Fiesta infantil

Once ideas para celebrar el cumpleaños del niño

Se acerca la fecha del cumpleaños de tu hijo y no sabes cómo festejarlo. ¡Él está tan ilusionado! ¿En casa? ¿Con payasos? ¿En el parque? ¿O quieres algo más original?

Once ideas para celebrar el cumpleaños del niño

Hay fiestas de cumpleaños para todos los gustos: tradicionales y sencillas, como la merienca en casa o el campo, y sofisticadas y modernas, como la fiesta temática de disfraces, llevar a los invitados a un taller de circo o ver una obra de teatro en un autobús.

 

Fiesta al aire libre:

Hacer una fiesta al aire libre puede darte mucho juego y quitarte unos cuantos agobios de encima (si tu casa es demasiado pequeña para tanto niño o si pagar un local de juegos te sale muy caro). Puedes recurrir a un parque público, hacerlo en un jardín, en el campo… Son escenarios perfectos para que los niños corran y se desfoguen sin miedo a que rompan nada.

Los padres de Lucas, por ejemplo, quedaron con los amiguitos de su hijo en la Casa de Campo de Madrid y celebraron un partido de futbol. Los de Guzmán, que nació en julio, suelen aprovechar para celebrar el cumple en la piscina municipal, que tiene un vaso que no cubre para los más pequeños, donde “los niños siempre se lo pasan en grande”. Antonia, ha celebrado varios cumpleaños de Nell, de 7 años, en un merendero que hay a las afueras de Linares, el pueblo de Huelva donde viven. “Está cerca de un río y, aunque alguno siempre termina empapado, se lo pasan genial. Lo que más le gusta a Nell es hacer la búsqueda del tesoro. Les escondemos una cajita con un “tesoro” (chuches para todos los niños) y les vamos dando pistas para que lo encuentren”, explica Antonia. Como este, hay muchos juegos que se pueden proponer para hacer el aire libre: escondite, polis y ladrones… Para la merienda-picnic, podemos aprovechar los merenderos que hay en muchos parques o llevar mesas plegables.

 

Necesitaremos, eso sí, una logística bien organizada, con neveras portátiles para las bebidas y el hielo, un sitio seguro donde nadie nos chafe la tarta (por ejemplo, en el maletero de un coche), vasos, platos y cubiertos de plástico, patatas, aperitivos y sándwiches a discreción. Martina y Juan, padres de Lucas, se atrevieron incluso con perritos calientes en el último cumpleaños. “Llevábamos el pan para perrito y salchichas, que habíamos calentado en casa, dentro de una fiambrera-termo. Y mucho ketchup, claro”, nos cuentan.

 

Si te decantas por esta opción, te recomendamos tener un plan B en caso de que el tiempo se ponga en contra y, de pronto, amanezca lloviendo. Un último consejo, si lo haces en el campo… ¡acuérdate de recoger al final, pues a los niños se les suele olvidar que los vasos usados no se guardan en la hierba!

 

Fiesta temática

Como nos cuenta Jose Gómez, organizadora de eventos infantiles y directora de Petit Catering, “lo que más éxito tiene son las fiestas temáticas, ya sea sobre un personaje de dibujos animados, un juego, una serie de televisión, la profesión con la que sueñan ser cuando sean mayores, incluso su color favorito. Por ejemplo, muchas niñas solo con cinco o seis años ya sueñan con ser modelos, cantantes, actrices... así que organizamos un photocall con complementos divertidos donde nuestra la fotógrafa les hace una sesión con sus amigas”, explica.

En estas fiestas, la decoración es fundamental y tiene que estar relacionada con el tema elegido, como todo lo demás. “Luisa, con 5 años, quiso hacer una fiesta de princesas y pedimos a las cinco amiguitas que invitó que se vistieran para la ocasión. Si alguna no tenía disfraz, nosotros podíamos prestárselo, ¡tenemos de sobra! Luego, adornamos la casa con guirnaldas de tul, como si fuera el salón de baile de un palacio. Pusimos un escudo hecho de cartón en la puerta y, en el salón, teníamos una casita de juguete que es un castillo. Su padre y yo nos disfrazamos de reyes, claro, con unos disfraces preciosos que alquilamos. La tarta la encargamos decorada con un zapatito de La Cenicienta, comestible, y los platos también tenían decoración de princesas. Les preparamos la banda sonora de La Bella y la Bestia y también teníamos un vals, que fue lo que más les gustó para bailar al final. Se lo pasaron de maravilla”, nos cuenta su madre, Ana.

