Rutinas del sueño en niños mayores

¿Se puede reeducar el sueño con tres años?

2 minutos

Les pasa a muchos padres: unas vacaciones, una mudanza o cualquier otra circunstancia hace que compartamos habitación con nuestro hijo durante unos días. Y al recuperar la rutina, no hay forma de que el niño vuelva a dormir en su cuarto.

Test: así duerme tu hijo, así es
SEGURO QUE TE INTERESA...

Esta es la consulta que una mamá envió a nuestro asesor en temas de sueño, el pediatra Gonzalo Pin: "Desde que Jorge, de tres años, durmió con nosotros en la misma habitación del hotel, tan solo coge el sueño si le metemos en nuestra cama. Luego le trasladamos a la suya. Pero se despierta por la noche llorando y pide volver con nosotros y, al final, cedemos para evitar los ruidos y lloros a altas horas de la madrugada. Cuando intentamos acostarle desde el principio en su cama, llora y grita desconsoladamente. ¿Cómo podemos reeducarle?".

El doctor Pin propone una estrategia en tres fases para que el niño vuelva a dormir en su habitación y recupere sus rutinas de sueño:

"En el hotel le distéis un caramelo a Jorge y ahora intentáis quitárselo. Ahora vuestro hijo reclama lo que le gusta y vosotros, para evitar gritos nocturnos, premiáis su insistencia metiéndolo en vuestra cama. Sin pretenderlo, se ha producido un déficit de límites educativos".

Primer paso: reivindicar la habitación del niño

Para reconvertir la situación empezaremos primero por la campaña "hágase amigo de su habitación". Es importante que por el día juguéis en la habitación de Jorge, unas veces todos juntos y otras él solo.

Segundo paso: la habitación de papá y mamá es de ellos

La segunda parte de la estrategia consiste en hacerle entender que "la habitación de papá y mamá está prohibida". Desde ese momento, Jorge no entrará en vuestro cuarto. Si es necesario podéis quedaros con él en el suyo acompañándole un rato hasta que concilie el sueño, para que se sienta seguro, pero, ante todo, evitad que él vaya al vuestro.

Tercer paso: tú eliges cuándo te duermes

La tercera y última estrategia es "yo no te duermo y tú no tienes que dormir". Desde ahora, nunca más nombraréis la frase "a dormir". Cuando llegue la hora, vais con él a su habitación, no para dormir si no para jugar, estáis un rato con él, contándole cuentos, jugando... y llegado el momento, le explicáis se va a quedar en su cuarto con sus juguetes, con la luz encendida y con la puerta abierta, mientras papá y mamá están en el salón.

No importa lo que tarde en dormirse. Lo importante en este momento es que permanezca en su habitación, no que se duerma.
Al final se dormirá, tarde pero se dormirá. Vosotros iréis a su cuarto tantas veces como sea necesario para calmarle, jugar un ratito... pero nunca para dormirle.

 

 

 

Etiquetas: 3 años, dormitorios infantiles, educación, rutinas infantiles, sueño

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS