Salud mental infantil

¿Qué son los ‘niños fantasma’? El otro efecto de la pandemia

Los niños están sufriendo gran parte de las consecuencias psicológicas de la pandemia hasta el punto de que los psicólogos hablan de ‘niños fantasma’. ¿De qué se trata?

Si hay un colectivo que está viendo afectada ya su salud mental y sociológica, esos son los niños. En marzo de 2020 los obligaron a dejar de ir a clase y empezar a relacionarse con sus semejantes (con la importancia de la sociabilización en esta etapa del desarrollo y el aprendizaje), con amenazas constantes de muerte y enfermedad. Vivieron la muerte de cerca, en muchos casos con la marcha de seres queridos por culpa de la COVID-19.

Cuando volvieron a las aulas en septiembre de 2021 lo hicieron portando una mascarilla que, en la actualidad, solo se pueden quitar en el recreo y en clase de Educación Física. Han tenido que soportar toques de queda y también hacer frente a la vacunación, que sigue en marcha en ellos. En el peor de los casos, se infectaron y siguen teniendo que hacer frente a cuarentenas preventivas que, en el mejor de los casos, duran una semana.

Todo esto está ya pasándoles factura y lo peor es que los expertos consideran que seguirá pasándoles en el futuro lejano. “La situación es alarmante”, avisaba hace tan solo unos meses la Asociación Española de Pediatría.

‘Niños fantasma’: el otro efecto de la pandemia

Por si el COVID persistente y los efectos secundarios de las vacunas no fueran suficientes, ahora los psicólogos alertan de un nuevo efecto de la pandemia en los niños. Algo a lo que bautizan como ‘Niños fantasma’. “La pandemia ha conseguido que muchos adolescentes pasen de tener tendencias bastante ansiosas a un comportamiento preocupante, incluso con rechazo a ir a la escuela”, afirman las psicólogas Jane Gilmour y Betina Hohnen para el Daily Mail.

Y es que, afirman, que sin esa conexión social que tan importante es para ellos, se acumulan más problemas que “podrían durar toda la vida”. ¿Cómo? Provocando problemas sociales y emocionales a largo plazo.

Y es que, ya Mercedes Bermejo, directora de la clínica Psicólogos Pozuelo, y Azucena Díez, presidenta de la Sociedad de Psiquiatria Infantil de la AEP, afirmaban a Ser Padres algo parecido hace unos meses: el aumento de enfermedades mentales en la infancia, aumenta el riesgo de seguir sufriéndolas en la etapa adulta. Los ya conocidos como ‘Generación COVID’ tienen más riesgo que nosotros de sufrir algún problema de salud mental dentro de unos años.

Azucena Díez nos contaba que se está viendo un aumento de casos de problemas de salud mental a corto plazo, sobre todo depresiones y ansiedad. “El problema es que estas enfermedades cursan por brotes, así que es de esperar que el niño que ha tenido un trastorno depresivo en la infancia lo tenga otra vez en algún momento de su vida y, de hecho, sea más vulnerable que el resto a cualquier factor vital estresante”.

¿Cómo ayudar a los ‘niños fantasma’?

Tanto Gilmour como Hohnen explican en Daily Mail una serie de consejos que pueden ayudar a los padres a desviar esa tendencia a sufrir el síndrome del ‘niño fantasma’ como consecuencia de la pandemia:

  • Pasar tiempo de calidad con los niños haciendo cosas juntos y manteniendo alejados los problemas laborales, económicos u otros que pudieran afectar a su bienestar
  • Hablar de frente y sin tapujos de los problemas del niño
  • Mostrar curiosidad e interés activo por los problemas y las anécdotas de su día a día, como parte de esa conexión entre padres e hijos
  • Darles algo de autonomía: no hablamos de pasar de los límites firmes a no tenerlos, sino a hacer, por ejemplo, cambios graduales en sus hábitos para otorgarles ese papel de más protagonismo
  • Formarse para poder afrontar momentos de crisis que puedan volver a aparecer en ellos.

Hay que recordar que la pandemia no ha terminado, y que los peques siguen sufriendo sus consecuencias. Así que los padres han de armarse de paciencia y armas que les permitan lidiar con los problemas mentales que puedan aparecer.

Las cifras hablan por sí solas

Esos apodados como ‘niños fantasma’ existen y las cifras lo confirman: desde otoño de 2020 las urgencias psicológicas en niños y adolescentes han aumentado un 50%. Además, de acuerdo a datos de la Fundación ANAR, se han atendido un 145% más de llamadas de menores de edad con ideas suicidas, un 180% más que en años anteriores. De hecho, solo en 2020 se suicidaron en España 14 niños menores de 15 años, el doble que en 2019.

“El aumento del uso de las redes sociales y la preocupación por factores relacionados con la COVID-19 son los dos principales factores de riesgo para el suicidio en la actualidad”, argumenta la AEP.

El acoso escolar, creciente también a través de redes sociales y otras vías digitales durante el confinamiento, o la violencia física y psicológica son otros factores que aumentan el riesgo de sufrir alguna conducta suicida durante la infancia y la adolescencia.

Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

Continúa leyendo