En qué debes fijarte

Consejos para elegir las gafas de tus hijos

Además de dejarle escoger el color para que su predisposición a ponérselas sea la correcta, debes fijarte en la montura, tanto en su tamaño como el material en el que esté fabricada, en las varillas, el puente de las gafas, y también en los cristales.

Si el oftalmólogo recomienda el uso de gafas para tu hijo, toca ponerse manos a la obra y escoger el modelo adecuado. Las cosas han cambiado mucho, tanto en cuestión de materiales, como también en lo que supone a nivel social llevar gafas, así que vamos a compartir contigo algunos consejos para que la elección sea un éxito.

Antes de entrar en cuestiones técnicas, es muy importante tener en cuenta el aspecto práctico, y ahí el objetivo final ha de ser que el niño se las ponga desde el momento de la compra. Para evitar el rechazo que a veces generan en ellos, la mejor decisión que puedes tomar es que ellos formen parte del proceso de elección. Que escojan el color, por ejemplo, es un detalle que no afecta a la función de las gafas, cuidar la salud de su vista, y sin embargo puede resultar decisivo para que su predisposición sea buena y ponerse las gafas por las mañanas no se convierta en una guerra.

Si bien este último paso se puede ceder al peque que va a portar las gafas, hay un proceso previo para escoger qué gafa es la ideal para él, y en ello la responsabilidad cae sobre los adultos de la casa. En este sentido, son cinco los aspectos técnicos fundamentales a los que hay que prestar especial atención: el material de la montura, su tamaño, las varillas, el puente y los cristales.

La montura

Sobre la montura, los expertos diferencian entre los niños menores de seis años y los mayores de esta edad. En ambos casos el material debe ser ligero, cómodo y seguro, pero hay distintas opciones que cumplen estos requisitos. Desde el Institut Català de Retina recomiendan las de silicona, “que son más ligeras y resistentes, por lo que aguantan mejor las torsiones y las roturas”, mientras que para los mayores de seis, según los expertos de +Visión, “ya no importa tanto el material, sino que sean muy cómodas y le gusten al pequeño”. Materiales como el plástico o la pasta son dos de las opciones que se pueden barajar para niños de esta edad, aunque desde los dos centros oftalmológicos destacan el titanio, que es un material hipoalergénico y muy ligero. 

En cuanto al tamaño de la montura, se comete el error habitual de comprar las gafas más grandes del tamaño que un el pequeño necesita “para que le valgan cuando crezca”. Esta decisión afecta mucho a la visión del niño, porque la gafa no se ajusta bien a su rostro, de ahí que no puedan sobrepasar las cejar o ser más anchas que la cara. La clave que destacan todos los expertos en gafas es que la parte central de las lentes se ajusten al centro de la pupila y que se adapte como un guante la montura a las particularidades del rostro del niño.

Muy peculiar es también el puente de la nariz en los niños, que no está tan marcado como en los adultos. Por eso hay que prestar atención al puente de las gafas,  ese arco situado entre ambas lentes. Hay opciones en el mercado de puente entero, pero también con puente bajo e incluso invertido, ideal para los bebés, pero en cualquier caso, la gafa adecuada será aquella cuyo puente apoye correctamente sobre la nariz del niño, sin resbalar. 

Las varillas

Las varillas, por su parte, “deben ser ajustables, flexibles, tener la longitud adecuada a su anatomía y, a poder ser, contar con terminales blandos”, según indican los profesionales de Institut Català de Retina, porque solo así serán garantía de no presionar excesivamente la zona de las sienes. En caso de que el niño deba usar las gafas al hacer deporte, desde +Visión recomiendan una montura “que se adapte a la actividad deportiva practicada: no son sustitutivas de las gafas comunes, sino complementarias”.

Pero si no se dispone de dicha opción, es aconsejable que al modelo que se adquiera se le pueda añadir una cinta o unos sostenedores para sujetarlas y evitar que se caigan con el movimiento brusco. 

Los cristales

Por último, cómo no, los cristales son también un elemento clave a la hora de escoger gafas para un niño. Además de asegurarte de que sea un cristal homologado, por supuesto, hay tres factores que debes consultar: el material, siendo preferiblemente el policarbonato porque es más resistente, si llevan tratamiento antirrayado, porque ya verás lo que duran intactos de lo contrario, y si son antirreflejantes. 

Con toda esta información, y teniendo en cuenta el presupuesto disponible, tendrás que escoger las gafas para tu hijo, no sin olvidarte de que es también es interesante poder adquirir unas segundas gafas para tener de quita y pon y que en caso de problema con las primeras no se quede sin ellas durante varios días. Son habituales las ofertas de las distintas tiendas especializadas en este sentido, así que no dudes en tomarte tu tiempo para consultar todas las que puedas. 

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