Diabetes infantil

Aumento de casos de niños con diabetes tipo 1: todo lo que debes saber

Tal y como vienen alertando los médicos, los casos de diabetes tipo 1 en niños están aumentando constantemente. Esto es todo lo que debes saber sobre sus síntomas, causas y tratamiento

Aumento de casos de niños con diabetes tipo 1
Foto: Istock

Antes del descubrimiento de la insulina, los niños (los principales diagnosticados por esta enfermedad crónica) fallecían de diabetes tipo 1. Algo que cambió en el año 1922, cuando tres científicos, Sir Frederick G. Banting, Charles H. Best y James B. Collip, trabajaron conjuntamente en el descubrimiento y purificación de la insulina.

Se cuenta que, ese año, los tres médicos caminaron por un pabellón con camas donde 50 niños yacían en coma. Uno a uno, les fueron inyectando insulina. Al poco, todos habían despertado de su coma diabético. Se convirtió, evidentemente, en un momento decisivo y sumamente importante para la medicina, sobre todo en un momento en el que el diagnóstico de diabetes era una sentencia de muerte.

Por suerte, hoy en día no lo es. Y, en la actualidad, los niños diagnosticados con diabetes tipo 1 pueden llevar una vida relativamente normal. Al menos, nos encontramos ante una buena noticia. La mala, sin embargo, llega de Estados Unidos, ya que los médicos alertan de que los casos de diabetes tipo 1 están aumentando en la población infantil.

De acuerdo a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), 1,25 millones de personas tenían diabetes tipo 1 en 2017; una cifra que alcanzó los 1,6 millones de personas el pasado año 2020. Es más, el mayor incremento se produjo entre los niños menores de 20 años de edad, con un aumento del 20 por ciento. 

Aunque esta enfermedad puede desarrollarse a cualquier edad, suele diagnosticarse generalmente en niños, adolescentes y adultos jóvenes. El problema, como coinciden en señalar muchos médicos, es que es sencillo pasar por alto muchos de los síntomas de la diabetes tipo 1. La cual, si no es diagnosticada y tratada debidamente, puede aumentar el riesgo de hospitalización y, finalmente, la muerte.

¿Cuáles son las causas de la diabetes tipo 1?

Diabetes tipo 1 en niños
Foto: Istock

Se sabe que la genética puede desempeñar un papel importante en el desarrollo de este tipo de diabetes, pero no es la única causa o el único factor. De hecho, los gemelos idénticos comparten el mismo conjunto de ADN. Sin embargo, mientras que uno puede tener diabetes tipo 1, es posible que el otro nunca la desarrolle. Lo que demuestra que también existe un componente ambiental.

Pero, como señalan los expertos, los desencadenantes ambientales aún se desconocen. Y, además, la investigación ha producido algunos resultados contradictorios. 

Por tanto, aunque existe cierto factor genético, también existen otros componentes y desencadenantes ambientales que no pueden menospreciarse en absoluto.

¿Cuáles son los síntomas de la diabetes tipo 1?

Dado que la detección temprana puede ser de mucha ayuda a la hora de prevenir problemas como la cetoacidosis diabética (una complicación que pone en peligro la vida cuando el cuerpo genera niveles elevados de cetonas en la sangre), los médicos aconsejan estar atentos a los síntomas:

  • Sed
  • Micción más frecuente (por ejemplo, pañales más húmedos de lo normal, que un niño moje la cama cuando ya ha aprendido a usar el baño…)
  • Picazón
  • Cansancio

Todos los niños tienden a tener los mismos síntomas, ya que cuando el nivel de azúcar presente en la sangre es muy elevado, sale en la orina. Por tanto, el niño orina mucho y, como resultado, también necesita beber más líquidos.

Además, dado que el azúcar en la sangre sale por la orina, quienes tienen diabetes tipo 1 expulsan los carbohidratos que sus cuerpos necesitan para la obtención de energía, lo que genera fatiga. 

Sin embargo, tanto los padres como los especialistas se enfrentan a un problema muy común. Y es que es poco probable que los niños se quejen de los síntomas, por lo que es posible que la diabetes tipo 1 sea diagnosticada por sorpresa tras la realización de una analítica sanguínea de rutina, o cuando el niño ha terminado por desarrollar cetoacidosis, ya que su organismo no tiene suficiente insulina.

¿Cómo se trata?

La diabetes tipo 1 no se puede curar, al menos por el momento, pero sí puede ser tratada. Y el único tratamiento disponible hasta el momento consiste en la administración de insulina, lo cual es posible mediante inyecciones.

Pero los padres, o los propios niños, deben inyectarse insulina varias veces al día para satisfacer sus necesidades básicas, disminuir los niveles elevados de azúcar en sangre y cubrir los carbohidratos a partir de la alimentación. De ahí que el cuidado de la diabetes se convierta en un desafío tanto para los niños como para sus familias.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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