Actividades veraniegas

¿Cómo escoger el campamento de verano para los niños?

Estudia todas las opciones que tengas en la mesa para que tus hijos no se queden sin plaza. Aprovecha este tipo de actividades si preferís no salir de vuestra comunidad autónoma debido a las restricciones sanitarias.

Es uno de los momentos más esperados por hijos y padres: el día del campamento de verano. El año pasado fue un momento complicado y gran parte de estas actividades se cancelaron por la incertidumbre que conllevaba la pandemia. Sin embargo, este 2021 ya se han establecido protocolos específicos para evitar contagios.

No podemos dejar pasar la oportunidad para que los niños vivan una experiencia inolvidable pese a la situación que estamos viviendo. El camping enseña a nuestros pequeños valores y hábitos como el juego en equipo, el compañerismo, el trabajo, el esfuerzo y la solidaridad, entre otros aspectos. Puede ser una opción ideal si no queréis salir de vuestra comunidad autónoma por las restricciones sanitarias que pueda haber en verano.

No esperes al último momento para escoger el campamento adecuado para tus niños, esto es primordial. Tienes que estudiar todas las posibilidades que existen para que después no tengas problemas de plazas cuando quieras apuntar a tus hijos. Si lo dejas para última hora, tendrás menos tiempo para buscar, para informarte… y acabarás llevándole al que tenga plazas (y seguro con un precio más alto) y que no os pille muy mal de donde vivís, que puede ser buena opción, pero siempre es recomendable comparar.

¿Qué aspectos hay que tener en cuenta para la elección?

Para que el campamento sea un éxito y cumpla su función hay una serie de cosas que se tiene que estudiar y analizar: 

  1. Elegir las fechas: es el primer paso que debemos abordar, tenemos que mirar qué fechas concuerdan con nuestro calendario familiar y si vamos a estar disponibles para esos días.
  2. Tipo de campamento:  anteriormente existían dos tipos: generalista o temático. Los primeros ofrecen deporte variado, actividades al aire libre con visitas a algún sitio cultural o turístico; los segundos han aparecido ante la avalancha de la demanda y estos están más especializados y enfocados en cuestiones como: el fútbol, la cocina, la tecnología, el inglés
  3. Precio: quizá es uno de los aspectos más importantes y que más analizan las familias. ¿Cuánto cuesta llevar a mi hijo a un campamento? ¿Lo podré pagar? Lo cierto es que los precios varían según lo que tengamos planeado gastarnos en estas actividades, claro está que los que sean más completos tendrán un precio más elevado. A grandes rasgos, y según hemos consultado a través de varias páginas que ofrecen estas actividades, hemos observado que el coste oscila entre 75 y 300 euros, aproximadamente y con muchos matices. 
  4. Normativa: tenemos que cerciorarnos de que el sitio donde apuntemos a nuestros hijos cumpla las reglas vigentes de cada comunidad, sus permisos correspondientes, las titulaciones obligatorias y los seguros que necesitan tener para ofrecer sus servicios. 
  5. Duración del campamento: este punto no tiene que ver mucho con los padres, más bien con los pequeños porque no querrán irse del lugar, pero conviene conocer cuántos días ofrecen si siete, 15 jornadas o varias semanas. 
  6. Instalaciones e higiene: cobra más relevancia en este tiempo porque las condiciones higiénicas tienen que ser las adecuadas. Asegúrate de que no haya zonas peligrosas, que el acceso al campamento está controlado y limitado o cómo se desplazan los niños si tienen que hacer actividades fuera del lugar. 
  7. Monitores: analiza si los profesores del campamento tienen los cursos de educadores o monitores de tiempo libre, y si los llevas a uno temático de idiomas confirma que hablen el mismo lenguaje para que sea enriquecedor. 
  8. Comida: entérate cuántas tiene al día y si tu hijo no es tolerante a ciertos ingredientes informa previamente (mejor por escrito) a los directores del campamento. 
  9. Actividades y horarios: debemos preguntar a nuestros hijos qué les gusta, ¿prefiere el teatro o los deportes? ¿Es un niño tranquilo o necesita mucha actividad física? En función de sus respuestas encontraremos qué campamento se adecúa a ellos según sus intereses, y así ocurre con los horarios. ¿Durante cuánto tiempo juegan, aprenden o hacen un taller educativo? Es considerable que se tengan en cuenta sus gustos, preferencias y la personalidad de cada niño. 
  10. Comunicación: a través de correos electrónicos, por mensajería instantánea o con notas informativas que te mantengan al tanto de lo que vayan haciendo a lo largo de estancia allí.

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