Niños hiperactivos

El TDAH, un problema poco conocido

El TDAH es un trastorno neurológico muy complejo frecuente en niños y adolescentes. Un proyecto en el que participan expertos de varias áreas ha analizado la situación actual de la enfermedad en España y las principales dificultades en las que se encuentran los afectados, las familias y los profesionales de la salud y la educación.

El TDAH, un problema poco conocido

Se estima que un 6,8% de los niños y adolescentes españoles padece Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), un problema que tiene un gran impacto en el desarrollo y la vida del niño. Si no se trata adecuadamente, los afectados pueden sufrir fracaso escolar y una gran incapacidad para mantener y desarrollar relaciones sociales normales.

 

Sin embargo, existen muchas lagunas en el conocimiento de la enfermedad y en la formación recibida por especialistas de la salud y la educación con respecto al TDAH. Esto hace que muchos niños sean diagnosticados tarde y que las familias se encuentren con multitud de barreras a la hora de ofrecer una mejor atención a sus hijos. Por eso, el proyecto PANDAH - Plan de acción en TDAH tiene como objetivo subsanar algunos de esos huecos, empezando por conocer la situación actual en nuestro país y detectar las necesidades en cuanto al manejo de la enfermedad. A lo largo de tres años, un equipo de expertos (psiquiatras, neuropediatras, pediatras, educadores) y de asociaciones de pacientes ha realizado encuestas, estudios y mesas de trabajo cuyos resultados se plasman en el “Informe TDAH en España”.

 

Síntomas del TDAH

El TDAH se manifiesta principalmente por 3 tipos de síntomas:

Se trata de comportamientos que pueden ser más o menos normales en niños pequeños, pero que en los afectados por TDAH son desproporcionados, están presentes desde una edad temprana (antes de los 12 años), se manifiestan en al menos dos ámbitos (por ejemplo: en casa y en el colegio), y no son causados por tóxicos, drogas o problemas psiquiátricos.

Los niños con este trastorno suelen tener dificultades para concentrarse en tareas que requieren esfuerzo, se distraen fácilmente, tienen problemas para permanecer quietos y con frecuencia actúan sin pensar.

 

El TDAH es diferente en niñas y niños

Los expertos estiman que por cada tres niños con TDAH hay tan solo una niña afectada. Además, es frecuente que las niñas que lo padecen pasen desapercibidas, ya que en ellas es más frecuente sufrir ansiedad, mientras que la hiperactividad y trastornos de conducta, actitudes más llamativas, son síntomas más típicos de los niños.

Por otro lado, aunque el TDAH afecta sobre todo a niños entre 6 y 9 años, puede manifestarte en niños más pequeños. Además, en torno al 60 – 70% de los niños que tienen TDAH en la infancia siguen presentando síntomas en la edad adulta, lo que les provoca dificultades en sus relaciones sociales, laborales y familiares.

Según los autores del informe, en España hay bastante desconocimiento en lo que se refiera a la enfermedad: el 96% de los participantes en una encuesta realizada por el proyecto PANDAH, no supo responder qué es el TDAH. “Lo más importante es que se reconozca al TDAH como un trastorno real y de origen neurobiológico, una patología crónica que requiere un diagnóstico médico y un tratamiento adecuado -como la diabetes y el asma-, y que haya una mayor conciencia social”, explica Fulgencio Madrid, presidente de la Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad.

 

¿Está el TDAH sobrediagnosticado?

Existe una percepción generalizada de que muchas veces se diagnostica con TDAH a niños que simplemente son más inquietos de lo normal. Obviamente, no todos los niños con fracaso escolar o muy “moviditos” padecen este trastorno, y hay otros factores de diferentes tipos que pueden llevar a estas circunstancias: dislexia, problemas familiares, consumo de drogas en adolescentes y un largo etcétera.

