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Qué hacer (y qué no) si tu hijo se aburre este verano

No tenerle miedo al aburrimiento, ofrecerles alternativas de ocio y evitar las pantallas como primer recurso en todo momento son algunas de las claves.

Durante el verano, las horas de ocio en la agenda de los peques se multiplican sin el cole y sin las actividades extraescolares. Para los padres que trabajan, la exigencia es mayor porque, lógicamente, nos demandan más, y en muchos momentos debemos escuchar que se están aburriendo.

Tenemos esa afirmación porque la asociamos a algo negativo, pero todos los especialistas insisten en que debemos desterrar las etiquetas negativas de dicho concepto. Aburrirse no es malo ni conlleva riesgos de ningún tipo. En todo caso, como advierten desde Educar es Todo, “de un momento de aburrimiento puede aparecer un momento creativo”. 

Los niños necesitan “tiempo para estar con ellos mismos, para aburrirse, tiempo libre no dirigido y gestionado por un adulto”. Es así, señalan desde Educar es Todo, como “fomentarán su creatividad y aprenderán a gestionar por sí mismos su tiempo de ocio”. Por ello, en verano, que es la época del año en la que más tiempo de ocio sin horario fijo tienen los niños, no debemos tener miedo al aburrimiento.

Dicho esto, tampoco se trata de abandonarles a su suerte desde el primer minuto. Es aconsejable, señalan desde Educar es Todo, marcarles un horario, aunque esté sea más flexible que tienen que seguir durante el curso escolar, y sobre todo, “ofrecerle variedad de actividades con horario marcado: lectura, juego al aire libre, piscina, guerra de agua, colorear, videojuegos, etcétera”. Si se aburren con todas las alternativas propuestas, entonces no hay mayor problema en que lo hagan y aprendan así a gestionar esa sensación. 

Lo que no debemos hacer en este caso, según el equipo de Educar es Todo, es recriminarle que no esté haciendo nada ni caer una y otra vez en el recurso de las pantallas. “No significa que no las pueda usar, pero mejor en un horario que le hayamos marcado”, concluye. Además, es muy importante que no le neguemos nuestra presencia cuando pida jugar con nosotros. Si no podemos en ese momento, debemos tomarnos nuestro tiempo para explicarle el motivo y le emplazamos a otro momento del día para hacerlo. 

La rutina también es importante en verano

Además de los consejos del equipo de Educar es Todo sobre lo que debemos hacer y lo que no cuando los niños se aburren, todos los expertos en infancia y educación coinciden en que es recomendable mantener una rutina también en verano. 

Esta puede cambiar y se puede flexibilizar, pero a los peques les “ayuda a comprender qué esperar y a establecer una sensación de normalidad”, explican desde Children's Health's, que ofrece una día concreto: establecer actividades temáticas de ocio y juego por día o semana. “Por ejemplo, el lunes puede convertirse en “lunes de música”, donde sus hijos toman clases virtuales por la tarde o tienen una fiesta con baile por la noche. O bien, puede disfrutar de los “miércoles de agua” con un momento divertido con un rociador o en una piscina”. En todo caso, deja que los peques participen en el diseño de esta rutina. 

Esta rutina, en verano, es ideal complementarla con nuevos pasatiempos que creáis que a los niños de la casa les pueden gustar experimentar. Puede ser un deporte, o ir al cine por primera vez, el teatro, iros de picnic, cocinar en familia o simplemente la lectura en casa si están aprendiendo a leer de forma autónoma. Probad en este caso a instaurar la “hora de la lectura” y que cada uno se coja su libro. 

También podéis dedicar pequeños ratitos del día, si está motivado con ello, a planificar el viaje familiar que vayáis a hacer este verano, y en otros casos funciona muy bien motivarle con algún objetivo o meta concreta que sea alcanzable para él o ella durante los meses de verano. 

En definitiva, debemos ser creativos y originales, y no caer en las pantallas siempre como primer recurso, sino normalizarlas como una actividad más. Y, sobre todo, no tenemos que temer al aburrimiento. “Puede ayudar a los niños a ganar independencia, mejorar sus habilidades de resolución de problemas y ampliar su creatividad”, concluyen desde Children’s Health al respecto. 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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