Urgencias hospitalarias

¡Atención con los bañadores de tus hijos!

Los bañadores con redecillas en su interior pueden provocar un gran daño a algunos niños, ya que pueden permitir que alguno de sus genitales se cuele entre la tela y estrangule sus miembros. Un riesgo que debe ser tenido muy en cuenta para evitar sustos que desencadenen problemas más graves.

Hace unos años la historia de Laura Collins y su pequeño Jack, de cinco años de edad, se hizo muy conocida. En esta foto los vemos sonreír felices de poder pasar tiempo juntos y disfrutar de las vacaciones mientras disfrutaban del sol de Lanzarote. Esta foto fue antes del inicidente que hizo que tengamos en la memoria su historia cada año cuando llega el verano.

Laura compró para el verano unos bañadores para su pequeño en la cadena inglesa Tesco, estos incluían una redecilla interior tan común en todos los bañadores de chico. Sin embargo, esta malla, probablemente debido a que no debía tener el tamaño adecuado para el niño, les hizo pasar una muy mala experiencia.

La mamá de Jack estaba quitándole el bañador a su hijo y este la sorprendió con el que, en palabras de Laura, fue el grito más desgarrador que jamás había oído.

La malla del bañador estrangulaba el pene del niño y había comenzado a causarle ampollas alrededor. Asustada bajó a la recepción del hotel, allí explicó al personal lo que les sucedía y se les instó a acudir al centro médico más cercano debido a la gravedad de la situación. Una vez en el ambulatorio el personal los derivó al hospital, no fueron capaces de quitar exitosamente la redecilla ya que la actuación requería de personal y materiales que se encuentran en centros grandes.

Una vez en el hospital lanzaroteño aplicaron anestesia local a Jack y procedieron a solucionar el problema, sin embargo, quedaba comprobar que el pequeño no hubiese sufrido daños en el tracto urinario.

Afortunadamente, no fue así y el pequeño se recuperó bien y sin complicaciones.

Así que mamás y papás del mundo, recordemos esta historia que sucedió ya hace unos años y vigilemos los productos con los que cuidamos y mimamos a nuestros hijos porque algunos de los más simples y sencillos elementos pueden jugarnos grandes malas pasadas.

Los bañadores con redecillas para niños son de los más habituales y populares, pero debemos ser conscientes de este riesgo y vigilar que el material sea el adecuado y el tamaño de la redecilla interior también lo sea y se ajuste a las características del pequeño.

También te puede interesar:

Continúa leyendo