
Navidad 2021
5 manualidades sencillas para traer la Navidad a casa
El espíritu navideño ha llegado para quedarse hasta demos por finalizadas estas fiestas y contagiar esta emoción a los más pequeños es una tarea fácil con estas cinco manualidades sencillas para decorar el hogar
En cuanto se acercan los primeros días diciembre, la decoración navideña se cuela hasta por las rendijas para inundar de alegría cada rincón de la casa, desde el árbol hasta la mesa, pasando por la decoración de ventanas, estanterías e, incluso, techos. Lo que está claro es que el espíritu de la Navidad ha llegado para quedarse hasta que demos por finalizadas estas fiestas, por lo que contagiar esta emoción a los más pequeños va a muy sencillo, especialmente si colaboran de manera directa con el diseño de algunos de los adornos.
Estas cinco manualidades tan sencillas, y aptas para todas las edades, no solo van a ser una forma entrañable, original y divertida de pasar el rato, sino que además van a suponer un desafío capaz de mejorar la autoestima de los niños. La creación de un objeto especial, resultado de un proceso más o menos complicado, que puedan mostrar y forme parte de la decoración navideña del hogar va a ayudarles a comprender y valorar sus propias capacidades, teniendo un efecto positivo sobre la percepción de sí mismos. Además, es una manera original de reforzar su motricidad fina y gruesa, mediante la manipulación de diferentes elementos que ejercitarán su coordinación y precisión; así como el pensamiento resolutivo y creativo, ya que las posibilidades que ofrecen las manualidades son infinitas y darán alas a su imaginación.
Eso sí, es importante que los adultos también participen, en la medida de lo posible, y colaboren, a la vez que dan libertad a los menores, a la hora de realizarlas. Es una buena idea para pasar un tiempo especial con los hijos, que siempre recordarán con cariño, y les hará descubrir que la magia de la Navidad reside en las personas con las que compartes estas fechas tan únicas y especiales.
Es hora de elaborar una lista de canciones con vuestros villancicos favoritos, recolectar todos los materiales necesarios, la mayoría de ellos, reciclados, y prepararse para disfrutar de un rato inolvidable en familia que, sin lugar a dudas, os hará sentir la esencia de estas festividades navideñas.

Lo único que se necesita es pegamento, un frasco de cristal o plástico transparente con tapa, un poco de purpurina y un juguete o figurita de tamaño pequeño. ¡Es el momento de darles uso a las sorpresas que vienen en los roscones! Tan solo hay que pegar la figura a la base interna de la tapa y rellenar el frasco con agua y purpurina. Se cierra el tarro, asegurándose de que no hay posibilidad de fugas, y tan solo queda disfrutar agitándolo para ver cómo cae la purpurina como si de una gran nevada se tratase.

La lista de materiales para esta manualidad es infinita. Lo único imprescindible es una piña de pino. Se pueden pintar de verde, emulando el color del abeto tradicional; adornarlo con pintura blanca, para que tenga su toque de nieve; dejar el tono natural y solamente decorarlo... ¡Hay que dar rienda suelta a la creatividad! Igual que en el momento de elegir los adornos. Pompones, purpurina, lana, pegatinas, limpiapipas, confeti... ¡Será por posibilidades!

No se necesita más que un calcetín, algodón para el relleno y un par de gomas elásticas. Hay que introducir el relleno en el calcetín para crear primero una de las bolas, enroscar una goma elástica y luego volver a rellenar para conseguir la otra. Un par de botones harán los ojos y un retalito de tela, una bufanda. Todo lo demás depende de vuestra imaginación.

¡Sí, sí! Manuales. Y nunca mejor dicho. Además, esta manualidad tan original puede ser una dulce felicitación para familiares y allegados. La mano de los más pequeños tiene que estar bien untada de pintura blanca y presionar ligeramente una cartulina de colores para emular la barba del vetusto Papá Noel. Los accesorios característicos, como el gorro, y los rasgos faciales pueden ser dibujados con rotulador o recortados y fijados con pegamento.

Con un par de nueces que se tengan por casa se puede elaborar un adorno sencillo, bonito y original. Los niños pueden recortar un par de cuernos de fieltro, cartulina o gomaeva, o incluso recrearlos con pequeños palos. Los ojos pueden ser diseñados con un rotulador negro y un pompón rojo, que hará de nariz, dará el toque final a este gracioso ayudante de Papá Noel.