Salud

Aumentan los problemas cardiovasculares infantiles a raíz del confinamiento

Debido a los meses de pandemia y su consecuente inactividad, aumenta el número de pequeños con problemas cardiovasculares en nuestro país.

Recientemente, un estudio publicado en la "Revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública” sobre el impacto que la COVID-19 ha concluido que, los menores se encuentran entre los más afectados en cuanto a sedentarismo se refiere. Esto se debe a una notable disminución del ejercicio y un aumento en el consumo de las pantallas.

"El abandono de las actividades físicas y deportivas durante el confinamiento o su eliminación por el temor de los padres a los contagios es uno de los principales causantes del incremento de las afecciones cardiovasculares", no advierte la coordinadora de la Unidad de Cardiología del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, Elena Gómez. También nos alerta de los efectos negativos que tiene la disminución de la actividad física sobre los menores. A los que ella considera como una población "ya de por sí sedentaria antes de la pandemia”.

Esto va ligando directamente al aumento del consumo de pantallas que, como revela el estudio de la ‘"Journal of Sport and Health Science”: “La pandemia de Covid-19 está directamente relacionada con la calidad y la cantidad de la actividad física, el sedentarismo y las horas de sueño de los niños y jóvenes. Hay una urgente necesidad de hacer políticas que beneficien a los afectados. Los investigadores tienen que encontrar soluciones para estos efectos tan adversos que acosan a nuestra juventud”. Para Elena Gómez, la continua exposición a las pantallas, “ha inculcado en los más pequeños una serie de patrones erróneos, tanto en alimentación como en ejercicio, que difícilmente se podrá corregir en la vida adulta si no se actúa inmediatamente”.

La infancia es la etapa propicia para adquirir buenos hábitos

La infancia es la etapa de formación de todas las personas. Es en ella donde adquirimos hábitos que estarán con nosotros durante toda nuestra vida, por eso es importante que estos sean los mejores hábitos posibles. Debemos instaurar un estilo de vida activo, y cualquier momento es bueno para empezar con este estilo de vida. Quizá la actividad que más llama la atención de los niños, es la de practicar algún deporte, ya sea de manera organizada o a través de juegos. 

Dice el Doctor Ernesto De la Cruz Sánchez en su "Estudio sobre la actividad física en la infancia", (llevada a cabo en la Facultad de ciencias del deporte de la Universidad de Murcia) que "Las recomendaciones en cuanto a niveles de práctica de actividad física durante la infancia y la adolescencia son relativamente novedosas, si tenemos en cuenta que es a partir de los años noventa cuando se han empezado a generar los principales documentos e informes en los que se describen de forma específica". Quizá por la juventud de estos estudios, aún muchos padres son reticentes a impulsar a sus hijos a la práctica de algún deporte en una edad tan temprana. 

El deporte, aparte de mantenerles activos, les aportará una serie de beneficios a su salud tanto mental, como física. Es muy aconsejable que los peques realicen, al menos, una hora de actividad física diaria. El Doctor De la Cruz remarca que: "Diariamente, es deseable que niños y adolescentes realicen algún tipo de ejercicio físico durante al menos 60 minutos". También podemos mantenerles activos a través de juegos como el escondite, el pilla-pilla… juegos que implican carreras y movimientos constantes. "La actividad será apropiada a su edad, atendiendo a sus características biológicas y psicológicas. Y la intensidad de los ejercicios debe ser variable. Los patrones de actividad física, en niños, se caracterizan por ser discontinuos, por lo que es recomendable que diariamente una fracción del tiempo dedicado a realizar ejercicio físico sea en un intervalo continuo de al menos 15 minutos de duración", asegura De la Cruz.

Desde que dan sus primeros pasos, nosotros somos los responsables de animarlos a andar y a moverse y cuando sean más mayores, (aproximadamente a los 6 años) podemos apoyarles para que entren a formar parte de algo mayor. La entrada a la práctica de deporte organizado, ya sea individual o colectivo, beneficiará su desarrollo aportándoles (aparte de una vida más saludable) una serie de valores que les acompañarán para siempre. Estos valores les afectan de manera intrínseca, son valores que influyen en él hasta el punto que terminarán formándole como persona y lo satisfarán. Y el deporte también le alejará de las pantallas.

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