para decir “‘no” a los niños de manera positiva, una forma mucho más eficaz y constructiva de dirigirnos a ellos.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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