Vida minimalista

Una vida minimalista mejora el desarrollo y la concentración de los niños

“Con esta filosofía facilitamos que los niños sean más ordenados, cuidadosos, ágiles y productivos, además de favorecer las habilidades de toma de decisiones e inhibición de impulsos”, afirma la neuropsicóloga Estelia Pérez de Vithas Medimar.

Vida minimalista
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El ritmo de vida que nos “impone” la sociedad actual nos arrastra, muchas veces, a la necesidad de tener más y más cosas, y esto no afecta solo a los adultos, sino que también influye en los más pequeños. Puede parecer algo banal, pero podría condicionar su desarrollo. 

La filosofía del minimalismo en los niños se refiere a reducir a lo básico o desprenderse del exceso. “En nuestra sociedad actual, tener más es un hábito, pero los niños al igual que los adultos, también pueden experimentar que con menos se puede ser más feliz”, explica Estelia Pérez, neuropsicóloga de PsicoActúa, unidad de psicología y medicina de la salud del Hospital Vithas Medimar.

La mejora de la concentración es un aspecto importante en el desarrollo del cerebro de los más pequeños y la filosofía minimalista ayuda a que sean más productivos, pongan más atención a los detalles y tomen decisiones de forma más cuidadosa. "Este tipo de sistema ayuda que los niños cumplan sus objetivos, ahorren en recursos y, consecuentemente, reduzcan gastos", ha explicado Pérez que ha subrayado que "es recomendable, siempre que sea posible, que el niño o niña decida lo que realmente necesita y comprenda la utilidad que le da o por qué le gusta".

“Sin duda hay diferencias en el desarrollo entre aquellos niños que se educan con demasiadas cosas materiales y los que se educan con menos. Desde pequeños aprendemos sobre la importancia de las cosas que nos rodean. Los juguetes y la ropa son sus posesiones, hay que enseñarles a desapegarse de lo material y apreciar lo necesario y el valor de las experiencias. Enseñarles que la felicidad no va unida a comprar más o mejores cosas, tomar decisiones sobre lo importante en su vida y aprender a disfrutar de las experiencias sin necesidad de gastar dinero en cosas innecesarias, favorecerá su desarrollo en muchos aspectos”.

Además, la doctora ha señalado que si se opta por una vida minimalista, "demostraremos cómo y por qué son importantes nuestras decisiones. Nuestros hijos e hijas lo irán comprendiendo y no por ello les estamos privando de experiencias con nuevos objetos".

Siempre que sea posible, es recomendable que nuestros hijos decidan de forma madura lo que realmente necesitan, le den importancia a lo que tiene valor y comprendan la utilidad de cada cosa. “Seguramente al principio necesite ayuda, pero debe tener control sobre estas decisiones. No debemos obsesionarnos ni forzar, ya que puede ser contraproducente”, añade.

La importancia de la imaginación

Somos conscientes de que viviendo en una era tan digital como la actual, es más complicado conseguir que los pequeños se separen de las pantallas y usen su imaginación como la hacían las generaciones pasadas. 

Una de las "consecuencias" positivas del minimalismo en menores es la posibilidad de potenciar su imaginación, pues al tener menos objetos, pueden enfocarse en una actividad durante más tiempo y desarrollar más juegos por sí mismos. La doctora recomienda "proponer actividades que desarrollen su creatividad y no impliquen una nueva adquisición, hace que sean más divertidos, imaginativos y entretenidos". Así les estamos proponiendo un reto que les motive y active su ingenio

Parece que la frase de menos es más encaja perfectamente con este estudio. 

Elena Canorea

Elena Canorea

Soy periodista y me encanta crear mundos con palabras. Creo que la lectura y la imaginación son el mejor modo de descubrir nuevas realidades, y viajar, la mejor forma de vivirlas . Mi otra gran pasión es el cine, y como decían en el Club de los poetas muertos: “Me he subido a mi mesa para recordarme que siempre hay que mirar las cosas de un modo diferente”. ¡Pensemos sin fronteras!

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