Alergias alimentarias

Alergia a la leche de vaca: qué es, causas, síntomas y cómo se trata

¿Cuáles son los síntomas que pueden advertir de la existencia de una alergia a la proteína de la leche de vaca? ¿Cómo se trata?

Alejandro tiene nueve meses. Hasta ahora ha recibido leche materna pero no otros lácteos. Inició su alimentación complementaria con frutas, verduras, cereales…y actualmente toma otros alimentos como carnes, pescados o huevo, sin haber presentado ningún síntoma. Su madre, que se incorporó al trabajo hace tres meses, ha agotado el banco de leche materna congelada, así que le ofrece un biberón de leche de fórmula, que parece aceptar bien. Pero al terminar, Alejandro vomita toda la leche y empieza a salirle una urticaria por todo el cuerpo…

Alergia a la leche de vaca
Foto: Istock

Javier tiene un mes. Ha tomado lactancia de fórmula desde que nació. Sus padres acuden al pediatra de forma repetida porque no terminan de verlo bien. Siempre está con gases, molestias, muy irritable, vomita con facilidad, regurgitaciones frecuentes…Han cambiado de tipo de leche en múltiples ocasiones, pero no terminan de dar con la adecuada. Acuden de nuevo a consulta porque el pequeño ha empezado a eliminar hebras de sangre con las heces. 

Estos dos casos corresponden a un diagnóstico de alergia a proteínas de leche de vaca. Suele tratarse de dos situaciones típicas de debut de esta enfermedad. En el primer caso tenemos un bebé que presenta síntomas al cambiar de leche materna a leche de fórmula y en el segundo otro pequeño que siempre ha tomado leche de fórmula, pero parece que ninguna le sienta bien.

¿Qué es la alergia a proteína de leche de vaca?

La alergia a proteína de leche de vaca es la alergia alimentaria más frecuente en los bebés. El sistema inmunitario reacciona frente a un alérgeno (la proteína de la leche) de una forma exagerada, causando los síntomas.

Es muy importante diferenciarla de la intolerancia a la lactosa, ya que los mecanismos que causan ambas enfermedades son completamente diferentes. La lactosa es el azúcar naturalmente presente en la leche de todos los mamíferos, incluyendo a la especie humana, es decir, la leche de mujer tiene lactosa.

Las proteínas de leche de vaca están presentes, lógicamente, sólo en la leche de vaca, pero, cuando se fabrican leches de fórmula infantil, la mayoría, se hacen a partir de leche de vaca.

¿Qué síntomas produce?

Síntomas de la alergia a la leche de vaca
Foto: Istock

Existen ciertos mecanismos inmunológicos que activan la llamada inmunoglobulina E (Ig E). Si esta se involucra nos encontraremos la llamada alergia a leche de vaca mediada por Ig E y, en caso contrario la alergia a leche de vaca no mediada por Ig E.

En el primer caso la activación de la Ig E producirá síntomas de forma inmediata o rápida (en una hora) tras la ingesta de leche como: urticaria, enrojecimiento de la piel, inflamación de labios, síntomas digestivos como vómitos o diarrea o síntomas respiratorios, como tos o dificultad respiratoria. El máximo grado de afectación sería una anafilaxia, que precisa atención sanitaria urgente.

En otros casos, si no se pone en marcha la activación de la inmunoglobulina E, pueden aparecer síntomas sólo digestivos, de una forma más leve y de larga evolución en el tiempo, no tan rápidos, por lo que a veces los padres no los relacionan con la ingesta de leche. Estos síntomas abarcan desde reflujo gastroesofágico, regurgitaciones frecuentes, irritabilidad con las tomas, cólicos muy intensos o deposiciones con moco o sangre.

¿Cómo se trata?

Bien, y ya que sabemos lo que es ¿qué hacemos con los pequeños de los casos que os presenté al principio? Pues una dieta sin proteínas de leche de vaca, es decir, sin lácteos ni derivados. Suelen existir reacciones cruzadas con la leche de otros mamíferos, como leche de cabra u oveja, que también deben evitar.

Como la leche es un alimento fundamental para los bebés, o bien optamos por leche materna o, si no es posible, por leche de fórmula hidrolizada. Muchas veces los padres nos preguntan qué es esta famosa leche hidrolizada. Básicamente consiste en preparados de leche de fórmula en los que partimos la proteína de leche de vaca en fracciones más pequeñas que, presentadas al sistema inmunitario del bebé, no van a desencadenar reacciones alérgicas y por tanto, los síntomas de la enfermedad desaparecerán.

Existen diferentes preparados según lo fraccionada que demos la proteína de leche de vaca, incluso fórmulas a base de aminoácidos para aquellos bebés muy sensibles.

¿Y si mi bebé es alérgico a la proteína de leche de vaca lo será para siempre?

La alergia a la leche tiene un buen pronóstico, y la mayoría de niños, tras un período variable de dieta de exclusión, es decir, sin leche, mejorarán. El tiempo que tardarán en tolerar la leche es muy diferente en cada caso. El pediatra o alergólogo indicarán a los padres cuando y de qué forma ofrecer de nuevo leche al niño para comprobar si ha superado la alergia.

Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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