Educación del niño

Se puede aprender a ser feliz para educar en la felicidad

Cuando les preguntamos a los padres qué quieren para sus hijos, ¿cuál suele ser la respuesta más común? Quieren que sus hijos sean felices. ¿Cómo podemos educarlos en la felicidad?

La felicidad es lo que todas las personas deseamos alcanzar, lo que como padres nos gustaría que nuestros hijos tuvieran de mayores y desde luego, algo que cuando sentimos nos gustaría que no desapareciese, una sensación de plenitud. Hay veces que parece que todo lo tenemos en contra y que no experimentamos más que infelicidad, pero afortunadamente la felicidad no es algo que dependa única y exclusivamente de nuestras circunstancias ni es un estado al que se llega por azar. 

Ya lo decía Aristóteles, “la felicidad no es una cuestión de suerte, de algo que nos viene de fuera, sino que la felicidad es la consecuencia de una acción” por lo tanto podemos concluir algo que la ciencia también respalda a través de la Psicología Positiva, podemos educar para la felicidad y nuestros hijos pueden aprender a generar parte de su propio bienestar emocional.

Se puede aprender a ser feliz
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Luis Moya doctor en psicología explica en su libro “Escucha tu cerebro. La clave de la neurofelicidad” que la felicidad es un producto del cerebro, se puede estudiar científicamente y han llegado a la conclusión de que la felicidad es el resultado directo de la actividad cerebral.

A Ignacio Morgado también le he leído una frase maravillosa, “nuestro órgano supremo es capaz de crear, también el estado de ánimo supremo, la felicidad” por lo tanto para ser felices, hay que preguntarse, ¿qué le sienta bien a mi cerebro?

Cuida tu cerebro y él cuidará de ti

Todas las personas no tenemos que ser igual de felices, se entiende que si las circunstancias económicas, de salud o laborales de una persona son buenas su probabilidad de estar bien pueden aumentar porque si las necesidades básicas están cubiertas puede poner más atención en otras cuestiones que no pertenecen tanto a la supervivencia.

Pero se trata de que cada uno desde donde está, sepa que siempre puede hacer algo por generarse un poco de felicidad; entre otra cuestiones, la felicidad mejora la capacidad intelectual, la motivación, potencia la creatividad y aumenta la empatía y la salud. Está claro, a todos nos interesa que todos seamos un poco más felices.

Si la felicidad es un producto del cerebro, ¿qué posibilita al cerebro crear esta felicidad? La neuroplasticidad, es decir, la capacidad del cerebro para cambiar constantemente hace posible que mediante el “control de pensamientos, las emociones y la conducta se pueda conseguir que se produzcan aquellos cambios cerebrales que hacen posible que nos sintamos felices”, con nuestra conducta y nuestro pensamiento podemos modificar nuestro cerebro por lo tanto se trata en parte de aprender a pensar y a tomar decisiones que generan buenos hábitos saludables.

10 actitudes que te permiten construir la felicidad

Teniendo en cuenta que la felicidad no tiene precio y que, aunque tengas todo el oro del mundo no la podrías comprar y que tampoco es una cuestión de suerte que les toca a unos pocos afortunados en esta tierra, hay que saber que, para estar bien hay que hacer cosas bien, hacer aquello que te sienta bien y que te hace bien.

Luis Moya y Manuela Martínez en su libro “Escucha tu cerebro” proponen estas diez claves, son actitudes y acciones de bienestar las tenemos que vivir como adultos porque los hijos necesitan ver cómo nosotros damos importancia a la salud mental cuidando de ella.

Consejos para aprender a ser feliz
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1. Quiérete y mímate

Estar contento con uno mismo es una de las principales fuentes de felicidad. Las investigaciones han demostrado que cuando somos comprensivos y tolerantes con nosotros mismos se activan las mismas áreas del sistema límbico que cuando somos compasivos y comprensivos con los demás. Tratarnos bien es un deber que nos prepara cerebralmente para convivir mejor con los demás. Quererse pone en marcha mecanismos cerebrales para ser feliz.

2. Disfruta de tu compañía en soledad

Estar con uno mismo no es lo mismo que sentirse solo. Es necesario el silencio para que las comunicaciones entre las neuronas de nuestro cerebro puedan estar sintonizadas.

3. Alcanza la conciencia plena con la meditación

Practicar mindfulness reduce el sufrimiento y la impulsividad, aumenta la concentración y la conciencia de uno mismo. Activa las partes del cerebro relacionadas con la percepción de las sensaciones corporales y las capacidades atencionales.

4. Ríe y sonríe

Diversas investigaciones apuntan que la sonrisa nos hace más confiable, aumenta la flexibilidad mental y la capacidad para pensar de forma global. Reír libera neurotransmisores como la dopamina, serotonina y endorfinas y mejora el estado de ánimo.

5. Siente curiosidad por la vida y potencia tu creatividad

Hay estudios que demuestran que las personas más curiosas muestran experiencias interpersonales más positivas y mayor satisfacción en la vida. Una actitud despierta te engancha a la vida.

6. Mantén la ilusión

Tener ilusiones o ilusionarte con algo en sí mismo es una fuente de felicidad.

7. Sé flexible para adaptarte a los cambios
8. Controla tus nervios y mejora la gestión emocional
9. Enfréntate a tus problemas
10. Vive la vida con sentido del humor

Si queremos que nuestros hijos sean felices, tenemos que empezar por serlo nosotros y la buena noticia es que como nuestra felicidad es un producto del cerebro, nos podemos preguntar, ¿qué le sienta bien a mi cerebro? y a partir de aquí intentar darle más de lo que le hace bien y reducir en la medida de lo posible aquello que le daña. Si nos proponemos reír más, usar el humor para enfrentar los problemas, mejorar nuestra gestión emocional y concentración, reducir nuestra rigidez, ilusionarnos con proyectos personales, aumentar nuestra curiosidad leyendo un libro de récords Guinness por ejemplo con el que seguro nos reiremos también y sobre todo aumentamos nuestra autoestima, seguramente seamos un gran ejemplo para nuestros hijos de cómo construir nuestra propia felicidad.

Os comparto una entrevista que le hice a Luis Moya para el canal de YouTube de Padres Formados.

Leticia Garcés

Leticia Garcés

Pedagoga. En 2010 fundó Padres Formados, desde donde imparte cursos de  formación a familias y profesionales en temas relacionados con la Educación Emocional y la Parentalidad Positiva tanto presencial como online, a nivel nacional e internacional (Colombia y México).

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