Alimentación infantil

Cómo abrir el apetito de los niños

Quizá tus niños están viviendo una etapa de inapetencia en la que no hay manera de que se coman bien los platos de comida. Posiblemente sea un periodo temporal, pero tampoco debes dejar que se vayan de la mesa sin probar bocado. Descubre aquí las razones por las que les puede estar pasando esto y algunos consejos para estimular su apetito.

Es posible que hayáis probado de todo. Que si una “cucharada por mamá y otra por la abuelita”, que si “que viene el avión”, que si “si te comes esto vamos luego al parque”. Así como tantos y tantos otros incentivos, e incluso, hasta el planteamiento de algún que otro castigo. Y todo por conseguir que coman algo del plato sin quejas.

Las comidas con los niños a veces pueden convertirse en una batalla. No obstante, no hay que preocuparse en exceso porque puede que estén pasando por una época de inapetencia propia de su edad. Veamos algunas recomendaciones para conseguir abrir su apetito.

¿Por qué no les apetece comer?

La llamada inapetencia infantil es habitual en la mayoría de los niños. Se trata de una situación que se caracteriza básicamente por no tener el deseo de consumir alimentos. Es una circunstancia que suele preocupar a los padres y suele ser uno de los principales motivos de consulta con el pediatra. No obstante, es algo normal.

En torno a los 2 y los 5 años, los niños ven su apetito disminuido principalmente por razones fisiológicas: aunque van a seguir creciendo, no van a aumentar tanto de peso como lo hicieron en su primer año de vida y por eso necesitan menos aporte calórico. Por otro lado, también puede coincidir que los primeros dientes que empiezan a tener, les provoquen molestias e incluso dolor al masticar.

Normalmente es un periodo transitorio y es diferente en cada niño según sus circunstancias. Eso sí, aunque sea algo común entre los más pequeños, tampoco debemos dejar que sus platos se queden llenos y apenas los toquen. Y para ello, podemos poner en práctica algunos consejos.

Consejos para estimular el apetito infantil

apetito niños
Fuente: iStock

Para conseguir devolver el apetito al bebé, tomaremos mano de la constancia y de la creatividad.

Lo primero que debemos hacer es asegurarnos de crear un ambiente familiar que en sí potencie buenos hábitos alimentarios. Al igual que con otras conductas de la vida, debes dar un buen ejemplo, por lo que no puedes intentar inculcarle hábitos saludables si eres el primero que rechaza alimentos y no come adecuadamente.

Más allá de ver a la alimentación como algo forzado, debe ser lo contrario, debe ser vista como un momento agradable. Recuerda que no debes confundir lo agradable con la hora de jugar.

No obligues al niño a comer a la fuerza, ni a una cantidad en concreto. Cada persona se llena de una forma diferente y de una manera más rápida o lenta. Asimismo, el factor visual puede jugar en contra, rellenar en exceso un plato puede provocar rechazo prácticamente sin probar la comida.

Como decimos, todo entra por los ojos. Por lo que una buena idea es crear platos atractivos. Además, los niños pueden participar en la elaboración de sus comidas, lo que será de gran ayuda para que coman con más ganas lo que han preparado por ellos mismos.

Es aconsejable que en la dieta se introduzcan poco a poco nuevos sabores, que haya variedad de los mismos. Y a ser posible, que los alimentos sean fáciles de masticar, especialmente si los niños están pasando por una etapa de molestia con la dentición.

Ten en cuenta y observa los alimentos que más le gustan, puedes combinarlos con otros que le disgustan algo y que no se le haga tan pesado y difícil comerlos. Recuerda que no se trata de sustituir unos por otros. También puede ser buena idea rebozar aquellos menos apetecibles para ellos o preparar purés (como en el caso de las verduras).

Sigue unos horarios definidos, la rutina ayuda mucho a que el niño se acostumbre y que tenga hambre a una hora específica.

Por último, acuérdate de elogiar su buena conducta. Si ha conseguido terminar su plato e incluso ha ayudado a poner la mesa ¡Díselo! Será un buen punto para que vuelva a hacerlo así de bien.

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