Un mundo de fantasía

Magia para niños, ¿qué aprenden con los trucos de magia?

Nada por aquí, nada por allá… Y de repente, el señor del escenario saca un conejo de su chistera. Los niños lo miran absortos. ¡Ha hecho magia!

Magia para niños, ¿qué aprenden con los trucos de magia?

Si nuestros hijos optan por jugar a convertir sus peluches en animales de verdad y hacer trucos de todo tipo no solo se divertirán, sino que también, a través del juego, estarán desarrollando la memorización, la habilidad manual, la creatividad y sobre todo, la imaginación. Al fin y al cabo, como decía Harry Potter, ¿qué sería de la vida sin dragones?

La mejor edad para empezar

Para los más pequeños, la magia es magia, sin más. Es decir, no hay trucos que valgan: si se tapa una jaula vacía con un pañuelo y cuando la destapan aparece una paloma, no se plantean qué ha podido ocurrir ahí. Lo único que saben es que «mágicamente» ahora hay una paloma.

Sin embargo, partir de los cinco o seis años (las niñas normalmente antes) los pequeños ya pueden empezar a cuestionarse cómo funciona la magia e incluso a pensar sus propio trucos.

En cualquier caso, los especialistas aseguran que cada pequeño es un mundo y tiene sus propios ritmos de maduración. Y son ellos mismos los que deciden cuándo están preparados para pasar de formar parte del público a ser protagonistas del espectáculo.

Aprender a ser magos

Jugar a ser como Harry Potter es «lo más». Y aunque su imaginación sea portentosa y no les cueste el más mínimo esfuerzo montar en una escoba e imaginar que vuelan por más que sigan teniendo los pies en el suelo, llegará un momento en que querrán hacer magia de verdad.

Libros y juegos de ilusionismo

Para sorprendernos y, sobre todo, para sorprender a sus amigos. Los libros y juegos de ilusionismo pueden ser un buen comienzo. Además, necesitarán de nuestra ayuda para «traducir» las explicaciones, por lo que puede ser una ocasión perfecta para pasar parte de nuestro tiempo de ocio con ellos.

Escuela de magia

Si Harry Potter ha calado hondo en sus cabezas y su interés por la magia va más allá, otra opción son los cursos o talleres para niños. Aunque la única escuela infantil de magia se encuentra en Madrid, hay magos que ofrecen clases particulares y algunos ayuntamientos organizan talleres puntuales a cargo de reconocidos profesionales que pueden servirles de apoyo.

En estos cursos no solo aprenden trucos, también les enseñan otros aspectos fundamentales: por ejemplo, cómo moverse en un escenario, hacia dónde mirar o qué lenguaje utilizar para que el efecto sea mayor.

No solo aprender trucos: el atrezzo es muy importante

La magia no se queda únicamente en el truco. Va acompañada de todo un ritual que engrandece el efecto de la ilusión. Y ese ritual tiene mucho que ver con el arte, el teatro y la imaginación.

Por eso, al tiempo que se les enseña cómo funciona el truco, se puede aprovechar para que fabriquen sus propios accesorios mágicos (una varita hecha de cartulina, por ejemplo) o elegir un personaje-mago y dejar que se disfracen de él cada vez que hagan magia (el mago clásico, el mago duende, el mago medieval, etc.).

También pueden inventar un conjuro para pronunciarlo justo antes de efectuar cada truco.

Con esto no solo impresionarán más a su «publico», sino que también potenciarán su imaginación mientras eligen de quién y cómo se disfrazan. Al utilizar siempre las mismas palabras mágicas aprenderán a memorizar, y fabricando sus propios accesorios adquirirán habilidad manual.

¿Qué aprenden con la magia?

Estos no son los únicos beneficios que conlleva «hacer» magia. Ejercer de prestidigitador también tiene muchos otros efectos positivos.

Se socializan con otros niños

Les ayuda a socializar con otros niños. Por dos razones:

  • Porque ponen en práctica una afición muy atractiva para todos, y «entender» de magia puede ser algo muy cotizado en el cole.

La magia fomenta el desarrollo del pensamiento

Pero además fomenta el desarrollo del pensamiento, ya que realizar un número de ilusionismo requiere entender el truco, seguir los pasos necesarios para conseguirlo y memorizarlo. De esta forma, a la vez que juegan, también están desarrollando sus capacidades cognitivas.

¡Se divierten!

Y sobre todo la magia les ayuda a divertirse, porque es puro juego. Un juego que consiste en hacer que los demás se crean una ilusión. Y alimentando y fomentando la ilusión mágica se les está ayudando a ser más felices.

Direcciones de interés

  • Sociedad Española de Ilusionismo: Podrás encontrar libros de magia, un listado de magos, tiendas especializadas en artículos de ilusionismo e incluso pasatiempos «mágicos» para empezar con el ilusionismo.
  • La Gran Escuela de Magia Ana Tamariz: dispone de cursos de magia para niños, que incluyen trucos, nociones básicas de teatro y clases de manualidades para que elaboren sus propios instrumentos.
  • Museo La Casa Mágica. Santa Cristina D’Aro (Girona). Telf; 972 837 209 y 667 292 500: Los asistentes podrán ver una curiosa selección de objetos relacionados con la historia y el mundo de la magia (carteles, libros, instrumentos, etc).

Asesores: Gran escuela de magia, Ana Tamariz y Museo la Casa Mágica.

Etiquetas: 3 años, desarrollo infantil, planes con niños, tiempo libre

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