Sin embargo, los expertos advierten que, aunque se estima que más del 6% de los niños y adolescentes de nuestro país padecen TDAH, tan solo siguen tratamiento cerca del 1%, por lo que la enfermedad no estaría sobrediagnosticada. De hecho, uno de los principales problemas detectados por el proyecto PANDAH es la dificultad con la que se encuentran los padres en el circuito asistencial de sus hijos: muchas veces estos deben hacer un largo recorrido de especialista en especialista hasta que tienen un diagnóstico. De media, el período que pasa desde que se detecta el problema hasta que se diagnostica clínicamente un TDAH es de 16 meses.

Los autores del trabajo señalan que es necesaria una formación específica en psiquiatría del niño y del adolescente, además de unificar los protocolos de atención en todas las comunidades autónomas.

 

La medicalización, un asunto conflictivo

Los expertos recomiendan que, siempre con las particularidades propias de cada caso, se haga una combinación de tratamientos psicológicos y psicopedagógicos con tratamientos farmacológicos. Hay que tener en cuenta que el TDAH es un trastorno neurológico, en el que hay partes del cerebro responsables de tareas como filtrar los estímulos y planificar acciones, que no están funcionando correctamente.

Sin embargo, la medicalización es un asunto conflictivo y muchas veces son los mismos padres los que retiran el tratamiento a sus hijos. “La decisión de darle la medicación a tu hijo es algo difícil de asumir, ya que hay un estigma en la sociedad en lo referente a este asunto.”, explica Fulgencio Madrid. “Muchas personas piensan que se administran pastillas a los niños para que no molesten en el cole, o porque los padres somos incapaces de educar a los hijos”. Estas reticencias hacen que muchos niños abandonen el tratamiento, con consecuencias negativas en el futuro.

 

Se necesita más apoyo social

Otro de los principales problemas detectados por los expertos participantes del proyecto es el desconocimiento generalizado acerca de este trastorno. “Si la sociedad no presta atención a estos niños se acaba por minar su autoestima” explica Luis Rojas Marcos, profesor de psiquiatría en la Universidad de Nueva York. “Acaban pensando que es su culpa ser así, y esto genera problemas de todo tipo: depresión, consumo de drogas e incluso un aumento en el número de suicidios”. Además, “un aspecto positivo de esta afección es que ese extra de energía, bien encauzado, te permite conseguir cosas que de otra forma no podrías”, explica el doctor, quien también padeció el TDAH en su infancia.

Los expertos señalan que es necesaria una legislación que permita realizar ajustes para “acomodar” al niño con TDAH: por ejemplo permitirles más tiempo para responder a las preguntas de los exámenes, darles un espacio con pocos estímulos, donde se eviten las distracciones, y también ofrecerles un espacio y tiempo donde puedan “desfogarse” de manera controlada.

 

¿Más ayuda en tiempos de crisis?

Rotundamente sí. En general, las personas con TDAH que reciben el tratamiento adecuado se pueden insertaren la sociedad y son productivas laboralmente. Sin embargo, como ya se ha mencionado antes, la falta de diagnóstico puede originar problemas como la depresión y otros trastornos que al final suponen un coste económico. “Las cárceles de Nueva York están llenas de personas que han padecido TDAH”, explica Rojas Marcos. “El camino de la delincuencia es una consecuencia normal cuando se tiene una impulsividad sin control en una sociedad poco tolerante. Y mantener a los presos en las cárceles cuesta mucho dinero”, añade el doctor.

Por otro lado, según explica César Soutullo, jefe de psiquiatría infantil de la Clínica Universidad de Navarra y participante en el proyecto, los costes en tratamientos para niños que no responden al mismo ascienden a los 6.200 euros anuales, mientras que la cifra se reduce casi a la mitad en los casos de respuesta positiva. Debido a que la efectividad del tratamiento es mayor si este se empieza antes, los costes se reducirían considerablemente si se invierte para mejorar la formación de los especialistas y la detección precoz del TDAH.

 

Fuente: Proyecto PANDAH - Plan de acción en TDAH

 

Etiquetas: TDAH, enfermedades, hiperactividad, salud, salud niños

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS