Navidad

Regalar en Papá Noel o en Reyes Magos, ¿qué debemos hacer como padres?

Lo que hace algunas décadas era un duelo muy desequilibrado se ha convertido con el paso de los años en un “derbi” cada vez un poquito más igualado, utilizando un símil deportivo, entre Papá Noel y los Reyes Magos.

Foto: Pexels
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Cada vez es más habitual encontrarnos con familias en las que la tradición de los regalos navideños se lleva a cabo en Nochebuena, con Papá Noel como protagonista, y no en la Noche de Reyes.

Así lo demostró el Informe sobre la compra de juguetes en España 2020 de Aldi, que cifró en un 54-15 el porcentaje, en favor de Sus Majestades, en el que las familias celebran una u otra tradición. El 31% restante celebra ambas por igual, por lo que se podrían incluir al grupo de aquellas familias que han dejado entrar hasta la cocina de sus casas a Santa Claus. 

Los motivos esta tendencia pueda acabar con el reinado navideño de los Reyes en los hogares españoles dentro de unas décadas (no parece que vaya a ocurrir a corto plazo) no están del todo claros a excepción de uno: ha calado el mensaje de que “así los niños y niñas pueden disfrutar de sus regalos en las vacaciones de Navidad”. El otro argumento más utilizado en favor de los regalos en Nochebuena es que es más fácil coincidir con el grueso de la familia que en el día de Reyes. 

No es el objetivo de esta pieza profundizar en los motivos de este cambio evidente, palpable en cualquier conversación familiar o entre amigos, sino saber qué piensan los expertos al respecto. Sobre todo por ese 31% de familias que regala a los peques de la casa en ambas fechas. ¿Es lo correcto?

Tradiciones familiares

Consenso como tal no existe. Se trata de una decisión muy subjetivo porque está influenciada por una larga lista de matices personales: sentimiento religioso, tradición familiar, prioridades en las opiniones personales de los progenitores, etcétera. Pero quizá puedan ayudarte las opiniones de algunos de los neuropsicólogos más activos a nivel divulgativo en las redes sociales y en internet. 

Álvaro Bilbao, por ejemplo, es partidario de los Reyes Magos. Lo es por una cuestión personal (lo que decíamos, las circunstancias personales tienen una influencia decisiva), pero aporta alguna reflexión más objetiva que es interesante conocer. El experto apunta a la paciencia como uno de los motivos por los que recomienda esperar a la Noche de Reyes: “En la espera no sólo se encuentra la capacidad de contener las ganas, sino también el propio hecho de disfrutar la ilusión haciendo que ésta sea cada vez más y más grande”, indica. “La psicología positiva ha descubierto que durante ese tiempo de espera experimentamos tanto placer (y a veces incluso más) como cuando tenemos el regalo en nuestras manos. Por eso al ser humano le gusta tanto fantasear e ilusionarse y por eso me gustan más los Reyes que Papá Noel; porque dan más tiempo para cultivar la paciencia y disfrutar la ilusión”, sentencia. 

La cantidad de regalos es determinante

Otros especialistas no terminan de posicionarse sobre esta cuestión que tantas dudas genera en muchas familias. Es el caso de Iván Claver y Marta Marin, psicólogos de Mariva Piscólogos, que inciden más en la cantidad total de regalos que en el cuándo recibirlos: “Respecto a sí es recomendable que vayan a casa los Reyes Magos y también Papá Noel o sólo uno de ellos, no existe consenso sobre qué es lo más adecuado, pero sí que hay que tener en cuenta que no se deberían regalar más de 4 o 5 regalos en total, por lo que sí a casa llega dos veces la magia sería conveniente dividirlos y no multiplicarlos”, explican. Todavía reducen más el número el equipo de Altea Psicólogos: “El número ideal sería entre 3 y 4 regalos repartidos entre toda la familia. Así evitamos sobreestimularlos y que se sientan abrumados. El síndrome del niño hiperregalado es una consecuencia del exceso de regalos”, afirman. Evidentemente, una cosa es la teoría y otra muy distinta poder aplicarla a un contexto real con lo que ello conlleva a nivel familiar…  

Más sencillo que limitar tanto el número de regalos es prestarle atención al proceso, algo en lo que hacen hincapié Iván Claver y Marta Marin: “Es conveniente escribir la carta con los niños, así podemos guiarlos y pasar un rato con ellos, conociendo qué les gusta y por qué, haciéndoles saber que los Reyes o Papá Noel no pueden traerles todo, que han de elegir y que puede que no les traigan todo lo que piden ya

¿Cultivar la ilusión o ser sinceros?

Lo que sí parece generar una postura más marcada en los especialistas es el hecho de encajar en una educación basada en la verdad, en la honestidad y en la sinceridad la mentira piadosa de los Reyes Magos y Papa Noel. En líneas generales, todas las fuentes consultadas piensan de forma similar a Sara Tarrés, psicóloga responsable del portal mamapsicólogainfantil.com. “Bajo mi humilde punto de vista nada hay de malo en creer en ellos”, dice.  

Para Tarrés, “La imaginación y la creatividad sirven para vivir. Nos ayudan a ser más flexibles en la resolución de problemas, nos ayudan a enfrentarnos mejor a los contratiempos del día a día, nos hacen libres y nos ayudan a ser más independientes”, asegura. 

Esta es una posición compartida, sin ir más lejos, por el propio Álvaro Bilbao: "Está claro que todo es una fantasía que se aleja de la realidad, pero los símbolos y los cuentos sirven precisamente para representar en nuestro cerebro escenarios que todavía no han ocurrido pero que algún día ocurrirán. Esa es la razón por la que adoramos ir al cine y leer novelas, porque imaginando otras realidades nuestro cerebro se prepara para resolver todo tipo de situaciones. Esa etapa que llamamos de pensamiento mágico  y que durante mucho tiempo se ha considerado un defecto intelectual de los más pequeños, parece hoy en día ser una etapa clave en el desarrollo de otras funciones más complejas como la visualización”, concluye el neuropsicólogo. 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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