Salud de la vista

6 claves para identificar posibles problemas de visión en los niños

¿Tienes dudas sobre si tu hijo tiene una visión correcta? ¿Sospechas que pueda tener un ojo vago? ¿Se levanta con los ojos llenos de legañas? Lucía Mi Pediatra y el Dr. Carlos Laria, nos resuelven las inseguridades más habituales sobre la visión de los pequeños de la casa.

Cuando nace un niño muchas son las cuestiones que hay que tomar en consideración: ¿debo bañarle cada día? ¿estará alimentándose bien? ¿duerme lo suficiente? Y aunque estas son las más comunes, lo cierto es que también hay otras preocupaciones igual de importantes. Y una de ellas es la salud de su vista. ¿Sabrías detectar si tu hijo tiene algún problema de visión?

Lucía Mi Pediatra, médico especialista en pediatría y escritora, y el Dr. Carlos Laria, director de la Unidad Oftalmología Pediátrica y Estrabismo de Clínica Baviera, han elaborado 6 claves para acabar con esa incertidumbre que surge cuando queremos identificar si los más pequeños pueden tener dificultades para ver bien.

¿Cómo se deben cuidar los ojos de los niños? ¿Cuándo deben ir a un oftalmólogo? Para muchos padres estas son dudas que aparecen con frecuencia. Y es que, detectar de forma temprana problemas oculares como la miopía, el estrabismo o la  hipermetropía es fundamental. Sin embargo, los más pequeños no suelen ser conscientes de esto, no se dan cuenta de que quizá no ven como deberían hacerlo y por ello la detección de estas posibles molestias resulta difícil. Tomemos nota de los consejos que nos dan los especialistas después de analizar las dudas más frecuentes:

Cuándo empiezan a ver los bebés y cómo es esa visión

Es uno de los dilemas que más tienen los padres primerizos. A este respecto, Lucía Mi Pediatra aclara que, a diferencia de otros sentidos, el proceso de desarrollo de la visión es progresivo, de tal forma que distingue diferentes etapas:

  • Al principio los bebés solo perciben bultos, luces y sombras.
  • A los dos meses son capaces de reconocer la cara de los padres si están muy cerca e incluso sonreír (la denominada sonrisa social).
  • A los tres meses ya pueden realizar un seguimiento visual de 180º e incluso seguirnos con los ojos si nos movemos cerca de ellos.
  • A partir de los seis o siete meses de vida es entonces cuando el niño comienza a percibir con calidad los colores y la profundidad. No obstante, es importante saber que la maduración visual no se alcanza hasta los seis u ocho años de vida.

El color de sus ojos

Se trata de una de las primeras cosas a las que prestan atención los padres tras el nacimiento del bebé y es completamente normal, aunque en principio sea por el sentido estético. Sin embargo, no hay una norma extendida acerca de cuándo el bebé adquiere su color de ojos definitivo. Esto es porque es un proceso individual, como el ritmo al que les crece el pelo. 

El Dr. Laria explica que “algunos adquieren a los seis meses el color que tendrán durante el resto de su vida, mientras que en otros puede tardar más de un año en definirse”. 

Cómo actuar si al bebé le lagrimea un ojo

Durante los primeros meses de vida del bebé es bastante habitual que sus ojos lagrimeen. Esto se debe a que muchos niños nacen con el conducto lacrimal obstruido que comunica con la nariz. Cuando la lágrima se acumula puede suponer un foco de infecciones, legañas y de lagrimeo continuo.

Este problema puede tratarse mediante lavados y masajes durante los primeros 6 meses de vida sobre el conducto lacrimal realizados varias veces al día. Si el problema no remite de este modo, el oftalmólogo puede realizar un sondaje, una sencilla operación quirúrgica que permeabiliza el conducto y evita las infecciones recurrentes.

Las legañas y los ojos pegados

Otro problema al que se enfrentan asiduamente muchos padres es que los niños se levanten con los ojos pegados y con muchas legañas.

Ante esto, Lucía Mi Pediatra insiste en que “las conjuntivitis, a pesar de ser muy molestas, no suelen suponer ninguna repercusión importante ni consecuencia grave para la vista. Ante esta situación, se debe lavar el ojo con suero fisiológico y gasas estériles y huir de tratamientos caseros, como la manzanilla, y acudir al pediatra para que lo valore e indique un tratamiento antibiótico adecuado, si fuera necesario”.

Qué hacer si el bebé tuerce un ojo

Es frecuente pensar o sentir que los recién nacidos bizquean y esto supone una gran preocupación para muchos padres, sin embargo, hay que tener en cuenta lo siguiente: 

  • En los primeros 2-3 meses de vida a los bebés les cuesta mucho enfocar, ya que su sistema visual es muy inmaduro. Si a eso le sumamos que la nariz es muy pequeñita, la sensación de falso estrabismo es comprensible. 
  • Si pasados esos primeros meses se sigue teniendo la sospecha de la existencia de una desviación ocular hay que consultar con el especialista. 

La primera revisión oftalmológica

La primera revisión oftalmológica debe realizarse durante el primer año de vida. “Si no hacemos un correcto seguimiento de la vista de los niños, puede ocurrir que no detectemos alguna patología grave, como una catarata congénita o un tumor ocular que deben ser intervenidos de inmediato”, advierte el Dr. Laria. Estas enfermedades son poco habituales, pero existen otros problemas que sí son más frecuentes y para las que es de vital importancia empezar un tratamiento en los primeros meses o años de vida, ya que el cerebro presenta una mayor plasticidad. Es el caso del ojo vago, el estrabismo o los problemas refractivos.

Es fundamental tener en cuenta cuanto antes estas recomendaciones sobre la salud visual y ser conscientes de que partir de los seis años es mucho más complicado mejorar la visión de un niño si previamente no ha sido tratado su problema.

foto claudia

Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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