Videojuegos

El uso de videojuegos durante la infancia mejora las habilidades cognitivas hasta años después

Un nuevo estudio realizado por la Universidad Oberta de Cataluña (UOC) revela que el uso habitual de videojuegos antes de la adolescencia mejora la memoria de trabajo años más tarde.

Familia jugando
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Son muchos los defensores y detractores del uso de videojuegos en niños. ¿Son beneficiosos a una edad temprana? ¿Tienen repercusiones negativas? Es por ello que han surgido muchos estudios que pretenden dar respuesta a esta incógnita.

Como parte de su tesis doctoral, Marc Palaus, ha publicado un estudio que desvela que algunos de los cambios cognitivos que se producen en los niños al jugar a videojuegos, pueden extenderse hasta años después de dejar de jugar. Y estos incluirían la mejora de la memoria de trabajo o la retención y manipulación rápida de datos.

El trabajo se puede leer en la revista científica 'Frontiers in Human Neuroscience' y ha contado con la participación de 27 personas con edades comprendidas entre los 18 y 40 años con y sin experiencia en este tipo de entretenimiento visual. Hasta la fecha, son 116 los estudios realizados con neuroimagen para analizar el impacto de los videojuegos en el cerebro, y 112 son positivos. Este trabajo, dirigido por la Universidad Oberta de Catalunya, se une a ellos.

Investigaciones previas han demostrado que el uso de videojuegos provoca cambios estructurales y funcionales en el cerebro. Entre ellos, cabe destacar la activación de regiones responsables de la atención y de las habilidades visoespaciales. Además, lo que llama la atención del estudio es que algunos cambios cognitivos podrían producirse, incluso, años después de haber dejado de jugar a videojuegos.

En el experimento, se utilizó el juego ‘Super Mario 64’ de la consola Nintendo y duró un mes, donde se analizaron las habilidades cognitivas tres veces: antes de empezar el entrenamiento con videojuegos, al terminarlo y 15 días después. Tras esto, Palaus declara que “Las personas que durante su infancia eran jugadoras habituales de videojuegos tenían un rendimiento inicial mayor al procesar objetos en 3D, aunque estas diferencias se mitigaban tras el periodo de entrenamiento en videojuegos, cuando los dos grupos terminaban rindiendo a un nivel similar”.

El uso de videojuegos en una edad temprana ayuda a mejorar la capacidad de atención, especialmente la selectiva y la sostenida. Pero no son los únicos beneficios, pues los jugadores habituales también tiene mejores capacidades para leer mapas, estimar distancias entre objetos, realizar operaciones de cálculo mental u orientarse en entornos nuevos. 

Otro de los factores importantes a tener en cuenta es la memoria de trabajo, que cambia entre los aficionados a esta actividad y los que no lo son. Este tipo de memoria, es la que consigue que podamos concentrar toda la información que necesitamos para llevar a cabo una tarea. Esta se activa gracias a dos áreas del cerebro que presentan un aumento de volumen entre los jugadores, además de generar una respuesta más rápida

Además del análisis de sus habilidades cognitivas, en la investigación se incluyeron diez sesiones de estimulación magnética transcraneal. Se trata de un tipo de estimulación cerebral no invasiva, pero que modifica la actividad cerebral de forma temporal a través de la piel y sin necesidad de acceder físicamente al tejido cerebral. El objetivo de esta prueba era averiguar si el uso combinado de videojuegos y este tipo de estimulación mejoraba el rendimiento cognitivo. Sin embargo, no fue así.

Palaus opina que lo que comparten la mayoría de videojuegos es la presencia de elementos que incitan a continuar jugando y una curva creciente de dificultad que provoca que la actividad sea “constantemente un reto”. Además, añade que estos dos elementos son suficientes para crear una actividad “atractiva y motivadora” que requiera un “uso constante e intenso de nuestros recursos cerebrales”.

Como conclusión, Palaus declara que "los videojuegos son una receta perfecta para fortalecer nuestras habilidades cognitivas, casi sin darnos cuenta". No obstante, subraya que estas mejoras solo tienen un efecto limitado en el desempeño de otras actividades no vinculadas a los videojuegos, como es el caso de la mayoría de los entrenamientos cognitivos.

Y tus hijos, ¿son aficionados a los videojuegos? Recordamos que estos resultados hay que tenerlos en cuenta en un contexto de uso moderado de videojuegos y que estos siempre deben estar adaptados a la edad y el desarrollo de cada niño. No debemos pasar por alto las consecuencias negativas del abuso de las pantallas en niños.

Elena Canorea

Elena Canorea

Soy periodista y me encanta crear mundos con palabras. Creo que la lectura y la imaginación son el mejor modo de descubrir nuevas realidades, y viajar, la mejor forma de vivirlas . Mi otra gran pasión es el cine, y como decían en el Club de los poetas muertos: “Me he subido a mi mesa para recordarme que siempre hay que mirar las cosas de un modo diferente”. ¡Pensemos sin fronteras!

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