Cómo curarlas

Cicatrices: todo lo que debes saber y consejos para cuidarlas

Te contamos las diferencias, las posibles complicaciones, los factores que influyen en la cicatrización y algunos productos para mejorar su aspecto de la mano del director del Instituto Español de Cirugía Plástica.

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Las cicatrices, cicatrices hipertróficas y queloides son un “enemigo” estético de casi todas las personas adultas. Remarcamos lo de adultas porque en el caso de los niños, salvo ejemplos muy exagerados o que estén en lugares muy visibles, o bien porque están influenciados por comentarios de su entorno, apenas le dan importancia a la marca producida por una herida, que son las más habituales en la infancia por encima de las derivadas de una operación quirúrgica. 

Son los padres, por tanto, quiénes más se preguntan si se pueden eliminar de alguna manera, pregunta que solo tiene una respuesta: NO. No se pueden eliminar por completo. En cambio, sí es posible mejorar su apariencia tratándolas en los primeros meses después de producirse, y también existen diferencias en la evolución de cicatrices y queloides entre unos seres humanos y otros porque no todos cicatrizamos igual.

 Desde Bio-Oil apuntan que el proceso de cicatrización de la dermis pasa por 3 etapas: “coagulación e inflamación, que dura entre 2 y 4 días aproximadamente; formación de tejido y reparación, de 10 a 15 días; y remodelación cutánea y maduración, que dura entre 2 meses y 3 años”. Un poquito menos, 24 meses, es el límite general que establece el doctor Marco Amaya, director del Instituto Español de Cirugía Plástica, explica que “una herida tarda entre 12 y 24 meses en finalizar el proceso de cicatrización, por lo que en ese tiempo tenemos la posibilidad de cuidar la cicatriz”, si bien hay que adaptar los cuidados a los problemas que se presenten en dicha cicatriz. 

Los más habituales son los siguientes según el doctor Amaya:

  • Dehiscencia de la sutura. “cuando esto pasa la cicatriz se abre”, explica. Es poco frecuente y suele ocurrir en las primeras semanas.
  • Extrusión de los puntos. Puede suceder entre la segunda y la sexta semana de postoperatorio y “se manifiesta como la aparición de un hilo de sutura a través de la cicatriz, o como la aparición de un granito con secreción”, indica el doctor. Para este problema, el tratamiento adecuado consiste en la retirada del punto o bien la cura local con un antiséptico por lo que debemos acudir al especialista médico o de enfermería.
  • Hipertrofia de la cicatriz. Ocurre cuando la cicatriz aumenta de grosor pero se mantiene dentro de los límites de la herida. “Para prevenirlo, se recomienda el uso de tiras de silicona, reducir la tensión de la herida y la eversión de los bordes”, recomienda el doctor Amaya.
  • Aparición de un queloide. Cuando esto sucede la cicatriz queda abultada y sobrepasa los límites originales de la herida. Esta última es la gran diferencia con respecto a la cicatriz hipertrófica. “Para su tratamiento han demostrado eficacia la extirpación, los corticoides, la mitomicina, la bleomicina y la radioterapia”, asegura el director del Instituto Español de Cirugía Plástica. 

Factores que influyen

Una cicatriz no deja de ser un trozo de piel, generalmente rosa, marrón o más claro que se desarrolla sobre el corte, rasguño, rozadura o cualquier otra agresión en la piel. Lo que hace la piel es repararse enviando colágeno, fibras que actúan como puentes para reconectar el tejido lesionado. El cuerpo realiza su labor para curar esta zona herida de la piel mientras que esta se cubre por el tejido seco y duro que llamamos costra hasta que la piel se regenera. 

En este proceso de recuperación influyen distintos factores en cómo será la cicatriz resultante, y no es la labor del médico la más decisiva. Según el Doctor Amaya, de hecho, este no es un factor determinante; en cambio, sí lo son variables durante el proceso de cicatrización como el lugar de la herida, el instrumento que la ha provocado y el tipo de piel. 

Sobre la localización, explica el director del Instituto Español de Cirugía Plástica, hay zonas mejores para cicatrizar, como por ejemplo los párpados, y otras donde “hay mayor probabilidad de que la cicatriz quede abultada y sobrepase los límites de la herida (queloide)”. Son las orejas, hombros y el centro del tórax las áreas en las hay mayor probabilidad de que ocurra esto, mientras que en la espalda suelen quedar ensanchadas las cicatrices. 

Por otro lado, no es igual que la herida la haga un bisturí, que sea una quemadura o un golpe brusco quien agreda a la piel. Cicatrizan mejor las primeras por el mecanismo de acción y tensión, que es menor que en los otros casos. En los goles, “los bordes de la herida quedan maltrechos”, de ahí que sea el causante de una peor cicatrización, indica el doctor Marco Amaya. 

Es decisivo también el tipo de piel, la cuestión genética. En este sentido, el doctor Amaya explica que “Las personas de piel oscura tienden a tener cicatrices más abultadas que las personas de piel clara” y que  “La piel hidratada cicatriza mejor que la seca, así como las personas con pieles más finas cicatrizan mejor”. Es, en todo caso, una norma general que no siempre se cumple, pero ya da pistas de otro consejo para prevenir, en este caso, la mala cicatrización: mantener la piel de los peques y de los adultos de la casa siempre bien hidratada, saludable. 

Por último, el doctor Marco Amaya señala la importancia del tiempo de epitelización, el que tarda en formarse la capa superficial de la piel, momento en el que se detiene la exudación. “Una herida que queda abierta y cicatriza sin la aproximación de los bordes, tarda más en cicatrizar que una con los bordes aproximados; si el proceso de cicatrización se demora en el tiempo la herida suele cicatrizar peor”, indica. Por este motivo, entre otros, se suelen ser determinadas heridas con puntos de sutura o se aplican puntos de aproximación, para acercar dichos bordes.

Tratamiento

En principio, la mayoría de los especialistas consultados apunta que cualquier cicatriz tiende a mejora con el tiempo sin necesidad de tratamiento, pero es cuando aparecen complicaciones como las anteriormente mencionadas cuando se debe actuar. 

De todos modos, el doctor Amaya apunta a las tiras de silicona como el “mejor producto cicatrizante según la evidencia científica”. Estas se deben colocar en heridas que han sido cosidas una vez retirados los puntos y deben cambiarse semanalmente durante 8 semanas aproximadamente. Al ser opaca, no es necesario proteger la herida del sol. 

Para la cara, el director del Instituto Español de Cirugía Plástica recomienda los geles de silicona líquida “ya  que forma una película que una vez seca permite aplicar maquillaje en la zona” y él personalmente, aunque reconoce que no está sustentada la evidencia por muchos estudios científicos, sí recomienda aplicar aceite de rosa Mosqueta en las cicatrices porque los pocos estudios que han estudiado su influencia apoyan su efectividad. Recomienda el doctor Amaya “aplicarlo en zonas extensas como en quemaduras o abrasiones 2 veces al día por un periodo mínimo de 2 meses”. La ventaja es que no tiene riesgo para quien lo utiliza, por lo  que no hay mucho que perder más allá de la inversión, que es excesivamente costosa.

María Aguirre

María Aguirre Álvarez

Periodista y mamá de dos niñas con las que aprendo cada día. ¿Conoces esa frase que dice “nada te prepara para ser madre pero ser madre te prepara para lo que sea”? Real como la vida misma.

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