Cómo potenciar la asertividad

¿Qué es la asertividad y cómo estimularla en los niños?

Debemos potenciar la asertividad en los niños, es esencial para que aprendan a expresar sus opiniones, pero manteniendo el respeto hacia los demás.

niña
Fuente: iStock

La asertividad está dentro de las habilidades sociales y más que entenderse solo como una manera de comunicarse, es más bien una forma de ser y de actuar. Es importante que enseñemos a los niños a tener una conducta asertiva, para ello, veamos en qué consiste y cómo podemos estimularla.

Se trata de una habilidad que nos permite expresar libremente nuestras ideas y opiniones, pero sin agredir a los demás y sin que nos agredan. Es decir, de ser capaces de defender nuestros derechos, y saber decir que no en las situaciones que lo requieran. Tenerla es fundamental para mantener una autoestima sana y unas buenas relaciones sociales.

¿Para qué sirve ser asertivos?

  • Nos permite expresar nuestras opiniones, ideas y sentimientos sin ser agresivos y sin que nos agredan.
  • Ser capaces de decir que no y que los demás no nos influyan.
  • Decir nuestras opiniones sin sentirnos mal porque sean distintas a las de los demás.
  • Defender nuestras ideas y derechos.
  • Ser respetuosos sin ser personas sumisas, ni pasivas.
  • Potenciar nuestra autoestima y bienestar personal porque lo que hacemos, lo hacemos siguiendo nuestros principios.

Por todo ello, tiene una gran importancia la asertividad, y más aún inculcársela a los más pequeños. A continuación vemos algunos consejos para ello.

¿Cómo podemos estimular la asertividad en los niños?

  • Enseña a tu hijo a decir lo que le molesta y lo que no, pero siempre con respeto. No se trata de callarse, sino de saber expresar en lo que no se está de acuerdo sin faltar a nadie.
  • Crea un ambiente de comunicación que sea libre y en el que se puedan expresar opiniones. Escucha a tu hijo y no juzgues sus ideas.
  • Ayúdale a tener sus propias opiniones. Lógicamente, para que los pequeños expresen sus ideas, antes deben tenerlas. En este sentido, el objetivo es que construyan su propio criterio.
  • Trasmite confianza. Si el peque tiene confianza en ti es más fácil que exprese su opinión real. Es importante que cuando exprese sus ideas, no nos enfademos si son  contrarias a la nuestra. En caso de que lo que ocurra es que no se exprese de manera adecuada podemos explicarle cómo decir las cosas de otra forma.
  • Potencia su autoestima. Cuando un niño tiene una buena autoestima, y en general una imagen positiva de sí mismo, será más fácil que se exprese libremente porque no le asustarán las posibles críticas o el rechazo. Entenderá que su opinión es tan importante como de la otra persona.
  • Explícale a tu hijo que él mismo es responsable de sus propias palabras, no solo de lo que dice, sino también de cómo lo dice. El objetivo es que entienda que a la hora de decir algo, hay que hacerlo pensando en los demás.
  • Estimula su empatía. La empatía es crucial para la asertividad porque nos ayuda a ponernos en el lugar de los demás.
  • Sé un buen ejemplo. Por supuesto, debemos expresar nuestras opiniones, pero también sabiendo escuchar y respetando las ideas de los niños. Esto es muy importante porque los niños aprenden de lo que ven.
foto claudia

Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

Vídeo de la semana

Continúa leyendo