Relaciones entre hermanos

Tanía García: ''El favoritismo por uno de los hijos es normal, natural y puede ocurrir''

Tania García, especialista en educación basada en el respeto y educadora sociofamiliar, nos lo ha afirmado: la preferencia por uno de nuestros hijos está comprobada científicamente y sí, podemos tener un favorito. Lo importante es que ellos no lo noten porque podríamos afectar a la relación entre hermanos.

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Fuente: Ed. Vergara

Hace apenas dos años publicó lo que ya se ha convertido en una de las biblias de la crianza familiar: “Educar sin perder los nervios”, un libro que se convirtió en best seller en apenas unos meses. Ahora, Tania García, especialista en educación basada en el respeto, educadora sociofamiliar y fundadora de Edurespeta, entre otros, vuelve a revolucionar el mundo de la educación con su libro “Hermanos” (Ed. Vergara), una completa guía para ayudar a los padres a crear relaciones sanas entre hermanos, así como a solventar los conflictos entre ellos.

En este libro, Tania habla, entre otros, de por qué las relaciones con nuestros hermanos son el vínculo afectivo más importante que tendremos en nuestra vida y cómo podemos ayudar los padres a construir esa relación.

Además, nos cuenta nuestro papel en las peleas entre hermanos y aporta pautas para, entre otros, acabar con los celos.

Hemos hablado con ella sobre la posición de los padres en las relaciones entre hermanos, vista desde la educación respetuosa. Esto es lo que nos ha contado.

¿Cómo preparar al hermano mayor durante el embarazo para la llegada de su hermano?

Es uno de los puntos más importantes a la hora de comenzar de forma correcta a asentar las bases de una buena relación entre hermanas/os.

Como punto esencial, quiero destacar lo importante que es en este aspecto una buena comunicación en la familia, ya que va a aportar seguridad y conexión con nuestra hija/o.

Cuando decidimos tener más de un hijo, no debemos ocultarlo al primer hermano por miedo a su reacción. Lo que debemos es precisamente ser claros y mostrar una comunicación fluida con ellas/os e implicarles en los preparativos, siempre huyendo de estereotipos y de responsabilidades que no les conciernen.

¿Y si no lo acepta de ninguna manera?

Es natural, hay niños que lo aceptan y luego al convivir con ellos lo llevan mal, otros que no lo aceptan desde el primer momento y después se adaptan enseguida… Dependerá mucho de cada familia. La clave está siempre en cómo acompañamos estas reacciones y emociones. Si lo hacemos desde un acompañamiento emocional óptimo, todo irá bien.

¿Es posible que la relación de los progenitores no sea la misma con sus diferentes hijos y que esto lo noten los peques?

Sí, es posible y de hecho el favoritismo es normal y natural. Hay estudios científicos que demuestran que los padres podemos tener hijos favoritos en función de lo parecidos que lo encontremos a nosotros en cuanto a personalidad, gustos, qué deseen estudiar… Lo que tenemos es precisamente que comprender que es algo que puede producirse y por eso estar atentos para que no suponga un problema a la hora de acompañar las relaciones entre hermanos y hermanas. Partiendo de la base que un favoritismo consciente, no debe influenciarnos a la hora de acompañar a nuestros hijos, ni tampoco debemos demostrarlo, ellos no deben saber que tenemos favorito, puesto que esto tiene un impacto directo en su relación y en su propia autoestima.

¿Qué podemos hacer en la infancia para crear relaciones sanas y duraderas entre hijos?

A modo de resumen, podría destacar como los errores más frecuentes que cometen las madres y los padres el etiquetar, el comparar y el intervenir de forma no adecuada en los conflictos entre hermanas y hermanos.

Los padres somos absolutamente responsables de la relación de nuestras hijas e hijos y de nuestro acompañamiento depende cómo se desarrolle. Por tanto, lo que hay que hacer es respetar a todos nuestros hijos y tener en cuenta que nos necesitan y que no hacen algo o se comportan como se comportan por hacer daño, llevar la razón, manipular o ser malos, etc. No les solemos comprender ni nos ponemos en su lugar y justo por eso tenemos que aprender a comunicarnos con nuestros hijos sin dañar a ninguno de ellos fomentando el vínculo que les une.

Comentas que los hermanos son ‘compañeros de vida’: ¿cuáles son las características principales de la relación entre hermanos?

Los hermanos son compañeros de vida que, efectivamente, no elegimos y que nos vienen dados, y lo son por y para siempre. No obstante, las relaciones entre hermanos marcan el resto de nuestras relaciones sociales y emocionales, presentes y futuras.

Debemos saber que nuestros hermanos no son amigos, sino que son nuestros compañeros vitales y este vínculo es la relación social y emocional más sólida que tenemos, ya que siguiendo un hilo natural de los acontecimientos, serán las personas que estarán desde el principio y hasta el final. Es el vínculo afectivo más importante que tenemos durante nuestra vida.

En realidad la mala relación entre hermanos siempre va a depender de cómo nuestros padres acompañen este vínculo afectivo. Es decir, los conflictos son naturales, son cuestiones que suceden durante el día a día, como madres y padres, nunca debemos pensar que debe haber un día utópico en el que todo sea de color de rosa y no haya conflictos, sino que tenemos que centrarnos en cómo acompañar óptimamente esta relación durante la infancia y adolescencia de manera que se respeten y quieran, tanto en el presente como en el futuro.

