Cuida siempre tus palabras

¿Por qué no es bueno que hables del peso delante de los niños pequeños?

Las palabras que utilizamos cuando estamos delante de los peques deben escogerse con cuidado, sobre todo cuando los niños son todavía muy pequeños.

Los niños pequeños son como esponjas: van absorbiendo e imitando todo lo que ven y oyen. De ahí que sea tan importante cuidar el ejemplo que les damos. Teniendo esto en cuenta algo que conviene evitar es hablar del peso cuando todavía no son lo suficientemente maduros como para entender bien a qué nos referimos. Veamos algunos consejos.

¿Por qué no debes hacer ciertos comentarios delante de los niños?

No será sorpresa para nadie que tenga hijos que los peques están más atentos de lo que dicen y hacen los mayores de lo que parece.

Si bien es cierto que esto no es malo, sí que conviene considerarlo cuando vayamos a soltar según qué comentarios. Y eso incluye tanto los que les digamos a ellos, como los que nos decimos a nosotros mismos, como los que tienen que ver con lo que opinamos de otros desconocidos.

Aunque pueda parecer una tontería, si los niños continuamente oyen comentarios sobre “las calorías que tiene la comida que acabamos de comer”, “lo delgado o rellenito que está el vecino” o “la tripita que nos está saliendo” pueden acabar asimilando algunos estereotipos relacionados con el peso que pueden no llegar a entender.

Si bien es cierto que según vayan creciendo ellos mismos son los que observarán su entorno y lo analizarán, esto lo harán de manera natural, por lo que no les debería llegar de forma forzada.

La responsabilidad es de los padres

niña
Fuente: iStock

Durante la más tierna infancia, los niños no deberían estar preocupados por los kilos de su peso. Eso es tarea de los padres, asegurándose ellos de que es adecuado y de que cumplen con una serie de hábitos saludables, como tener una alimentación equilibrada, probar nuevos sabores e incorporar nuevos alimentos a su dieta, hacer deporte

Es decir, lo que deberían conocer los menores es que hay ciertos alimentos que no son saludables, y así entender que no puede alimentarse todos los días de comida basura y chuches, por ejemplo.

Y es que, es esencial para ellos que se sientan aceptados y que se sientan queridos tal y como son, de no ser así podrían empezar a pensar que deben cambiar para sentirse apreciados. Algo que puede no ser solo terrible para su autoestima, confianza y relaciones afectivas, sino que también puede acabar aumentando el riesgo de padecer ciertos trastornos de la conducta alimentaria (como la bulimia y la anorexia) en el futuro.

Si te preocupa su peso, sigue estos consejos

En el caso de que el peso sea un tema que nos preocupe, lo mejor que podemos hacer es evaluar y cuidar de nuestros hábitos y tratar de inculcárselos a los pequeños. Toma nota de estos consejos:

  • Organiza menús de la semana para llevar una alimentación variada y equilibrada en la medida de lo posible.
  • Haz compras en las que destaquen los productos frescos y se eviten los ultraprocesados.
  • Intenta que las comidas se hagan en familia y sea un momento agradable y tranquilo.
  • Nunca obligues o fuerces a comer a un niño si verdaderamente no tiene hambre.
  • Si alguna vez os dais un capricho y tomáis un dulce o hacéis una comida algo más pesada, no te culpabilices o hagas comentarios negativos… ¡Un día es un día!
  • Por supuesto, haz que se acepten tal y como son. Si fuera necesario por salud hablar de su peso, piensa en las palabras que utilizas para decirlo, pueden dejar una huella importante en ellos.

Continúa leyendo