Consejos de expertos

Caídas y dientes rotos: todo lo que hay que saber

Además de ser muy aparatosos, los golpes en la dentadura pueden conllevar consecuencias graves para la salud del pequeño, de modo que es conveniente saber de mano de los especialistas qué hacer si desgraciadamente se experimenta una situación así con él.

Dientes rotos
Dientes rotos (Foto: depositphotos)

Los accidentes en los niños pequeños se pueden y se deben limitar al máximo, pero a medida que crecen y ganan en autonomía, su afán por descubrir cosas nuevas y poner a prueba sus capacidades les llevan a explorar, a veces, más de la cuenta, y llegan entonces las caídas y los golpes. Dependiendo de dónde se haya producido el mayor impacto, así habrá que actuar, siendo una de las zonas más delicadas la dentadura. 

Tal y como apunta el doctor Fernando Lledó, odontólogo y director de la Clínica Dental Santa Mónica, ante una situación así “no hay que perder la calma pues en un primer momento puede llegar a ser una situación un poco estresante ya que probablemente conlleve síntomas como el sangrado o la inflamación del labio, entre otros”, de ahí que sea importante tranquilizar al pequeño y hacer una pequeña exploración visual de las consecuencias del golpe antes de ponerse en contacto con un dentista.

En esta exploración, según recomienda el doctor Lledó, además de buscar signos de rotura, se debe comprobar si hay movilidad en las piezas dentales, si hay desplazamiento lateral o vertical y si si ha producido un cambio de color a un tono más oscuro del natural. Si se detecta hemorragia, las doctoras Adriana Toro y Juliana Mattozzi, especialistas en odontología de la Clínica Dental Intersalud, centro miembro de Top Doctors, “se debe colocar inmediatamente una gasa fría o un cubo de hielo, presionando en la zona afectada”.

Examinar la gravedad

En cualquier caso, más allá de la actuación de los adultos al momento del accidente, los tres especialistas consultados consideran que es conveniente ponerse en contacto con un profesional de la salud bucodental si un niño se golpea en su dentadura. Si se hace en persona, evidentemente, será más sencillo para este diagnosticar qué tipo de traumatismo ha sufrido el pequeño, algo que no es sencillo de hacer sin ver su boca porque las consecuencias de un golpe en la dentadura pueden ser de distinta gravedad. “La caída puede acarrear desde un problema leve como es una pequeña rotura de la corona dental hasta uno más serio como podría ser la caída completa del diente”, explica al doctor Lledó. 

Posibles consecuencias

Pero no son las roturas de dientes las únicas consecuencias de un golpe en la dentadura que deben ser tratadas por el odontólogo. Así lo advierten las doctoras Toro y Mattozzi: “puede haber más complicaciones, como inflamación o necrosis pulpar, dependiendo del traumatismo”, a lo que Fernando Lledó añade la fisura de la raíz como otro de los posibles síntomas graves, haciendo hincapié además en que la necrosis no es una consecuencia inmediata del golpe, sino que se produce por “una pérdida de vitalidad del diente que puede desembocar en ello o en una infección de la pieza dental”.

Por todos estos motivos, los tres especialistas no dudan en recomendar una evaluación radiográfica como el primer paso cuando reciben a un paciente, ya sea infantil o adulto, cuya dentadura se haya visto agredida. 

¿Influye el tipo de diente?

Un último apunte importante a tener en cuenta por los adultos que velan por la salud de un niño es que el protocolo de actuación descrito no debe variar en función del tipo de diente que sea. Hay diferencias en lo que respecta al tratamiento posterior de la lesión, pero no de cómo deben reaccionar los padres o responsables del menor. En todo caso, de haber una diferencia entre la actuación con un diente de leche y con un diente definitivo radica en el margen que hay para ello, porque en el caso de una caída completa del diente -avulsión es su nombre técnico-, “el diente definitivo puede salvarse si es recolocado en un periodo menor a una hora “, explica Fernando Lledó, lo que da muestras de la urgencia con la que hay que movilizarse en estos casos tan concretos.

En cambio, si se trata de un diente de leche, al tener recambio, no es aconsejable recolocarlo. Según las doctoras Toro y Mattozzi, basta con “hacerle un seguimiento radiográfico al momento de la caída y a los 6 meses para controlar si hay daño al germen dental” y así actuar en consecuencia. 

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