Cómo evitarlos

Errores comunes que cometemos cuando vamos de acampada con niños

Una escapada a la naturaleza nunca es un plan que se debe improvisar, y menos si vamos con niños pequeños. Todavía menos aún si incluimos la actividad de acampar en el plan.

Una escapada a la naturaleza nunca es un plan que se debe improvisar, y menos si vamos con niños pequeños. Todavía menos aún si incluimos la actividad de acampar en el plan. 

La improvisación es, de hecho, el gran pecado capital de este tipo de actividades familiares, pero son muchos más los errores comunes que cometemos, especialmente cuando no somos expertos. A continuación repasamos, con la intención de que no tropecéis vosotros también en la misma piedra, los más habituales:

Falta de planificación y exceso de confianza

Un plan con niños siempre implica tener, valga la redundancia, un plan. Tener la seguridad de dónde acamparéis y una idea general, aunque esta sea flexible, de lo que haréis cada uno de los días en los que estéis fuera. No improvises, y tampoco te relajes o te confíes ante una acampada, porque puede ser el principio de un desastre de plan.

Lista de cosas

Siempre que salimos de viaje con niños es recomendable preparar una lista de cosas imprescindibles. Cuando vamos de acampada no siempre es fácil encontrarlas en el destino, como sí ocurre en viajes urbanos, así que cobra más importancia si cabe no dejarse nada que no se pueda quedar en casa. La lista es la forma más efectiva. 

Llevar de más

Vais de acampada, no a un apartamento o un hotel, de manera que tenéis que ser más selectivos que nunca con el macuto de los peques y el vuestro. Pero, al mismo tiempo, tenéis que ser muy certeros con lo que sí lleváis. No os olvidéis de analizar el entorno del lugar de acampada ni de consultar la previsión meteorológica —hacedlo habitualmente durante la acampada también y no la ignoréis— . 

Olvidar los imprescindibles

Aunque sea verano, hay prendas imprescindibles como una sudadera y un impermeable que no pueden faltar en la mochila, y también artículos como alguno que garantice la luz artificial para la noche. Además, no podéis olvidaros de llevar un pequeño botiquín con productos esenciales y la crema solar. Tampoco sobra un mapa de papel de la zona por si la tecnología nos juega malas pasadas, lo cual es probable en zonas naturales. 

Los sacos de dormir

Deben ser adecuados para la temperatura media nocturna que suele haber donde vayáis a acampar. Es un error grueso elegir un saco que no caliente lo siguiente, pero también lo es que aporte demasiado calor. 

El lugar

No solo es necesario asegurarnos de si vamos a acampar en un lugar donde esté permitido hacerlo. También es fundamental comprobar el lugar exacto en el que instalamos la tienda: evita hacerlo debajo de un árbol o en una zona por la que corre agua, por ejemplo. Ambos son peligrosos en caso de tormenta. 

Agua y comida

No os confiéis con el agua y la comida. Es esencial garantizar que disponéis de suficiente para vuestro plan de acampada. Con la comida, productos que aguanten bien desplazamientos y sean nutritivos como los frutos secos son aliados inmejorables (cuidado si hay niños menores de 5 años en el grupo). 

Calzado

En el botiquín de emergencia llevad algo que os ayude con las ampollas en un momento dado, aunque el objetivo es que las evitéis con una buena elección previa del calzado que cada uno de vosotros llevéis a la acampada. Es esencial que este paso lo hagáis bien. Y si se os moja el calzado, aseguraros de que se seca durante las horas en las que no seguís caminando. 

No compartir información

En grupos familiares novatos en acampar suele llevar un individuo adulto la voz cantante pero es fundamental que es completa información con el resto de los miembros de la “expedición”. Puntos de encuentro, referencias, consejos e incluso podéis crear una zona de seguridad alrededor del lugar en el que acampéis, marcando límites imaginarios para que los más pequeños no las tengan en cuenta. 

La basura

Seamos responsables con la naturaleza. Cuidad cada metro que piséis y tened especial cuidado con los residuos. Aprovechad la ocasión para estimular la educación ambiental en los peques de la casa.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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