El plan más divertido

Cómo hacer nieve en casa en cualquier momento del año

Un poco de agua y bicarbonato serán suficientes para que los peques puedan hacer su propio muñeco de nieve sin tener que esperar al invierno o pasar fío en la calle. Te contamos cómo puedes hacer esta sencilla actividad que encanta tanto a niños como a mayores.

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Nieve (Foto: iStock)

Para que los peques puedan pasar una mañana jugando con la nieve no hace falta que sea invierno. Es más, ni siquiera es necesario salir a la calle o pasar frío. En tu propia casa puedes conseguir que disfruten de la nieve en cualquier momento del año. ¿Cómo? Muy sencillo, creándola vosotros mismos.

Hacer su propio muñeco de nieve, lanzar bolas o simplemente masajearla. La nieve es una de las cosas con las que más les gusta a los niños jugar pero desgraciadamente no pueden verla tanto como les gustaría. Pero lo bueno de la imaginación es que, al no tener límites, puede lograr llevarnos a donde nosotros queramos. Está claro que no podemos ayudarte a crear en el salón una zona para que se tiren por trineo o una pista de esquí, pero sí que podemos echarte una mano para conseguir que tus hijos se diviertan un rato y tengan la sensación de haber pasado un rato experimentando con este manto blanco.

Si sigues en busca de actividades sencillas para niños que puedes poner en práctica en casa, la de hacer nieve no puede faltar en tu repertorio. En primer lugar porque es muy fácil de llevar a cabo ya que no requiere de materiales que sean complicados de encontrar, en segundo lugar porque no hace falta que inviertas demasiado tiempo en prepararla, en tercer lugar porque no ensucia demasiado y eso siempre se agradece, y por último, aunque no por ello menos importante, te evitará llevarte ningún disgusto puesto que no son elementos tóxicos los que se utilizan en esta experiencia.

Paso a paso

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Nieve casera (Foto: depositphotos)

Puedes hacer nieve en casa de varias maneras (con espuma de afeitar, acondicionador para el pelo o suavizante para la ropa puedes conseguir el efecto) pero nuestra favorita es la que pasa por mezclar agua y bicarbonato, nada más. Solo necesitas un recipiente grande en el que hacer la mezcla y una superficie en la que después poder jugar con el resultado.

La proporción correcta es la que pasa por utilizar tres vasos de bicarbonato de sodio por uno de agua fría, y la clave está en ir añadiendo el agua muy poco a poco hasta dar con la textura deseada. Si mezclas ambos ingredientes al mismo tiempo corres el riesgo de que quede demasiado líquida y no se consiga el efecto que buscamos.

Una vez conseguida la masa, verás que puede moldearse sin problema como si de nieve real se tratara. Además, al no perder ni temperatura ni consistencia durante su manipulación, es genial para moldear con ella diferentes figuras o utilizarla como base para jugar con sus muñecos favoritos. Deja que su imaginación fluya a la hora de emplearla para que así puedan disfrutarla como prefieran. 

Lo mejor de todo es que, cuando se cansen de jugar con la nieve, puedes recogerla fácilmente con un trapo y una escoba porque no ensucia demasiado, y además podréis guardarla en un tarro para utilizarla sin problemas otro día cuando les apetezca. ¿Os animáis a probarlo?

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