Cine para niños

Mamá… ¡Quiero un camaleón como Rango!

Muchos niños, tras haber visto una película con un animal exótico, muestran su deseo de tenerlo como mascota. Si tu hijo te pide un camaleón después de ver Rango… no cedas hasta que no hayas leído esta guía para padres.

Mamá… ¡Quiero un camaleón como Rango!

“Mamá, quiero un camaleón…!” Con el estreno de Rango el 4 de marzo, muchos padres van a escuchar esa frase de sus hijos. Ya hemos pasado por búhos que se llaman Hedwig y peces Nemo. Ahora viene Rango, un camaleón muy simpático con crisis de identidad y en busca de amigos.

¿Es el camaleón una buena mascota para niños?

Hay que recordar que antes de adquirir un animal se debe estar seguro de que no es un juguete más para usar y dejar a su antojo y si se adquiere debe ser con la responsabilidad de no abandonarlo a la primera de cambio, especialmente los reptiles como lagartos y camaleones ya queson animales que requieren muchos cuidados y atención y no son adecuados para niños pequeños o personas muy ocupadas y que no pueden dedicarles mucho tiempo.

Ya que estamos hablando del camaleón Rango, aprovechamos para hablar a los padres interesados en tener un pequeño reptil para sus críos, ya sea por la película o simplemente por gusto propio, de algunos de los cuidados especiales que necesitan estos animales.

¿Qué cuidados necesita un camaleón?

Los camaleones, a diferencia de otros reptiles, necesitan un flujo de aire constante, así que el mejor alojamiento para ellos es un terrario. Lo mejor es tener uno para cuando son pequeños y otro para cuando son grandes. Pero el alojamiento no es sólo el terrario, debes encontrar las plantas adecuadas, luz, sustrato

Los pequeños reptiles pasan la mayor parte del tiempo escondidos en las ramas por lo cual hay que proveerles de ramas de diferentes grosores para ejercitar las patas así como plantas con suficiente cantidad de hojas que les de la posibilidad de beber en ellas. Junto con la alimentación es el capítulo más importante a la hora de mantener camaleones en cautividad.

No hay nada como la luz natural del Sol, ninguna luz por muy buena que sea podrá jamás parecerse a esta así que si hay la oportunidad exponer el camaleón al Sol, recuerda que debe ser directo sin pasar por ningún cristal y poniendo una zona en sombra para que el animal elija, pero si no puedes hacer esto los camaleones necesitan de la luz un aporte de calor y luz, fuente de radiación UVB para el metabolismo de la vitamina D3.

Nunca metas un camaleón en su terrario sin antes comprobar la temperatura, puedes darle demasiado calor o “dejarle helado” recuerda que los camaleones no pueden regular su temperatura por si mismos sino que dependen de la temperatura exterior para hacerlo. No pongas una fuente de calor demasiado cerca del animal, este, sobre todo cuando es pequeño, no detecta las temperaturas demasiado altas y puede quemarse.

Los camaleones no beben agua estancada como lo hacen otros reptiles, necesitan ver agua en movimiento para beber, es por eso que no podemos poner un cacharro con agua para que beban. También necesitan alimento vivo, no aceptan alimento muerto, como hacen otros reptiles. Su dieta es básicamente insectívora aunque ocasionalmente algunas especies aceptan frutas y verduras. Hay una gran variedad de alimento destinado a la alimentación de camaleones: grillos, cucarachas, gusanos de seda, langostas, etc.

Teniendo en cuenta todos los requisitos adecuados para mantener un camaleón, se recomienda convencer al niño para que prefiera tener un perro, pájaro o un hámster en vez de un camaleón y mantener a Rango en la gran pantalla, que es adonde realmente pertenece.

 

Etiquetas: educación, mascota, niños y naturaleza, películas para niños, tiempo libre

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS