La elección adecuada

Cuidado con el bañador que le compras a tu hijo porque puede ser malo para su salud

Se puede produce el estrangulamiento del pene si el bañador es de los que tiene rejilla.

Hace unos días, con motivo de la apertura de las piscinas y las primeras jornadas de playa, el enfermero pediátrico Armando Bastida, divulgador en redes sociales, alertó sobre el peligro que suponen para los niños los bañadores con rejilla. Estos, tal y como advierten distintas entidades médicas, pueden causar el estrangulamiento del pene del menor, lo que se conoce “síndrome del torniquete”.

Cuenta Bastida en su post de Instagram un ejemplo concreto que conoce “de primera mano”. Un niño pequeño se estuvo bañando dos horas con uno de estos bañadores, sin calzoncillos, y al ir a hacer pos, explica el sanitario, “su padre se dio cuenta que tenía el pene estrangulado”. Lo que ocurre en estos casos es que 

Con el agua y los movimientos, el pene empieza a "colarse" por alguno de los agujeritos, que por pequeños y ceder poco, pueden llegar a atraparlo peligrosamente”, indica Armando Bastida.

La rápida reacción llamando a la ambulancia permitió que los médicos cortaran la red, que es la decisión acertada, y liberarán el pene del menor. “Lo ideal es comprar bañadores sin forro de rejilla (los hay con un forro sin esos agujeros tan grandes), o directamente uno que no tenga forro (o cortarlo)”, concluye el enfermero. 

Síndrome del torniquete

Las instituciones médicas y pediatras se refieren al estrangulamiento de un dedo o del pene por una rejilla de un bañador como síndrome del torniquete. Según la pediatra Isabel Reig, “se considera una urgencia médica” de modo que debemos llamar a urgencias en caso de detectarlo en el niño o llevarle rápidamente a un centro médico. 

Clínicamente, el síndrome incluye tanto el estrangulamiento de los dedos de los pies o de las manos como del pene, y se produce por dos factores: “por un filamento que suele ser un pelo de la madre o un hilo de alguna prenda”, señala Reig. “Cuando afecta a los dedos se presenta principalmente en lactantes de 2 a 6 meses, período que coincide con el efluvio telogéno («caída de pelo») materno tras el parto”, aclara la doctora. 

En el caso del pene, como ya hemos explicado con el ejemplo compartido por Armando Bastida, es la rejilla del bañador la principal causante. Si lo sufre un bebé, llorará desconsoladamente y si es un niño “mayor”,  se quejará de dolor en un dedo o en el pene. 

Los síntomas son diferentes en función de si es un dedo o el pene. En los dedos, “el estrangulamiento origina una obstrucción que afecta al sistema circulatorio, dando lugar a un dedo enrojecido e hinchado”, indica Isabel Reig, mientras que en el pene, lo que ocurre “es que el prepucio, que es la piel que cubre el glande, al ser muy fina y flexible en los niños, pasa a través de uno de los agujeritos de la rejilla del bañador, estrangulándose el prepucio e incluso el glande”, concluye.

Para liberar el pene, es fundamental la calma y confiar en un médico si no sois capaces, sin dar tirones, de liberar vosotros el pene del menor. Isabel Reig también desaconseja los lubricantes para ello. Y recordad, en ello insiste la pediatra, “recortar las rejillas de todos los bañadores o comprar bañadores sin rejilla”. 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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