Clásico navideño

Como hacer casitas de jengibre con los niños estas fiestas

Una manera genial de divertirse con los peques en la cocina estas fiestas es preparar este vistoso postre que puede ser mucho más que un dulce navideño. Toda una tradición familiar que puedes instaurar.

Casita de jengibre (Foto: iStock)
Casita de jengibre (Foto: iStock)

Las vacaciones de los niños sirven de oportunidad genial para pasar más tiempo en familia. Un tiempo que se puede organizar de muy diversas maneras pero que, sobre todo, debe ser de calidad. Para ello, lo mejor es tratar de buscar actividades que sean adecuadas para su edad con las que os divirtáis juntos.

No se trata de que llenéis la agenda de planes con visitas a exposiciones, decenas de salidas a ver las luces navideñas o paseos por los parques. Primero porque este año las circunstancias han cambiado por la pandemia en la que nos encontramos y, segundo, porque ellos también necesitan aprender a aburrirse -es vital que sepan gestionarlo y, además, la mejor manera de fomentar su creatividad-. Vamos a pasar más tiempo en casa estas fiestas y ahí es donde debemos tirar de originalidad para pasarlo en grande. 

No todo va a ser ponerse delante del televisor a ver películas de Navidad, hay que buscar otras opciones de ocio en el hogar. Cocinar y hacer manualidades, por ejemplo, son dos de ellas. ¿Y qué te parece si unes ambas en una misma actividad? Eso es lo que te proponemos con la elaboración de una casita de jengibre, una tradición instaurada en otros rincones del mundo que podéis adaptar a vuestros gustos y los de los peques para que se diviertan creando su propia versión. 

El origen

Para quien no esté familiarizado con estas casitas de jengibre cuyo origen está en el norte de Europa, solo hay que pensar en las clásicas viviendas que aparecen en los cuentos. Esas que son de color marrón y tienen adornos por todas partes que dan ganas de comérselas. Y es que eso es lo que vais a hacer con ellas aunque cuando la tengáis lista os guste tanto que queráis dejarla como un adorno de Navidad más para la casa. 

Puede que a priori te parezca complicado pero no lo es en absoluto. Los peques a partir de 3 años pueden seguir el paso a paso sin problema con vuestra ayuda. 

Paso a paso

Lo primero que debéis hacer es preparar la masa. Para ello, la receta de las tradicionales galletas de jengibre será la mejor opción. Harina de trigo, mantequilla, azúcar moreno, levadura, huevo, canela, miel y, por supuesto, jengibre, son los ingredientes principales. 

Por un lado, mezcla los ingredientes secos y, por el otro, la mantequilla con el azúcar hasta que quede todo integrado. Después une ambas mezclas, incorpora las yemas de huevo, amasa y después incorpora la miel antes de volver a amasar. 

 Con la ayuda de un rodillo sobre una superficie enharinada, extiende la masa y recorta dos rectángulos que servirán de paredes, otros dos rectángulos un poco más largos para el tejado y dos rectángulos con un triángulo en la parte superior para dar forma a las paredes frontales. Colócalo sobre una bandeja de horno y deja que se cocinen unos 15 minutos a 185º. Deja que se enfríen y podréis manipularlas sin problemas. 

Una vez esté montada vuestra casa podéis utilizar glaseado, gominolas, azúcar glass, crema de cacahuete, chocolate o cualquier cosa que se os ocurra para decorarlas. Podéis hacer varias distintas variando las cantidades en la masa e incluso montar un concurso entre vosotros a ver cuál queda mejor. El caso es demostrar vuestro talento repostero para divertiros. 

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