Educación del niño

Salud emocional infantil: niños y niñas emocionalmente competentes

¿Por qué es tan importante que nuestros hijos sean emocionalmente competentes? ¿Y qué podemos hacer para conseguirlo?

Como docente, presto mucha atención y cuidado a la salud emocional de mi alumnado, defiendo una alfabetización emocional tanto desde casa como desde la escuela puesto que no debemos olvidar que debemos ir siempre de la mano por el bien de nuestros hijos e hijas.

Somos muchos los docentes implicados y preocupados por trabajar en el aula una buena educación emocional, para hacer que nuestro alumnado adquiera una buena competencia emocional y que se convierta en personas adultas sanas y responsables.

Niños emocionalmente competentes
Foto: Istock

Cuando las familias vienen a hacer tutorías, suelen pedirme recursos, consejos, actividades… para aplicar en casa y llevamos un seguimiento personalizado para cada uno de sus hijos e hijas. Además, a través de mis RRSS, son muchas las familias se han puesto en contacto conmigo para saber cómo trabajar una modificación de la conducta de sus hijos e hijas para abordar situaciones diarias y comunes que les pueden llegar a causar problemas de adaptación social.

En el aula, utilizo muchísimos materiales y actividades para trabajar las emociones que experimentamos y doy a mi alumnado herramientas para distinguirlas y saber gestionarlas. Es importantísimo que cada niño y cada niña sepa diferenciar una emoción, expresarla y gestionarla correctamente y debe conocer lo que para su persona significa y en qué grado le afecta.

Las emociones no son positivas ni negativas puesto que todas las emociones son necesarias. Si no tuviéramos miedo, podríamos lanzarnos de un puente y ya sabemos los riesgos que ello conlleva, necesitamos del miedo para ponernos en alerta ante diferentes situaciones.

Si vemos que nuestro hijo o hija está triste, debemos hablarle con naturalidad de la “tristeza”, explicar qué es, por qué se produce y darle las herramientas necesarias para poderla gestionar internamente; si se habla de “alegría”, puede que creamos que puede resultarnos más fácil puesto que la asociamos a un acontecimiento feliz, pero también hay que saber gestionarla puesto que podemos cometer actos impulsivos que sean perjudiciales.

Por qué es importante que los niños sean emocionalmente competentes
Foto: Istock

Hay millones de libros para trabajarlas, de recursos, de juegos… uno de los más famosos es “El Monstruo de Colores” de Anna Llenas, un libro maravilloso si se trabaja correctamente. Como anécdota, hace aproximadamente 3 años me encontraba en un supermercado y había un niño llorando puesto que estaba enfadado, le estaba pidiendo a su madre que le comprara un batido y ella le respondía que “no”.

El niño no desistía y seguía preguntando hasta que desató la ira. La madre, en lugar de interceder explicando el motivo del “no” y decirle que estaba enfadado, le soltó un “te estás poniendo rojo como el monstruo” que me dejó sin habla. Esto no es culpa de la madre, hay mucha falta de información y de gestión emocional por parte de las familias, es normal. Hay que hablar de las emociones con total naturalidad, no hay nada de malo cuando nos sentimos tristes, enfadados, contentos, sorprendidos… Debemos hacer ver a nuestros hijos e hijas que con cada situación podemos sentirnos de una forma u otra y que debemos saber gestionarla para poder afrontarla de la mejor manera posible.

No debemos olvidar que todos sentimos, todos nos emocionamos, todos experimentamos y los niños y las niñas no son menos, debemos cogerlos de la mano y enseñarles cada día la realidad emocional y trabajar a través de una disciplina positiva.

El acompañamiento adulto es esencial, tenemos que tener presente que somos espejo y ejemplo de la infancia.

Irene Alegría

Irene Alegría Mercé

Irene Alegría Mercé, maestra de Educación Primaria e Inglés con más de 14 años de experiencia en Valencia. Licenciada en Psicopedagogía, Máster en Gestión y Dirección de Centro Educativos recibiendo mención a mejor estudiante de postgrado de la Facultad de Ciencias Sociales por la Universidad Europea de Valencia. Postgrado de Mediación Escolar, Perito Judicial Infantil y Experta en Neuroeducación.

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