Crianza y educación

No ignores los 'por qué' de tu hijo: estás matando su curiosidad

Llegados los cuatro o cinco años, la conciencia curiosa de los niños se despierta hasta límites insospechados. Preguntan el porqué de todo (de cada detalle) y, a veces, los padres no sabemos cómo responder. Hoy te lo contamos.

¿Sabías que los niños son pequeños filósofos en potencia? Y, de acuerdo a las palabras de Jordi Nomen, profesor de filosofía que enseña pensamiento crítico en los niños pequeños, los padres somos los encargados de seguir alimentando esa curiosidad innata de los más pequeños y de no ‘matarla’ con el paso del tiempo y los años.

etapa de los porqués
Fuente: iStock

Y lo curioso es que, lamentablemente,  muchos tendemos a acabar con ella, aunque sea sin querer.

Las prisas que caracterizan al día a día de muchas familias, donde la conciliación es solo una palabra, donde las rutinas acaparan gran parte del todo, no queda mucho tiempo para atender a las necesidades emocionales de los niños y niñas y eso, por desgracia, les pasa factura durante toda su vida.

La etapa de los porqués: cuidado con lo que respondes a tu hijo

Alrededor de los dos y los cuatro años comienza la conocida comúnmente como ‘etapa de los porqués’ porque los niños no paran de cuestionarse todo lo que les rodea y así se lo hacen saber a sus padres.

Es un periodo muy importante en el desarrollo del menor, que está explorando todo lo que le rodea. Al principio, cuando es bebé y no tiene desarrollado el lenguaje, lo hace a través de la psicomotricidad fina y gruesa: gatea, intenta coger todo lo que está a su alrededor, se mira y remira las manos, explora cualquier objeto que le dejemos… Pero, a medida que va creciendo, esa exploración se extrapola también al lenguaje.

No es solo fruto del desarrollo de este, si no fruto de su desarrollo cerebral, que cada vez tiene más ansias de saber.

“Las preguntas de los niños pueden ser disparatadas, absurdas, innumerables, agobiantes… pero eso no nos autoriza a menospreciarlas, ignorarlas o ridiculizarlas”, explicaba hace unos años el doctor en psicología Luciano Montero.

De acuerdo a él se sitúa Jordi Nomen, quien dice no hay que dar la respuesta más rápida que se nos ocurra para hacerle callar y que nos deje en paz: “La cuestión es alimentar la duda del niño para buscar una respuesta juntos, aunque tú como adulto ya la tengas, y guiarle en esa búsqueda”, contaba a Ser Padres hace unos meses.

¿Qué hacer si mi hijo me pregunta muchas veces ‘por qué’?

Jordi Nomen, de nuevo, es tajante: sabe de la dedicación que precisa ayudar al niño a buscar una respuesta, por eso cree que para educar correctamente y conseguir que esa curiosidad no desaparezca es importante mucha paciencia y disponer de tiempo para establecer diálogos con los más pequeños, que se inicien a partir de un ‘por qué’.

Si ignoramos continuamente sus preguntas o, lo que es peor, las ridiculizamos, puede hacer que el niño se vuelva tímido y no vuelva a hacerlas.

Para evitar esto, os damos una serie de herramientas a las que podéis acudir si vuestro hijo no para de preguntar ‘por qué’ a todo:

  • No des una respuesta rápida, abre un debate para fomentar su pensamiento crítico y su curiosidad: en vez de espetar un ‘porque sí’, haz preguntas abiertas: y tú, ¿por qué crees que pasa eso?’, ‘¿Crees que podría ser porque…?’, ‘¿Te imaginas que pasara…?’. Poco a poco iréis llegando juntos a la respuesta a través de un diálogo distendido
  • Existen cuentos que ayudan a alimentar la curiosidad infantil. Aquí tenemos un montón de títulos que son perfectos para esta etapa
  • Responde con naturalidad y sentido común, adaptando siempre el mensaje a su nivel de desarrollo
  • No espetar un ‘cállate ya’: todos tenemos derecho a estar cansados, agotados o a no tener ganas de responder en un momento dado. Pero en ese caso, lo mejor es que tratemos al niño con paciencia: “Espera que termine con esto y después te contesto a todo lo que quieras” o “Bueno, puedes hacer una pregunta más y las demás las dejamos para mañana”. “Lo importante es dejar abierta la línea de comunicación y no transmitirle que sus preguntas nos desagradan”, argumenta Luciano Montero
Marta Moreno

Marta Moreno

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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