Paso a paso

Así es como deberías aplicar crema solar a tus hijos de forma correcta

Estas son las cuestiones más importantes a tener en cuenta sobre un hábito que se convierte en imprescindible para la salud de los peques durante los meses de verano, sobre todo en los días de piscina y playa, pero no únicamente en ellos.

Sobre la crema solar hay muchos mitos y también verdades, como todo lo que entra con fuerza en el debate popular en determinados momentos del año. Ahora, a comienzos del verano, le toca a este producto indispensable para proteger nuestro salud y la de nuestros hijos cuando nos expongamos al sol.

Si hay que dárselas a los recién nacidos, con cuánto tiempo de antelación, de qué factor, si solo algunas marcas son buenas o no, si no hace falta darla en todo el cuerpo, si basta con echarla una vez o hay que hacerlo más al cabo del día de playa, piscina… El debate es amplio, pero vamos a intentar resumirlo, a grandes rasgos, en las siguientes líneas: así deberías aplicar crema solar a tus hijos. 

La Asociación Española de Pediatría deja claro que “A los menores de 6 meses no es recomendable aplicarles protectores solares”. En caso de que no haya más remedio que exponerles mínimamente al sol de forma directa, “se puede utilizar una pequeña cantidad de protector de al menos FPS 15+ en pequeñas zonas, como la cara y el dorso de los brazos y manos”, añade en sus recomendaciones sobre la crema solar y los niños. Por lo tanto, la primera incógnita queda resuelta por la vía rápida.

Por encima de esta edad y hasta los 3 años de edad, la recomendación general de la AEP es que tampoco se exponga a los niños al sol, pero todos sabemos que es complicado conseguirlo a partir del momento en el que andan y son autónomos. Es difícil en un paseo por la ciudad o la naturaleza -donde también hay que protegerse del sol con todo lo necesario, incluido la crema solar- y más todavía en la playa y la piscina.

¿Cuándo es mejor aplicar la crema?

Una vez aclarada esta cuestión, ya sí toca profundizar en cuestiones prácticas; esto es, consejos sobre cómo aplicar el protector solar de forma correcta. En este sentido, desde el hospital HM Nens de Barcelona indican que es recomendable aplicar la crema solar 20 minutos antes de la exposición al sol porque “estas sustancias no actúan de forma inmediata”.

También lo recomiendan desde compañías especializadas en este tipo de productos, como P20 y Freshly Cosmetics, que incluso elevan el tiempo a 30 minutos. También hay opiniones que afirman que esto es un falso mito, pero en cualquier caso es recomendable hacerlo por una cuestión de comodidad: no hay arena, el sol no quema y los niños no estarán deseosos de correr hacia el agua, así que es mucho mejor ponerla en casa porque no os dejaréis ningún espacio de su cuerpo por proteger.  

¿Cada cuánto hay que reaplicar el protector solar?

Otra cuestión importante sobre cómo aplicar la crema solar a los peques es la frecuencia. La habitual, existe consenso científico al respecto, es cada dos horas, pero hay excepciones que en los niños se convierten en norma habitual porque si se baña a menudo o juega en la arena, “la renovación debería ser con intervalos más frecuentes”, dicen desde el hospital HM Nens. También hay que tener en cuenta si se seca con toalla, porque es posible que se lleve parte del protector en ello. “Un secado enérgico con la toalla puede eliminar hasta un 85% del fotoprotector”, afirma al respecto la AEP, que también alerta sobre el sudor como un enemigo de la crema solar. 

Por otro lado, tanto la Asociación Española de Pediatría como centros sanitarios como el mencionado HM Nens recuerdan la importancia de aplicar el protector solar en los niños también en los días nublados de verano en los que los niños y niñas vayan a estar expuestos en zonas como la orilla de la playa o en el agua de la piscina. “Las radiaciones UV atraviesan las nubes y se reflejan en el agua, la arena, la hierba y la nieve”, dice la AEP.

¿Cómo hay que aplicar la crema?

Además, a la hora de aplicarla, “Es importante tener en cuenta que algunas partes del cuerpo son más sensibles y tienden a quemarse más”, explican desde Freshly Cosmetics. “Debemos extremar la precaución especialmente en el rostro, los labios, el cuello, la cabeza y el torso, y también en las partes del cuerpo que sobresalen, como los hombros y la nariz”, añaden, y recuerdan la importancia de no olvidarnos de aquellas zonas que no siempre cubrimos con protector solar, como por ejemplo los empeines, las orejas y las manos.   

Desde P20 añaden que el protector solar se debe aplicar “en cantidad abundante y uniforme” en todas las zonas del cuerpo, incluidos esas que “nos olvidamos”, y hay que procurar evitar que esta entre en contacto con los ojos de los peques. “En caso de contacto, enjuágalos inmediatamente con abundante agua”, recomienda justo antes de incidir en una última recomendación interesante: seguir un orden a la hora de aplicar la crema para no olvidarnos ninguna parte del cuerpo del niño o niña. 

En su caso, desde P20 abogan por empezar por la cara, continuar con el cuello y las orejas e ir descendiendo: primero al pecho y los hombros, después al torso delantero y la espalda y a continuación los brazos y las manos, dejando para el final las piernas (por delante y por detrás, igual que los brazos) y los pies. Pero puedes optar por justo lo contrario y hacerlo en sentido ascendente: la clave es que, lo hagas como lo hagas, no te dejes espacios de piel sin cubrir porque entonces las quemaduras estarán aseguradas.

Por último, antes de finalizar la pieza, conviene hacer hincapié en un detalle muy importante: los protectores solares caducan, generalmente, a los 3 años, así que no los utilicéis después de dicha fecha, como tampoco es aconsejable utilizar aquellas cremas que se hayan quedado abiertas del verano anterior. Estas es mejor desecharlas y abrir un bote nuevo.  

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