Familia

¿Estoy educando bien a mi hijo?

¿Quién no duda acerca de cómo criar a los hijos? Estas preguntas nos ayudarán a saber si vamos por buen camino. Cuestionarse lo adecuado o inadecuado de nuestros métodos educativos no solo es normal, sino que resulta deseable.

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Llevas a tu hijo de doce meses en brazos y le haces carantoñas. De repente, y sin ningún motivo aparente, él te suelta un manotazo en la cara. ¿Qué haces?

1/10 Llevas a tu hijo de doce meses en brazos y le haces carantoñas. De repente, y sin ningún motivo aparente, él te suelta un manotazo en la cara. ¿Qué haces?

Pegar es algo que los bebés suelen hacer para probar lo que pasa, para ver qué reacción provoca su acción. Y si tu manera de reaccionar (llorar, soltarle un discurso, etc.) le resulta interesante, probablemente volverá a hacerlo. Por simple curiosidad.

niño riendose

2/10 Tu hijo de ocho años lleva unos días diciendo «está que te cagas» a todo lo que le impresiona. A ti te saca de tus casillas y quieres que deje de decirlo. ¿Cuál es tu estrategia?

Lo único que se consigue enfadándose mucho cuando los niños sueltan una palabrota es que la repitan. Una respuesta así les incita a seguir. Lo mejor es aprovechar un momento más oportuno para hablar del tema. Si no consigues nada, puedes recurrir a la opción C (reducir la paga).

Estoy educando bien

3/10 Tu niño de cinco años juega con los monstruos de plástico de su hermano de dos. Cuando el pequeño entra en el cuarto, grita: «Son míos. ¡Dámelos!». El mayor lo hace sin rechistar. ¿Cómo reaccionas?

Si ellos han resuelto la situación tan bien, merecen nuestro elogio. No seamos nunca parcos en elogios cuando se los merecen.

niño en el campo

4/10 Desde la última excursión con el colegio, tu hijo de diez años eructa varias veces muy alto en todas las comidas y de manera muy provocativa. ¿De qué modo resuelves el asunto?

Los buenos modales es algo de lo que los niños pasan, porque no quieren entender qué fin tienen ni que sirven para algo. ¡Con lo divertido que es eructar! ¿Por qué no pueden hacerlo? Por lo tanto, lo mejor es hacer comprender a los niños que tú, tú personalmente, te sientes sumamente incómoda y molesta cuando alguien eructa, se tira un pedo, etc.

niña con amiga

5/10 Últimamente, para tu hija de siete años el tiempo no existe. Cuando va a casa de su mejor amiga (vive a la vuelta de la esquina), se olvida de todo. En casa se cena muy pronto porque todos tienen que madrugar. La niña llega a menudo cuando ya habéis terminado. Tú entonces...

Tu hija se llevará una gran sorpresa si tú apareces de repente en casa de su amiga. Gracias a tu forma de actuar, la conversación en el camino de vuelta a casa resultará más eficaz y convincente. La niña debe comprender que la próxima vez que no llegue a su hora a casa, no podrá ir a jugar con su amiga durante unos días. Si la familia ha terminado de cenar, debe calentarse ella misma la cena o comerla fría... Pero regalarle en la próxima ocasión un reloj con alarma tampoco es mala idea.

Estás jugando con tu bebé de seis meses, cuando te tira del pelo con tanta fuerza que se te saltan las lágrimas. Y no hay manera de que lo suelte. Así que...

6/10 Estás jugando con tu bebé de seis meses, cuando te tira del pelo con tanta fuerza que se te saltan las lágrimas. Y no hay manera de que lo suelte. Así que...

Lo importante en situaciones de este tipo es no reaccionar de forma llamativa o atractiva para el niño. Cualquier manifestación de alegría, dolor, enfado o decepción llamará la atención del bebé y solamente por eso tenderá a repetir su acción. Si insiste es porque quiere comprobar que cada vez provoca la misma reacción en nosotros.

hermanos trastadas

7/10 Cuando vuelves del trabajo, te encuentras con que la lámpara del recibidor está hecha añicos. Tus dos hijos, de siete y nueve años, insisten una y otra vez en que no saben nada. ¿Cómo respondes?

A los niños les cuesta admitir que han roto algo. Y reconocer que han mentido les resulta aún más difícil. Sólo si manejamos el asunto de una manera muy natural, y no como un interrogatorio, tendremos alguna posibilidad de conseguir que confiesen.

madre enfadada con hija

8/10 Tu hija de diez años no cierra bien los grifos cuando sale del cuarto de baño. No quiere entender que el agua es un bien escaso que no se debe malgastar; además, cuesta dinero, y más la caliente. ¿De qué manera lo solucionas?

El problema lo tenéis que resolver entre las dos. Pide a tu hija que piense en una posible solución. Podría hacerse un pequeño cartel y pegarlo en el cuarto de baño encima del grifo. Si nada surte efecto, hay que recurrir a medidas más drásticas, como, por ejemplo, hacerle pagar con su paga una parte (aunque sea simbólica) de la factura del agua caliente.

niña cuarto desordenado

9/10 Tu hija de siete años te dice por la tarde que se va a casa de su amiga. Tú ves que el cuarto de la niña está hecho un desastre y le dices: «¡Primero, recoges!». Tu hija contesta: «Jo, recoger es un rollo. Además eres una tonta». ¿Cuál es tu respuesta?

Naturalmente, se dispara nuestro nivel de adrenalina cuando nuestros propios hijos nos sueltan un insulto o nos contestan mal. Pero si queremos que haya un ambiente positivo de autoridad, confianza y respeto, siempre beneficioso a la hora de relacionarse con los niños, entonces no podemos permitirnos perder el control sobre nosotros mismos en momentos críticos. Eso sí, debemos mostrarnos firmes: mientras la niña no recoja, no sale de casa.

Tu hijo de año y medio últimamente tiene la mala costumbre de morder; y en especial a dos de los niños con los que suele juntarse. Esos dos le han cogido miedo y, en cuanto le ven, se esconden. Las madres de los niños ya te han comentado varias veces el problema, y ahora te piden que hagas algo. ¿Cuál es tu reacción?

10/10 Tu hijo de año y medio últimamente tiene la mala costumbre de morder; y en especial a dos de los niños con los que suele juntarse. Esos dos le han cogido miedo y, en cuanto le ven, se esconden. Las madres de los niños ya te han comentado varias veces el problema, y ahora te piden que hagas algo. ¿Cuál es tu reacción?

¿Por qué a los niños les encanta morder? No es por el hecho de conseguir hacer rabiar o llorar a otro, sino más bien el revuelo general que provoca. Todos vienen corriendo; de repente, todo el mundo se ocupa del malhechor. Le hablan, le regañan, es el centro de atención. En resumen: ¡La ha organizado buena! Y esto es lo que les encanta a los niños, que haya jaleo, como sea. Por lo tanto, no hay que demostrar interés. Tratemos el asunto con cara de aburrimiento y apliquemos la sanción más eficaz: el tiempo muerto.

¡Enhorabuena!

Estás dando a tus hijos una educación ejemplar

¡Sales del paso!

Todavía te quedan cosas por aprender, pero te defiendes en todo lo relacionado con la educación de tus hijos.

¡Ponte las pilas!

Has cometido algunos errores, pero nada que no se pueda solucionar repitiendo el test. ¡Aprenderás un montón!