Una de las cosas más comunes es ver rivalidad entre hermanos, ¿qué podemos hacer como padres para evitar esto?

Una mala relación es siempre ‘a consecuencia de’. No tenemos que ver a los padres como culpables de esto, pero sí como responsables. Cuando tenemos más de un hijo, tenemos en nuestras manos la posibilidad no solo de educar a cada uno de ellos como seres únicos e independientes emocional y psicológicamente (además de físicamente), sino que tenemos en nuestras manos la responsabilidad de acompañar esta relación para que se convierta en una relación respetuosa y saludable.

Esta rivalidad que comentas deriva de conflictos mal acompañados, de etiquetas y comparaciones durante la infancia, que acaban resultando en una competitividad constante dañina para su relación que arrastran, por supuesto, a la vida adulta.

¿Dónde surgen esas relaciones de rivalidad y de celos que perduran en el tiempo?

Todo lo que vivimos en nuestra infancia acaba repercutiendo en nuestra vida adulta. Esto mismo ocurre con la rivalidad entre hermanos fruto de un erróneo acompañamiento de la relación que se enquista y cada vez se hace más grande.

¿Cómo deben actuar los padres cuando uno de los hijos comunique lo que ha hecho mal su hermano? (“Mira lo que me ha hecho…”)

Siempre con respeto, manteniendo la calma, sin hacer juicios ni imponer castigos. Actuando como jueces los padres solo fomentan esta rivalidad de la que hemos hablado anteriormente, ya que de esta manera es cuando surgen conflictos los hijos y acabarán peleando por tener un juicio favorable por parte de los padres, por lo que esta actitud no lleva a ningún lado.

En los conflictos debemos escuchar a cada una de las partes y atender a las necesidades de cada uno, aunque sepamos claramente quién ha empezado, esto no importa. Nuestro fin como padres debe ser acompañar correctamente siempre, no nombrar a ganadores y perdedores en un juicio sinsentido.

Te encuentras con una pelea entre tus hijos, ¿cuál sería el papel correcto de los padres?

En las peleas debemos siempre intervenir, no pensar que son cosas de niños, sino que es muy importante hacerlo respetando, empatizando, comprendiendo, acompañando emocionalmente, utilizando el sentido común, tratándoles con amor, con guía y dando un buen ejemplo de equilibrio emocional, sin perder los nervios, y respetando tanto su parte emocional como su parte física.

Por supuesto, desechar las comparaciones, practicar la intervención acorde a sus necesidades cerebrales y siempre hacerlo sin dejarles de lado pensando erróneamente que al ser niños ya se apañarán.

Nuestro papel debe ser completamente neutral y con eso les vamos a enseñar que nadie es más importante para mamá o papá, sino que todos son importantes y que todos tienen espacio en el corazón de sus madres y padres, además de en su tiempo diario.

El no posicionamiento y la neutralidad emocional, es la que nos va a dar la llave de esta intervención óptima. Por supuesto, esto es muy complejo y animo a quien necesite más información a leer mi nuevo libro, ‘Hermanos’, donde trato sobre estos temas a través de casi 400 páginas llenas de investigación, aprendizaje y conocimiento práctico y teórico.

Muchos los padres comparan y tratan de forma desigual a sus hijos, ¿cómo podría afectar esto al desarrollo de los menores y a su personalidad?

El favoritismo o la preferencia por alguno de los hijos es algo que se ha demostrado científicamente que existe y puede ocurrir. Se da normalmente en función de lo parecidos que encontremos a nuestros hijos a nosotros en cuanto a personalidad, gustos, qué es lo que deseen estudiar… Lo que tenemos es precisamente que comprender que es algo que puede producirse y por eso estar atentos para que no suponga un problema a la hora de acompañar las relaciones entre hermanos y hermanas.

Qué es mejor, ¿hermanos con poca diferencia o con mucha diferencia de edad? ¿Por qué?

Cuanto menos se lleven más etapa emocional y cerebral comparten y por lo tanto más complicado es y se torna. Para ellos, eso sí. Por supuesto para nosotros también, pero para ellos es realmente más difícil si cabe porque lo que necesita uno lo necesita también el otro a nivel emocional. Cuanta más edad les separe será mejor porque no coinciden en etapa emocional, social y psicológica.

Aunque finalmente, como todo va a depender de nuestro acompañamiento como madres y padres puede ser que se lleven 10 años y que haya rivalidad y peleas, debido a esas comparaciones y demás situaciones que no debemos dejar que ocurran por nuestra parte.

Cuando uno de los dos hermanos es adolescente y el otro pequeño, ¿cómo lidiar con todo?

Todo debe acompañarse exactamente igual, ni el adolescente es mayor por el hecho de estar en la etapa adolescente, ni debemos hacer responsable de cuestiones que son puramente de los padres.

La vida son momentos y etapas, y de eso se trata, de acompañarlas con respeto, reflexión, amabilidad, amor y tolerancia.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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