 

Organizada por un profesional

Las empresas se encargan de todo, desde la decoración hasta la merienda, el menaje, la tarta, las actividades y ponerse de acuerdo con el lugar donde queremos hacerlo, si no es nuestra casa.

Jose Gómez, especializada en preparar fiestas para niños nos explica que su trabajo consiste en 'de cada cumpleaños el más especial de todos. Escucho a los padres y hacemos un intercambio de ideas. Me encanta cuando tengo la oportunidad de conocer al cumpleañero y saber qué es lo que más le gusta para poder hacerle feliz ese día. También presto mucha atención a los detalles, para que se lleve recuerdos felices, esa tarta personalizada, de aquella sorpresa...

El precio oscila entre 25 euros por niño en las opciones más básicas, sin actividades y con una decoración sencillita, y unos 40 euros, si queremos hacer una fiesta temática con actividades o talleres.

 

Con payasos

Una opción tradicional que sigue teniendo éxito es la de preparar la merienda y dejar el resto en manos de uno o dos animadores a domicilio. Antes de contratar su servicio, conviene que nos tomemos la molestia de conocer a quién va a venir a casa y, si es posible, de verlo actuar, pues puede ser que no sea lo que teníamos en mente. A veces, a los niños les encanta, aunque otras veces puede que los animadores sean más una molestia que otra cosa. Tengamos en cuenta que hacen mucho ruido (suelen actuar con micrófono o hablar muy alto para hacerse escuchar entre los peques) y se convierten en el centro obligado de atención durante el tiempo de su actuación, que oscila entre una y dos horas.

Los precios varían entre 100 y 200 euros y suelen incluir una actuación para hacer reír a los niños, una canción, pintacaras, globoflexia…

 

En un parque de juegos

Todas las ciudades españolas cuentan con un buen surtido de salas de juegos o locales especializados en celebrar fiestas infantiles. Algunas son muy básicas, con las típicas piscinas de bolas de colores y zona para merendar. Pero las hay más sofisticadas, con ofertas de talleres, salones de disfraces, espacio para jugar al fútbol... Todas cuentan con monitores que pueden contratarse o no y ofrecen merienda, siempre con tarta incluida.

Conviene tener en mente qué es lo que buscamos exactamente y preguntar si va a celebrarse algún otro cumpleaños además del nuestro. Las salas más pequeñas son más recogidas y permiten actividades más tranquilas. Si, por el contrario, es muy grande y tiene muchas atracciones, los niños se pondrán como locos de contentos nada más verlo, como si fuera una especie de paraíso de los juguetes del cuento de Pinocho… aunque puede que, al final, se pierdan en medio del jaleo y acaben sofocados y demasiado excitados.

 

Por todo lo alto

Si estamos decididos a darle una sorpresa por todo lo alto y que sus amiguitos se pasen semanas hablando del día de su cumpleaños, existen muchas propuestas originales y muy divertidas.

En un parque temático: Todos los parques temáticos españoles y parques de atracciones ofrecen la posibilidad de celebrar cumpleaños en sus instalaciones. Es el caso del Oceanografic valenciano, el Parque de Atracciones, el Zoo y Faunia en Madrid, Port Aventura en Tarragona, Terra Mítica en Benidorm, Isla Mágica en Sevilla…El precio oscina alrededor de 20 euros por cabeza, y piden un número de participantes, alrededor de diez. La mayoría ofrecen merienda (con tarta y bolsa de chuches incluidas) y la posibilidad de contratar como extra el servicio de acompañamiento de un monitor.

Teatro sobre ruedas: Puedes celebrar el cumple viendo una representación teatral en un autobús en marcha. Para peques a partir de cuatro años; precio: 325 euros para un máximo de 60 niños (teatrobus.com).

En un Museo: Cumpleaños con un toque científico con actividades dirigidas para distintas edades en el Museo Nacional de Ciencias Naturales. 200 euros para un mínimo de 12 niños, con merienda incluida, a partir de cinco años.

Deslizarse por toboganes de nieve: Dejar que se tiren por un tobogán de nieve sobre unos donuts gigantes durante una hora en el centro Xanadú de Madrid (desde tres años, 10 o 12 euros por niño.

Merienda en el estadio del equipo favorito: En el estadio Vicente Calderón, con visita a sus instalaciones y merienda. Desde los cuatro años, entre 14 y 18 euros.

 

Etiquetas: cumpleaños, fiesta niños, niños, parque, tiempo libre

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