¿Es preocupante?

Qué significa que mi hijo solo utilice el negro al pintar

No siempre tiene que ser por un motivo negativo o preocupante ya que no se trata de un factor aislado, sino que se debe poner en relación con otros en un contexto amplio.

Foto: Pexels
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Hay afirmaciones que se hacen virales sin saber bien por qué y se convierten, por arte del boca a boca, en una especie de verdades universales que todo el mundo da por válidas sin haber comprobado que efectivamente sea así. Un ejemplo de ello es la cuestión que vamos a tratar en esta pieza: qué significa que un niño o niña pinte mayoritariamente con el color negro.

Es cierto que existe una rama de la psicología que trata la influencia y el impacto del color en nuestras vidas. Se la conoce como psicología del color y es un recurso muy utilizado en el ámbito del marketing y la publicidad. Pero en lo que respecta a los niños, los psicólogos no analizan el color de los dibujos de los niños como un elemento aislado, sino que es uno de los aspectos que tienen en cuenta a la hora de intentar extraer información de los dibujos de un menor. 

La forma del mismo, el tamaño, el tipo de trazo, la intensidad de este, las sombras y si es movimiento o estático son algunos de los detalles que se tienen en cuenta junto al color. A esto hay que añadir el momento vital del peque al pintarlo -no es lo mismo estar contento, en un buen día, que triste o nervioso, por ejemplo-. 

Qué quiere decir el niño con su dibujo

Se trata, por lo tanto, de analizar un conjunto de dibujos en todo su contexto. Sin embargo, no son pocas personas las que dan por hecho que si un peque utiliza solo el negro o casi todo lo pinta en este color es que existe algún motivo preocupante que lo explique, algo que los expertos niegan, como Sara Tarrés, psicóloga y madre de dos hijos, que divulga desde el portal mamápsicologíainfatil.com: “Un dibujo infantil por sí solo no nos dice nada sobre la personalidad ni los conflictos emocionales de un niño o niña más allá de ese momento en el que dibuja”, dice.

Puede ser que el niño haya escogido el negro por multitud de factores y no necesariamente tienen por qué ser negativos o preocupantes. Puede ser por su estado emocional, por supuesto, pero también los hay tan banales, apunta Sara Tarrés, como “el entusiasmo que despierte en él determinado color, que no tenga muchas opciones a mano o la forma del lápiz”, entre otros.

Esta multitud de escenarios por los que un niño puede preferir el negro para pintar ya indica que no siempre tiene que ser malo que este sea su color predilecto, pero hay además un factor ambiental que añadir: para los niños pequeños el negro no tiene por qué significar lo mismo que para los adultos. De hecho, sobre todo en los más pequeños, no suele serlo, y menos en los tiempos que corren donde el negro ha perdido buena parte de la carga simbólica asociada a la muerte que tenía antaño -ya no siempre se viste de negro en señal de luto, por ejemplo-. “Es común que el niño no use el color considerado “correcto” por los adultos, ya que su principal intención es expresar sus gustos o divertirse”, señala Sara Tarrés, cuyo diagnóstico al respecto es claro: “Si lo pinta todo de color negro, en principio no debería causarnos ningún tipo de preocupación”.

Corriente psicológica que estudia el color

Existe una corriente psicológica que sí le da mucha importancia al color en el que pintan los niños, y por ello expone una serie de líneas maestras acerca de lo que en su opinión significa que un niño escoja unos u otros colores de la paleta. 

En el caso del negro, cuando va acompañado o combinado con el rojo, la hipótesis que maneja esta rama de la psicología es que el niño que firma la composición sea impulsivo e hiperactivo, con tendencia a no poder controlar su paciencia. Esta sensación se intensifica cuando los trazos del dibujo son irregulares y fuertes.

Además, en líneas generales, se interpreta el predominio del negro en los dibujos de un niño como un acto de rebeldía y de llamada de atención para destacar sobre los demás, si bien es fundamental hacer un análisis completo, de mirada amplia, relacionando los distintos aspectos del dibujo que hemos citado anteriormente antes de obtener unas conclusiones definitivas.

En definitiva, no se puede saber de primeras por qué un niño pequeño prefiere el negro para pintar. No está de más observar si es una tendencia pasajera o recurrente y en todo caso no hay que obsesionarse con que signifique algo negativo porque no lo es así en muchas ocasiones.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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