Personas Altamente Sensibles

Ser papás de un hijo PAS

Nur Pons, instragramer y madre de una niña altamente sensible: “A mi hija le dolía el mundo”

Se estima que aproximadamente un 20% de la población es altamente sensible. Las personas con esta facultad cerebral perciben los estímulos con mayor intensidad y procesan más información a nivel cognitivo, lo que les hace proclives a la sobreestimulación y a la ansiedad. Son personas muy empáticas, que no solo perciben de manera intensa las emociones del otro, sino que incluso pueden llegar a sentirlas como propias. Esto les hace evitar situaciones violentas, no necesariamente reales, las situaciones propuestas en las películas también pueden llegar a afectarles significativamente, así como ambientes muy concurridos o estímulos que pueden resultarles insoportables, como ruidos, luces, dolor, olores… Educar a un hijo con este rasgo conlleva momentos preciosos, pero también otros difíciles, simplemente porque tenderá a reaccionar de manera diferente a como lo haría otro niño en determinadas circunstancias, generalmente de con mayor intensidad.

barriga sana pas
Fuente: @barrigasana. Vía Instagram.

La hija de la instagramer Nur Pons, @barrigasana, es altamente sensible, y la también asesora nutricional utiliza sus redes sociales para darle visibilidad a esta condición y narrar la “aventura” que es la crianza de un menor PAS. “En realidad supongo que afecta sobre todo en que todos hemos debido aprender, no solo mi pareja y yo como padres, sino también sus abuelos o sus tíos, que ella tiene una gestión diferente de los sentimientos. A ella no le vale con decirle que no se preocupe, porque ella se preocupa por todo. O que, por ejemplo, una piedra en un zapato puede ser la tortura más grande o que no se pueden tratar de forma anárquica determinados temas... incluso algunos dibujos animados para ella son perturbadores”, explica Pons sobre cómo ha afectado el diagnóstico en su círculo familiar.

Los niños con estas características no se enfrentan a la cotidianeidad de la misma manera que el resto de menores.“Desde muy pequeña nuestra hija mostraba signos que la diferenciaban del resto de los niños. Ya en la guardería las profesoras nos decían que debían tener una sensibilidad especial a la hora de tratarla, porque ella reaccionaba muy mal a cualquier cambio de tono de voz, cuando había mucha algarabía en clase o cuando pensaba que la estaban regañando”, relata la instagramer.

Nos dimos cuenta que a ella le dolía el mundo. Por ejemplo, cuando se quemó Notre Damme ella estuvo días mal, llorando y preocupada porque estaba muy triste con lo que había pasado y si un niño se hacía daño o lloraba ella iba detrás porque no soportaba el dolor ajeno.

“La primera persona que nos dijo que debíamos empezar a analizar qué estaba pasando fue la psicóloga del colegio, con su acompañamiento llegamos al diagnóstico y a la ayuda externa que ella está recibiendo ahora. El hecho de que mi hija reciba ayuda externa no implica que todos los PAS la necesiten. Su caso es particular y cada persona debe ser tratada de forma individual y personal”, comenta. La influencer afirma que la crianza de su hija hubiera sido muy diferente de no haberle puesto nombre a su condición: “Ella está recibiendo mucho apoyo externo y lo cierto es que estamos consiguiendo que sea una persona muy empoderada

El descubrir que ella era PAS nos abrió muchas puertas, pero jamás nos hizo ponerle una etiqueta. Sabemos cuales son sus fortalezas y sus debilidades, qué cosas le duelen más que a otras personas  y que cosas entiende mejor que otras, y en eso trabajamos. A ella jamás le hemos dicho que es diferente, solo la ayudamos a reforzar su identidad”, concluye Pons, recalcando la importancia de mostrarse pacientes, tolerantes y cariñosos en el trato con ellos, que se les acepte tal y como son y se les haga sentir respetados, acompañados y comprendidos ¡como a cualquier otro niño y niña!

Continúa leyendo