Adictos a la pantalla

Consecuencias del mundo pantalla para la vista de los niños

Los menores invierten actualmente un gran número de horas conectados a las pantallas (televisión, tablets, móvil…). Nuevas tecnologías que, si bien tienen ventajas para el desarrollo de la imaginación y creatividad de los más pequeños, al potenciar su motricidad fina y al estimularlos visual y auditivamente, también pueden provocarles, si se usan en exceso, problemas de visión. Descubre cómo evitarlos y cómo poner normas y límites a su utilización.

Normas y límites para niños enganchados a las pantallas

La proliferación de las pantallas en la sociedad actual ha sido de tal envergadura que los niños están constantemente expuestos a ellas. Hablamos de las pantallas de la televisión, de las tablets o de los teléfonos móviles. Pantallas que conviven con nosotros y con ellos y cuyo uso, en exceso, puede pasar factura a la visión de los más pequeños.

Según han explicado a Ser Padres fuentes del Colegio de Ópticos Optometristas de España, “la Organización Mundial de la Salud ya ha advertido que el uso excesivo de los dispositivos electrónicos podría ocasionar molestias oculares en los niños como cansancio visual, sensación de sequedad ocular, visión borrosa o visión doble ocasional”.  

Para evitar que esos problemas aparezcan, las mismas fuentes han compartido con nuestra publicación qué cosas deberíamos tener en cuenta los padres para que nuestros hijos hagan un uso óptimo de esos dispositivos. Cosas como la ergonomía y la iluminación.

“La iluminación debería evitar reflejos sobre la pantalla que se observa”, sostienen. Además, destacan que los tiempos de uso continuado no deberían ser muy largos. Según sus datos, “existe evidencia para afirmar que es conveniente que los niños no pasen más de 30 minutos de forma continuada frente a una pantalla, por lo que una buena práctica podría ser que cada 20 minutos se tomen 20 segundos de descanso haciendo una actividad que requiera mirar algo lejano”.

¿A partir de qué edad pueden los niños ver cosas en las pantallas?

Respecto a qué edad pueden los niños mirar pantallas con menor riesgo para sus ojos, desde el Colegio de Ópticos Optometristas de España aluden a la recomendación de laAcademia Americana de Pediatría, quién sostiene que los niños menores de 18 meses de edad no han de visualizar pantallas.

Entre los 18 y 24 meses tampoco lo recomiendan, pero lo dejan a criterio de los padres, insistiendo en que si lo ven que sea algo que tenga imágenes de alta calidad educativa y los padres lo supervisen.  

A partir de los dos años y hasta los 5 la recomendación de dicha institución es que no supere una hora al día y siempre lo hagan acompañados por sus progenitores o profesores. Recomendaciones que en su totalidad, según recuerdan desde el CNOO, han sido apoyadas en nuestro país por la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) y en general por los profesionales sanitarios que cuidan de la salud de los más pequeños.

A la hora de respondernos sobre qué tipo de pantallas debemos dejar a los niños, fuentes del Colegio Nacional de Ópticos Optometristas sostienen que “la gran mayoría cumple unas especificaciones de calidad precisas y sería muy difícil encontrar una que no los cumpla”. Por eso –apuntan – “es importante que la pantalla siempre quede a una distancia adecuada (mínimo 30 cm), que el tamaño de la letra sea lo suficientemente grande como para permitir una lectura cómoda, que se encuentre por debajo de la línea de mirada (para evitar exponer demasiado la superficie ocular sin necesidad) y que el brillo no sea tan intenso que cause deslumbramiento. Esto, junto con evitar los reflejos en la pantalla y controlar el tiempo, debería ser suficiente para un uso seguro y cómodo.

10 puntos importantes para limitar el uso de las pantallas a los niños

Una seguridad y una comodidad que María Campo, asesora pedagógica de Eduka&Nature ha resumido en diez puntos. Son los siguientes.

-Es importante establecer unas normas de uso y funcionamiento pautadas por los padres y claramente comprendidas por los niños. Para ello deberemos tener en cuenta los siguientes puntos:

-Es necesario que las normas sean claras y que incluso puedan dejarse escritas de algún modo para que todos las puedan ver.

-Como padres, debemos asegurarnos de que realmente las han entendido: muchas veces, los hijos no hacen las cosas bien porque no han llegado a comprender el mensaje que los padres quieren transmitir o simplemente no saben cómo llevarlo a cabo. Para esto, es importante, en los primeros momentos en los que se establece una norma, acompañarles en su ejecución y ayudarles a cumplirla.

-Tener en cuenta que las normas que se establecen son necesarias y tienen un sentido. Por ejemplo, el hecho de controlar el tiempo que ven la televisión y lo que ven es importante, porque los niños no tienen la capacidad de discernir entre la realidad y la ficción como puede hacer un adulto y llegan a creer todo lo que ven y escuchan.

-El uso que hagan de las pantallas influirá en la formación de sus valores y en su percepción del mundo y de la realidad social.

-Lo que vean en las pantallas les va a servir de modelo. Los niños son más propensos a imitar conductas agresivas que influirán notablemente en sus relaciones sociales.

-Al no saber gestionar adecuadamente la información pueden llegan a tener pesadillas por las noches. Para el adulto esto resulta complicado de averiguar porque no siempre se asocia la pesadilla a la información concreta que la ha generado, puesto que no se sabe claramente que es lo que le ha podido provocar ese temor.

-Será conveniente, por tanto, controlar y elegir los programas de televisión, aplicaciones informáticas, juegos, etc.

-Tratar de recurrir a actividades educativas y retrasar al máximo el uso de juegos para que no quieran sustituirlos por los juegos sociales, de equipo u otro tipo de juegos y evitar de este modo el aislamiento.

-Fundamental ser capaces de exigir el cumplimiento de las normas y revisarlas conforme pase el tiempo y, especialmente, conforme vayan creciendo ya que será muy diferente las necesidades que tengan según la edad.

-Otro aspecto fundamental a tener en cuenta es el intentar acompañarles en el uso de las pantallas todo lo que se pueda y evitar que la televisión esté siempre encendida en casa a todas horas, ni que vean a sus padres todo el tiempo delante de ella.

foto gema

Gema Boiza

Madrileña de corazón, mamá de un bebé hispano-francés y periodista. Soy curiosa, amante de los viajes, de mi familia y de mis amigos. Me gusta descubrir personas, lugares y emociones, y contar a través de mi profesión todos esos descubrimientos. Desde Ser Padres espero poder contaros muchos de ellos!

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