Lateralidad

¿Zurdo o diestro?: tips para adivinar en casa qué mano prefiere

Cuando los niños son pequeños todavía no tienen una lateralidad bien definida, y por consiguiente, no prefieren una mano sobre otra (algo positivo para su desarrollo). Sin embargo, según van creciendo, podemos observarles haciendo diferentes tareas para averiguar qué mano es la que van educando como dominante.

Cuando los niños todavía son pequeños, antes de los dos años, cogen las cosas indistintamente con las dos manos. Esto se produce porque su lateralidad se está formando, un proceso que durará hasta los cinco años y que definirá cuál será su lado predominante. En torno a los 3 ó 4 años empezamos a ver cómo prefieren un lado sobre el otro, haciendo predominante tanto la mano de un lado, como su pie, su oído, su ojo…

La mayoría de la gente nace diestra, pero aun así, un 13% de la población es zurda, a quienes les rodean cientos de creencias como que son más creativos, gozan de mayor inteligencia emocional y gestionan peor el estrés, entre otras cosas. La razón de que escojamos un lado u otro es porque hemos desarrollado la lateralidad de uno de nuestros hemisferios cerebrales, es decir, si desarrollamos el hemisferio izquierdo seremos diestros, y viceversa, pero no sabemos si tiene algún rasgo más en nuestra personalidad.

Existen algunos métodos para averiguar en casa si nuestro hijo es diestro o zurdo, solamente tienes que observarlo e ir apuntando qué es lo que hace el pequeño.

  1. Puedes empezar observando con qué mano come. Los niños empiezan a tener iniciativa para coger los cubiertos desde más pequeños, observa con que mano intenta quitarte la cuchara.
  2. Lánzale una pelota blandita. Les llama la atención coger cosas y lanzarlas, por eso puedes jugar con él a la pelota lanzándosela y animándole a que te la devuelva. Fíjate con qué mano lo hace.
  3. Si el niño es zurdo, cuando le des un lápiz intentará cogerlo con la izquierda y escribir con ella. Incluso puede que quiera escribir por el lado contrario del papel.
  4. También puedes animarle a que intente peinarse. Facilítale el peine y observa con qué mano lo coge.
  5. Pídele que salte a la pata coja. Según con que pierna tienda a saltar primero, será la que use como dominante.
  6. Para saber qué pierna es dominante, también puedes tirarle una pelota al ras del suelo y pedirle que la chute. La pierna que use será la que prefiera.
  7. Ponle una canción en la radio, pero con el volumen bajo para que tenga que arrimar un oído. Aquel que acerque será su oído dominante.
  8. Le puedes pedir que guiñe un ojo, o que mire por un telescopio para adivinar cuál es su ojo dominante. Aquel que mantenga abierto será su preferido.

Puede suceder que el niño no muestre una dominancia clara por ninguno de los dos lados, y puede significar una cosa: lateralidad cruzada.

La lateralidad cruzada se dará cuando el niño prefiera el lado derecho para unas cosas y el izquierdo para otras. Es un problema que se corrige, pero que puede derivar en problemas de aprendizaje y rendimiento escolar si no se detecta a tiempo. Cabe destacar que normalmente nadie es diestro o zurdo al 100%, siempre hay un pequeño resquicio de lateralidad cruzada, aunque debemos intentar que se de en lo mínimo fomentando que el niño utilice el lado dominante, y evitar que se acostumbre a usar aquel que no lo es.

Patricia García Nogales

Patricia García Nogales

Amo viajar, leer y, sobretodo, escribir, algo bastante útil ante la necesidad de querer saberlo todo. Asturiana y curiosa desde la cuna, crecí preguntándome el porqué de todo, y he acabado aquí, intentando compartir todo lo que recolecté en mis años jóvenes para ayudar a algún curioso empedernido que se cruce por este camino.

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