Salud emocional

Debemos estar presentes en la infancia de nuestros hijos: lo dice la ciencia

El nuevo libro de Daniel J. Siegel y Tina Pyne Bryson demuestra científicamente que la presencia de los padres moldea el cerebro de los hijos y configura las personas que llegarán a ser. Para conseguir una presencia sana, abogan por el apego seguro.

En días en que los padres y los hijos son multitarea, en que se distraen con el trabajo, los estudios, las extraescolares o las nuevas tecnologías, se vuelve indispensable hablar de la crianza (una tarea que se vuelve ardua y complicada). Por eso, el nuevo libro de Daniel J.Siegel y Tina Payne Bryson se ha centrado en demostrar cómo la presencia materna y paterna moldea el cerebro de sus hijos y cómo configura las personas que llegarán a ser.

Estos dos expertos en neurociencia se volvieron famosos a nivel mundial gracias a su anterior título publicado: ‘El cerebro del niño’, hoy en día convertido en un auténtico bestseller para familias de todo el mundo. Él es profesor de psiquiatría en la Facultad de Medicina de la UCLA, licenciado en la Facultad de Medicina de Harvard y autor de tres libros clásicos sobre educación: ‘Ser Padres conscientes’, ‘El cerebro del niño’ y ‘Tormenta cerebral. El poder y el propósito del cerebro adolescente’. Ella, por su parte, es psicoterapeuta de niños y adolescentes, además de directora de crianza del Instituto Mindsight y especialista en desarrollo infantil. Como podemos comprobar, ambos han centrado sus carreras profesionales en estudiar el desarrollo infantil y la educación.

En esta nueva publicación dejan claro que en función del tipo de presencia que reciban los pequeños por parte de sus progenitores y familiares, serán de una manera u otra cuando sean mayores. Y es que, de acuerdo a los últimos estudios sobre el apego y la neurobiología interpersonal, el vínculo que los padres establecen con sus hijos es muy importante para ellos. A partir de aquí, extraen la idea de que cuando los progenitores aparecen, las mentes de los hijos entienden que el mundo es un lugar que puede ser comprendido y en el cual es posible interactuar.

Para conseguir estar presentes de manera sana en la vida de los niños, los autores hablan de cuatro condiciones indispensables. Deben ayudar a los niños a sentirse seguros (protegidos de cualquier adversidad); vistos (sienten que se les presta atención); consolados (son conscientes de que su progenitor estará a su lado en los malos momentos); a salvo (confían en que les ayuden a sentirse cómodos y seguros en el mundo). En otras palabras, Siegel y Paine Bryson hablan sobre el apego seguro, un campo en el que se está investigando desde hace algunos años y que, para ellos, es una condición ‘vital’ para el desarrollo saludable y óptimo de los niños.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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