Emociones infantiles

Para regular las emociones de tus hijos, primero tienes que aprender a regular las tuyas

La motivación a la hora de educar en emociones y valores es muy positivo, pero no es suficiente: para poder convertir a tu hijo en un experto emocional de mayor, es necesario que primero lo seas tú. Porque, al fin y al cabo, serás el espejo en el que se mire.

La educación emocional va tomando, cada día, un papel más protagonista en el mundo de la educación. Al contrario de lo que se pensaba hace unos años, ofrecer las pautas para conocer y controlar cada emoción desde la infancia, es un gran, pero gran favor de cara al desarrollo posterior de los niños.

En las aulas, la educación emocional cada vez toma más presencia. Tanto es así que, incluso, algunas comunidades como Canarias no han dudado en incluir una asignatura específica desde Infantil dentro de su currículo.

Sin embargo, al igual que ocurre con las demás materias, la educación emocional no es algo vinculado, únicamente, al momento en el que el peque está en clase. Tanto o más importante es que siga produciéndose en casa y que, además, tome el mismo hilo conductor y el mismo camino que la manera en la que educan los profesores.

Por suerte, cada día son más los padres comprometidos con la causa y motivados a convertir a sus hijos en expertos emocionales. Sin embargo, tal y como adelantamos en el titular de este artículo, la motivación no es suficiente: para poder educar emocionalmente a tu hijo de manera correcta, es necesario que tú estés correctamente educado en emociones y que sepas reconocer, controlar y reflexionar acerca de las emociones que sientes en cada momento.

Cuatro pasos para alcanzar la gloria

Conseguirlo no es tarea fácil aunque, eso sí, con un poco de trabajo y paciencia no hay nada imposible. Al menos, así lo cree Rafa Guerrero, psicólogo infantil y experto en TDAH en Darwin Psicólogos. Él, que lleva años estudiando la estructura del cerebro, nos confirma que las emociones son algo inconsciente y que es fundamental saber trasladarlas al plano consciente para hacerse con ellas.

Para alcanzar esa meta, hemos de pasar por unas cuantas fases: lo primero y más básico será conocer las emociones y las emociones primarias ( miedo, ira, alegría, tristeza, celos o calma). En segundo lugar, saber reconocer el sentimiento que aparece en cada momento para, después, legitimarlo; es decir, permitir ese sentimiento.

Además, habrá que saber reflexionar acerca de esa emoción para poder hacerse con ella.

Estos son solo los pasos que nosotros, como padres, tenemos que controlar sí o sí para poder educar emocionalmente a nuestros pequeños. Sin embargo, existen otros que pueden hacernos el viaje hacia esa educación mucho más sencillo. De ellos nos ha hablado Rafa en este vídeo. ¿Quieres conocerlos?

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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