¿Masturbación?

¿Por qué mi hijo se toca los genitales?

3 minutos

Si tu hijo o hija se masturba, lo primero que debes hacer es mantener la calma. No se está masturbando. Simplemente, está conociendo su cuerpo, sin ningún tipo de fin sexual. Te lo explicaré a continuación.

Mi hijo pequeño se masturba, ¿qué debo hacer?

Mi hijo pequeño se masturba, ¿qué debo hacer? Lo cierto es que desde pequeños, los seres humanos somos muy curiosos, va en nuestra naturaleza. Por esto mismo no es extraño que los niños desde pequeñitos comiencen a explorar el mundo que los rodea, pero también su propio cuerpo.

Comienzan a andar, a comer, a jugar, y poco a poco comienzan a deshacerse del pañal. En este momento, una nueva parte de su anatomía queda a su alcance. Una zona que había estado escondida unos cuantos meses y a veces, incluso un par de años. Para ellos es una novedad a la que al principio no tienen por qué dar importancia, pero poco a poco irán descubriéndola.
En algún momento, al igual que tocan sus pies o sus brazos, tocarán sus genitales. Cuando lo hagan descubrirán que les producen placer y simplemente por esto, decidirán tocarse o rozarse. Si eres madre o padre es normal que al principio te asustes un poco, pero no te preocupes. No existe ningún tipo de connotación sexual para ellos. No saben qué es la masturbación. Ellos simplemente se tocan porque les gusta, al igual que les encanta que les leas un cuento por las noches o que los abraces por la mañana.

5 claves para gestionarlo de forma eficaz

Lo cierto es que es totalmente natural su comportamiento, por lo que debes tener en cuenta esta serie de claves:

1. No prohibir su juego. Para nosotros como adultos, el que el niño se toque los genitales tiene un componente sexual, pero para el pequeño no. Es conveniente que no se lo prohíbas ni le digas que son “cosas feas” o “sucias”, ya que con esto lo único que harás será que siga haciéndolo, pero a escondidas.

2. Cambiar el contexto/situación. Algunos niños pueden tocarse en lugares públicos, en el salón o la cocina, en la clase… Esto debe evitarse. Para ello hay que enseñarles dónde y cuándo pueden hacerlo. Según el concepto de intimidad que tenga la familia se le podrá decir un lugar u otro. Por ejemplo, se le puede decir que puede tocarse en la habitación estando a solas, o en el cuarto de baño.

3. Ni ignorarlo ni distraerlo. Muchos padres y madres optan por ignorar la conducta del pequeño o por distraerlo con otra actividad. Esto no va a impedir que siga realizándola, si no que la trasladará a otros momentos y contextos. Esto puede repercutir en la confianza que tenga el niño o niña a la hora de hablar de dudas relacionadas con sus partes íntimas.

4. Aprender a aceptarse y conocerse. El niño desde pequeñito debe aprender a aceptarse y a conocerse. Los padres deben estar a su lado en este proceso, ayudándole a resolver las dudas que le puedan surgir y tratando todos los asuntos con la máxima naturalidad posible. En caso de que nos plantee una duda que no sepamos resolver, también es conveniente que se lo digamos. Si les mentimos, podemos perjudicar su confianza.

5. Educar abiertamente en la sexualidad. Desde que nacemos somos sujetos sexuados, no podemos evitarlo. Por este motivo, la sexualidad comienza desde el nacimiento. Puede parecer extraño, pero es cierto. El cariño, el afecto, las expresiones, las emociones, la autoestima, las habilidades sociales… Todo está relacionado con nuestra sexualidad, así que debemos intentar naturalizarlo. Podemos ayudarnos de películas, de series o de escenas de la vida cotidiana para enseñarle a nuestro hijo los valores que están detrás de un beso, una caricia, o un “te quiero”.

raquel graña

Raquel Graña, psicóloga, coach educativa y sexóloga por la Universidad Camilo José Cela de Madrid.

Colabora con diferentes medios de comunicación como Muy Interesante y Ser Padres.

Además, dispone de su propia página web: Íntimas conexiones

Etiquetas: niño, quitar el pañal

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